Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | CON SENTIDO/SIN SENTIDO

El callejón del gato

Valle-Inclán vislumbraba en los vidrios distorsionantes del callejón de Álvarez Gato la realidad española que definió como esperpento. Ha pasado más de un siglo desde Luces de bohemia, pero la realidad deformante y deformada de nuestro país sigue ahí. Si Valle se asomara ahora al mundo lo catalogaría de un descomunal esperpento. Mire, don Ramón, estamos regidos por un emperador que, abducido por un genocida expansionista, desata una guerra en Oriente Próximo y, 9.000 muertos después (esos no cuentan), firma un armisticio provisional que deja a Irán (el casus belli) mejor de lo que estaba antes y dándole la oportunidad de exhibir sus poderes: cierre de Ormuz disparando los precios del combustible y la inflación, jaque a la prosperidad y seguridad de las petromonarquías, quiebra de la confianza de los «insolidarios» europeos... Una muestra de las jugadas maestras de este «gran negociador».

Esta columna nació para atisbar sentido en el sinsentido reinante, pero, cada vez más, se me antoja inviable esa pretensión. Si enfocamos los espejos del callejón madrileño hacia España, el reflejo no es menos grotesco... Su referente moral ha devenido presuntamente ladrón de joyas (zapatero a tus zapatos...), y la izquierda huérfana se aferra al Papa; entre tanto, el establishment derechista –que aplaude al pontífice pero no le hace caso– está ganando la partida ante el primer gobierno de izquierdas con voluntad de serlo; se pone en la picota a la familia de Sánchez por «robar una gallina» mientras otros expresidentes, ladrones de guante blanco enriquecidos, azuzan al vulgo contra los reos, pues ellos no estarán nunca en el foco de la cómplice judicatura miope. Este cadalso en el ágora virtual (y real) supone un aviso a navegantes por si desafías el orden establecido (el suyo). El objetivo principal es restablecer el statu quo turnista y domesticado de las dos derechas (el PPOE). Para conseguirlo están dispuestos –lo llevan haciendo desde que Sánchez «ocupó» el gobierno– a distorsionar el reflejo de lo real con espejos cóncavos y convexos. Cuando lleguen al poder, liquidado el intruso, veremos por fin en el cristal esmerilado de los medios dominantes a esa España una, rica y libre en la que de nuevo empieza a amanecer... Solo los que sabemos «leer entre espejos» vislumbraremos en ese virtualizado callejón del gato las siluetas más grotescas y miserables que devorarán los sueños de la gente común; pero ya será demasiado tarde.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents