Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión

El Tour arranca en España

Después de las experiencias vividas en 1992 con la salida desde San Sebastián y la de 2023 desde Bilbao, con centenares de miles de personas en las calles atentas al discurrir de la prueba, este 2026 el Tour de Francia se viste hoy de gala en Barcelona para acoger uno de los acontecimientos deportivos más importantes del planeta y uno de los de mayor repercusión mediática. Ya no se trata de albergar la meta de una etapa, sino de protagonizar Le Grand Départ, el inicio oficial del Tour, un deseo expresado por numerosas ciudades europeas desde hace años. Será la tercera vez que España tenga ese privilegio. El inicio de la vuelta ciclista por antonomasia no es el simple acto protocolario de un día, sino una ceremonia que incluye la presentación de los equipos, el desarrollo de una etapa entera en la ciudad y la llegada de la segunda, procedente de Tarragona, además de la última cita en territorio catalán, que empieza en Granollers y tiene su meta en Les Angles, en la antesala de los Pirineos. Este Grand Départ se convierte en una noticia de primera magnitud, no solo por su trascendencia deportiva, sino porque de nuevo sitúa a Barcelona y a buena parte del país en el foco de atención mundial.

Consciente de esta importancia -por la dimensión del evento, por la previsible asistencia masiva de público, por lo que significa de escaparate de la ciudad- el Ayuntamiento de Barcelona ha querido ir más allá para conseguir, en palabras de sus propios responsables, que «no sea un acontecimiento que pasa por Barcelona, sino que vive Barcelona». Es innegable que los aspectos competitivos, en un Tour apasionante como pocos en los últimos años, pasarán a tener protagonismo en cuanto las bicicletas empiecen a rodar, pero antes, y a lo largo de diez días, la capital catalana ya se ha engalanado como sede inicial de la 113ª edición de la ronda francesa, un privilegio que antes ostentaron antes en España San Sebastián y Bilbao y que, en un futuro inmediato, gozarán Escocia y la Champaña.

En 1991, Aragón vivió la primera y única llegada del Tour de Francia de toda su historia con un final de etapa en Jaca. El ganador fue el histórico corredor francés Charly Mottet. Luc Leblanc salió de líder del territorio aragonés. La jornada había partido de Pau. Al día siguiente, Miguel Induráin dio una de sus grandes exhibiciones.

La primera etapa del Tour de 2026, la contrarreloj por equipos de este mismo sábado, con un recorrido que será un auténtico publirreportaje, desde el Fórum en Barcelona a Montjuïc, pasando por las zonas más emblemáticas, y la siguiente, con llegada en la montaña, lograrán que España sea la capital global del deporte de las dos ruedas. Y que el poso que quede sea no solo el orgullo ciudadano sino una reivindicación de la civilidad y del legado de la actividad física como factor de civilización.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents