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El Periódico de Aragón

Carolina González

El triángulo

Carolina González

Vivan la cultura

Qué ganas teníamos de conciertos, de festivales, de ferias, de grandes citas que rebosan alegría y despreocupación. La cultura, como siempre, nos salva. Nos da oxígeno. Nos libera. Y nos devuelve la sonrisa. Lo hizo durante la pandemia, con actuaciones en directo a través de las redes sociales, y lo sigue haciendo a día de hoy con la misma fuerza.

El concierto de Alejandro Sanz de este pasado fin de semana en La Romareda sirve de ejemplo. Dos años llevábamos esperando su actuación, pospuesta en dos ocasiones por el covid. Más de 20.000 almas reunidas, entregadas y cantando al unísono la banda sonora de una vida. Quién no se ha sentido identificado en algún momento con muchas de sus letras. Crítica musical aparte –si estuvo frío con el público de Zaragoza o si su voz no sonó todo lo clara en todos los rincones del estadio, tal y como hubiéramos deseado los asistentes–, está claro que un evento de esa magnitud revoluciona una ciudad. Por todo lo que conlleva. En primer lugar, su propio equipo. Más de 800 profesionales trabajando una semana antes y varios días después en el montaje del espectáculo. En segundo lugar, la multitud de visitantes que atrae, como mínimo, dos días a la capital aragonesa. Solo había que escuchar el acento de muchas de las personas en la fila de entrada o de salida para saber que venían de fuera exclusivamente para ver al madrileño. De Madrid, Barcelona, Bilbao, Burgos... En tercer lugar, la reactivación económica que supone para el sector cultural un acontecimiento de semejantes dimensiones. Y en cuarto lugar, la peculiaridad de volver a ver grandes nombres de la música en el campo de fútbol municipal. Hacía 15 años que no se celebraba un concierto de estas características, el último fue a cargo de Héroes del Silencio en 2007. Resulta sorprendente que, a pesar de todo y de gozar de una ubicación privilegiada, Zaragoza no sea una de las paradas imprescindibles en las giras nacionales e internacionales de prestigio. Es como si nos hubiéramos descolgado de los carteles importantes. Quizá por este motivo sea bueno replantearse recuperar la Romareda como escenario habitual de eventos musicales masivos. Aunque solo sea por ofrecer más opciones.

Así que, con la normalidad implantada en nuestras vidas, se abre la veda para disfrutar de las próximas citas. En unos días, el Polifonik Sound en Barbastro, el Castillo de Aínsa., el Slap, el Vive Latino, el Pilar en Zaragoza... además de las fiestas patronales, que cada uno vivirá al máximo en todos los rincones de Aragón. Disfrútenlas. Sabemos lo que hemos pasado y desconocemos lo que llegará. Así que vivan. Vivan la cultura.

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