Víctor Gómez es el primer candidato de la lista de Miguel Torrecilla para reforzar el lateral derecho. Es el jugador que más gusta para hacer la competencia a Vigaray después de su gran temporada en el Mirandés. Sin embargo, los primeros tanteos del Zaragoza con el Espanyol ya han dejado cierta distancia entre las posiciones, ya que la idea del club catalán es que esta temporada los cedidos que salgan a otros clubs vean su ficha asumida en la totalidad por el equipo al que van. Y la del lateral de Olesa de Montserrat, de 21 años, ronda los 600.000 euros, cifra que el Zaragoza, salvo cambio radical en el escenario con la entrada de nuevo capital, no podría asumir.

Además, el Espanyol quiere que el defensa empiece la pretemporada a las órdenes de Vicente Moreno porque aún existe alguna duda sobre la recuperación total de Miguel Lambrich, 'Miguelón', que fue operado en febrero del recto anterior de su pierna izquierda. La idea es que si Miguelón se encuentra bien, como se espera, sea la competencia de Óscar Gil en el lateral derecho tras ejercer su opción de compra del Villarreal y le buscarán una salida a Víctor Gómez, por el que al margen del Zaragoza han preguntado el Oviedo y otros clubs de Segunda, además del Valladolid, recién descendido y que sí podría asumir su ficha en una cesión. Por eso, la operación no es sencilla para el Zaragoza, aunque va a apurar sus opciones ya que es un jugador en el que existe total convencimiento en apostar. Las ofertas que el Espanyol tiene por ahora de cesión para Víctor Gómez solo se hacen cargo del 50% de su salario y entre ellas estaría la zaragocista.

El futbolista y su agencia de representación ya conocen el gran interés del Zaragoza, a través de Miguel Torrecilla. Además, cuentan con la posibilidad del Hertha de Berlín alemán, aunque siempre sería con un traspaso de por medio, o de un club de la Championship. El lateral es una de las joyas de la cantera del conjunto catalán. En principio, el Espanyol es más partidario de una nueva cesión, teniendo en cuenta su juventud y que aún le quedan cuatro años más de contrato, hasta 2025, que de un traspaso.

El futbolista dio sus primeros pasos en la Escuela de Fútbol de Olesa y pasó por las canteras del Barcelona y la Damm para recalar en 2015 en la del Espanyol, llegando en juveniles y pasando después por el filial antes de debutar en la temporada 19-20 en el primer equipo de la mano de Pablo Machín en Liga ante el Villarreal. En ese curso disputó hasta 18 partidos, 14 de ellos como titular, en el cuadro perico, pero salió cedido en este verano tras las llegadas de Óscar Gil y Miguelón al lateral derecho. En esta temporada, ha disputado 37 partidos en el Mirandés, 35 de ellos en el once. Se trata de un lateral rápido y explosivo, pero también muy intenso en defensa, pese a sus 1,70 metros de estatura.