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El Periódico de Aragón

Carmen Lumbierres

‘Selfies’ en las chabolas

Ante el turismo de riesgo en Chernóbil, por no llamarlo los viajes de la frivolización perfectamente inmortalizados para vergüenza en diferido de los protagonistas, hubo que recordar por los responsables de la planta que, si se visitaba la zona, se advirtiera que allí ocurrió una terrible tragedia. Se comportarán con respeto por todos los que sufrieron y se sacrificaron.

El drama colectivo nuclear no debe poder transportarse a la tragedia personal de los habitantes de las 597 chabolas que se desmantelaron por el Ayuntamiento de Madrid recientemente, y van tres asentamientos desde este verano, porque no es que hubiera personas anónimas fotografiándose frente a la desgracia, sino que la vicealcaldesa de la ciudad junto con dos señores más con sus ternos azul marino se fotografiaron mientras los obreros desmantelaban los cartones, las chapas de ese lugar que difícilmente podemos llamar hogar pero que era el refugio de la intimidad de esos ciudadanos. Si no eres capaz ya no de empatizar con el sufrimiento ajeno, si no de respetar la dignidad de los otros, de sus escasas pertenencias como si fueran tus propiedades más valiosas tienes un serio problema para dedicarte a la gestión de lo público. Si además haces ostentación de la destrucción y confundes no sé si intencionadamente el chabolismo con la ocupación destilas oportunismo político con la desgracia de los demás. Confrontando irresponsablemente a ciudadanos que viven en el desarraigo y la tragedia con el resto de los vecinos, por los que tanto te preocupas para que no sufran molestias, ni situaciones insalubres.

Trabajad por la ocupación que es un problema distinto, si os parece tan prioritario, pero estaría bien que antes os preocuparais de las dificultades por encontrar un alquiler o una vivienda digna. Igual desde la vicealcaldía se han planteado una serie de reportajes sobre los zulos cobrados a precio de oro y que algunas agencias inmobiliarias califican de situaciones habitacionales contemporáneas. Unos selfies al más puro Walker Texas Ranger de Begoña Villacís y sus acompañantes denunciando su insalubridad y el perjuicio al caché de la zona.

No desmantelan las chabolas porque sea vergonzoso que haya gente que tenga que vivir en ellas y ese no es el modelo de ciudad que queremos para la capital de España, con asentamientos de sin hogaristas, sino porque molestan a otros que sí viven bien. Si dentro de un tiempo, hay descerebrados que sienten que este discurso les legitima para limpiar la ciudad de pobres y delincuentes, todo junto, ya sabremos quien ha sido el referente moral, no valdrán luego las lamentaciones.

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