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Opinión

No podemos olvidarnos de Palestina

Esta no es una columna contra los judíos. Es una columna contra las barbaridades sionistas cometidas por el Estado de Israel, por sus dirigentes extremistas, sus soldados que asesinan niños en el regazo de su madre o a bombazo limpio y que roban y matan impunemente. Lo que históricamente sufrieron los judíos en tantos países europeos, incluido el nuestro, no justifica el genocidio contra el pueblo palestino, ni la agresión permanente a sus vecinos. Es preciso criticar el crimen de lesa humanidad cometido contra los palestinos, el sistema de apartheid instalado durante décadas; la anexión ilegal de territorios estableciendo colonias que violan reiteradamente el Derecho internacional; el robo y el asesinato impune de esos colonos contra palestinos a los que se les priva de los más elementales derechos humanos como en Cisjordania; el establecimiento de campos de concentración que recuerdan a los de los nazis y ahora la creación de un campo de concentración en Gaza, reducida a menos de un 40% del territorio que tenían antes de los ataques de Hamás el 7 de octubre de 2023.

Dominan el 70% del territorio pero esperan llegar al 100%. Han hecho una Palestina invivible para que la única salida sea el éxodo. Amnistía Internacional denuncia una «campaña de limpieza étnica impulsada por el Estado». El ejército y los colonos tienen licencia para matar y robar con el aplauso de muchos y el silencio cómplice de la mayoría. Matan a los periodistas y a sus familias. En Líbano han destruido más de 36.000 viviendas y amenazan con anexionarse ese territorio e incluso más. En Siria controlan 235 km2 más allá de los Altos del Golán.

Su ímpetu expansionista es imparable con la impunidad que le proporciona EEUU al que se permite incluso boicotear y poner en ridículo. Los del G9 acaban de aprobar seguir apoyando a Ucrania frente a la agresión rusa, pero ninguna condena de los crímenes de Israel. La Unión Europea es el mayor socio comercial de Israel en el mundo. Ya es hora de decir basta. No podemos seguir igual frente a la barbarie. El Estado de Israel debe de ser un apestado, porque se lo está ganado a pulso. Son peores que los Ayatolás, que ya es decir.

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