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Opinión

Nüremberg: el derecho

Es una ciudad importante del Estado de Baviera, el más potente económicamente de Alemania, y del que es capital Munich. Al margen de otras consideraciones solemos vincular su pasado al régimen nazi, por dos motivos. El primero, que allí celebró Hitler algunos de los actos más multitudinarios, y el segundo, que, por lo dicho en el punto anterior, tuvieron lugar los conocidos como «juicios de Nüremberg (o Núremberg, que de las dos formas se puede escribir este nombre en español)».

Es obligatorio citar siempre en plural ya que no se trató solo de un juicio, fueron varios, lo que queda patente en las dos películas que se han hecho, ambas con el mismo título, el de la ciudad símbolo del nazismo. En la primera, de 1961, hubo un extraordinario esfuerzo para disponer de un elenco de actores de primerísimo nivel, Burt Lancaster, Spencer Tracy, Marlene Dietrich o Richard Widmark, entre otros, mientras que en la de 2025 solo hay uno: Russell Crowe. En lo que coinciden ambas películas es en quien quisieron poner el foco, en el principal acusado, un juez de gran prestigio en Alemania, Ernst Janning, o el principal lugarteniente de Hitler, Hermann Göring. También coinciden en algo que yo quiero destacar en este artículo, la razón por la que se organizaron estos juicios, y que en ambas películas expresan los dos principales juristas del lado juzgador, el juez en la primera y el fiscal norteamericano en la más reciente: el derecho.

Estamos en 1945, la Segunda Guerra Mundial ha finalizado y las potencias vencedoras, EEUU, URSS, Reino Unido y Francia, se debaten ante la disyuntiva, aplicar las reglas de la guerra, las existentes hasta entonces, ejecutando a los responsables de los derrotados o plantear una propuesta innovadora, juzgarlos conforme a derecho redactando para ello un código aplicable. Finalmente será la postura estadounidense la que se imponga, el derecho debe prevalecer. Y así fue, con grandes dudas ya que la interpretación de la normativa penal aplicable no siempre era coincidente en las cuatro potencias, pero con juicios razonablemente bien gestionados y con sentencias de muerte o no. Como ejemplo, siempre citado, uno de los principales colaboradores del führer, Rudolf Hess, cumplió cadena perpetua (hasta que decidió suicidarse en 1987 en la prisión inglesa en la que estaba recluido).

Años después, en 1949 (aunque con antecedentes previos, algunos muy antiguos, de 1864) se redactaron convenios, especialmente en Ginebra y La Haya, con la voluntad de disponer de herramientas permanentes para si en el futuro hechos similares, relacionados con las guerras, se debieran juzgar.  

El derecho, tan importante, entonces y hoy. En su reciente visita a España el Papa León XIV ha dejado mensajes muy potentes y uno de ellos a favor de las leyes. Ha dicho, exactamente, que agradecía a España su respeto y defensa del derecho internacional. En las crónicas de este viaje se ha recordado, por cumplirse un importante aniversario, el 500, el papel que el derecho ha tenido en nuestro país, donde nació la Escuela de Salamanca, fundada por el fraile Francisco de Vitoria en la universidad de esa ciudad.

En Aragón podemos presumir de contar con hitos muy potentes relacionados con el derecho, como ha destacado en alguna de sus intervenciones públicas la actual titular de la institución de El Justicia de Aragón, la jueza Concepción Gimeno, poniendo de relieve que en esta Comunidad Autónoma se incluyó, como la cuarta institución, a quien históricamente ha defendido el derecho de sus ciudadanos. Y recientemente ha visto la luz la novela El tesoro de Julia, en la editorial Doce Robles, de la que es autor el profesor de nuestra universidad pública Pedro Ciria Amores, donde narra la peripecia de la recuperación del Vidal Mayor, una de las grandes joyas del derecho foral aragonés.

El mundo, España, Aragón, diferentes ámbitos geográficos, pero con una importante constatación: el derecho, imprescindible para regular la convivencia. En esta Comunidad Autónoma se ha conformado recientemente un nuevo gobierno, de coalición, con un partido de mayor peso y otro con menos consejeros, Vox, siendo el presidente, Jorge Azcón, del mayoritario Partido Popular. Desde el minoritario de extrema derecha se vienen haciendo públicos anuncios que aún no son de gobierno, pero que, según nos dicen, se convertirán en normas, es decir en derecho. Me voy a fijar en dos que afectan a un colectivo que deberíamos proteger especialmente, los menores.

A los jóvenes no nacidos en España, llegados a nuestro país de forma irregular y tutelados por las instituciones públicas, se les pretenden hacer pruebas para determinar con la mejor exactitud su edad. Y a los alumnos de centros de gestión autonómica se les quiere suprimir en su alimentación la fruta alegando que no siempre se puede garantizar su origen español. En ambos casos, de llevarse adelante, se estaría infringiendo la legalidad, es decir el derecho, puesto que en las consejerías correspondientes no se dispone de norma habilitante para ello.

España es un Estado de Derecho, así lo garantiza la constitución. Sería deseable que todos tuviésemos claro este principio.

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