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El Periódico de Aragón

Carolina González

El triángulo

Carolina González

¿Cosas de chicas?

Endometriosis, miomas, pólipos en los ovarios, adenomiosis... muchos no estarán familiarizados con estos términos. Muchas, en cambio, sí. Por eso convendría conocer y entender qué es y cuándo se produce la dismenorrea, o lo que es lo mismo, la menstruación dolorosa que en casos extremos puede incapacitar para una vida normal.

El dolor de regla afecta a una de cada tres mujeres jóvenes, según la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia. Una de cada 10 sufre endometriosis, según Sanidad. Lo habitual es que, aunque incómodo, el malestar sea llevadero con algún tratamiento terapéutico de por medio. Es lo que tiene tenerlo una vez al mes durante prácticamente toda tu vida; lo normalizas.

Pero no todas sufrimos de la misma manera. Hay quienes tienen serias dificultades para levantarse de la cama. Se quedan, literalmente, dobladas. El dolor les puede provocar vómitos, mareos, dolores de cabeza y diarreas.

Algunos ginecólogos advierten de lo que puede subyacer a ese dolor que trasciende lo «corriente» de una menstruación. Por ejemplo, anomalías o enfermedades que afectan al sistema reproductor. El grado de malestar es desigual en cada mujer, tal y como sucede con las cefaleas que derivan en migrañas o el covid, cuyos síntomas van de leves a mortales según a quien infecte.

La nueva ley del aborto que prepara el Ministerio de Igualdad y que en unos días aprobará el Consejo de Ministros ha desatado la polémica. Y la demagogia. El borrador de la norma contemplaría la posibilidad de que las mujeres con reglas dolorosas puedan cogerse la baja de 3 a 5 días. Para quien sienta la tentación de pensar que esto es un chollo, sepa, lo primero, que la afectada debería acudir al centro de salud y ser visitada por su médico.

Para quien siga manteniendo la idea de que la ley sería un coladero para guardar fiesta, sepa también que la inmensa mayoría de mujeres acuden a su puesto de trabajo cada mes, con o sin regla, con o sin síntomas. Más allá del chiste sobre el humor, las hormonas y la irritabilidad –que sí tienen base científica–, la naturaleza sigue su camino. Por eso intentamos que la invitada que un anuncio de televisión vestía de rojo y se presentaba inesperadamente nos entorpezca nuestro día a día lo menos posible.

Y si para alguien continúa sobrevolando un probable oportunismo, sepa además que el propio Gobierno está debatiendo la conveniencia de hacerlo efectivo porque podría suponer una estigmatización de la mujer. Aquellos que piensan en todo lo anterior, también creerán que la maternidad, por maravillosa que sea, no resta a la hora de contratar por parte de algunos empresarios.

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