El Real Zaragoza se fue el martes por la noche superando por muy poco el 50% de las adhesiones por escrito a la modificación de su convenio en el concurso de acreedores y este miércoles ese porcentaje ya rondaba el 58% después de recibir apoyos por más de dos millones de euros con los de exjugadores como Obradovic, Babic, Pinter o Ponzio, que ya había comunicado que iban a adherirse y que lo hicieron en tiempo y forma, ya que el plazo acaba este jueves, puesto que hay un día procesal de gracia. Así, en la tarde de este miércoles el club comunicó que había presentado en el Juzgado de lo Mercantil Número 2 de Zaragoza "las adhesiones superiores al 50% de la masa pasiva de acreedores ordinarios a la propuesta de modificación del convenio de acreedores".

La jueza este juzgado, María del Carmen Villellas, admitió a mediados de abril, el 16, a trámite la solicitud del club aragonés, presentada el 11 de marzo, y dio dos meses de plazo para recabar los apoyos, el 50% de la deuda ordinaria, de 24,7 millones. El club tuvo claro desde hace días que iba a sacar adelante la propuesta, aunque en las últimas horas hubo suspense hasta que llegaran las adhesiones por escrito que ya se tenían de forma verbal. Algunas lo han hecho sobre la bocina del plazo y otras lo pueden hacer hasta este jueves a las tres de la tarde, cuando acaba esa jornada procesal de gracia. Una vez comprobadas las adhesiones, la jueza comunicará la modificación del convenio, aunque el comunicado del club ya refleja que da por consumadas las adhesiones. "El Real Zaragoza quiere mostrar su agradecimiento a todos los acreedores que con su adhesión a la modificación del convenio han demostrado su apoyo y comprensión".

Con ella, a la SAD se le permitirá hacer frente a los pagos, que debían finalizar en 2025, en cinco años más, hasta 2030, a razón de 2,47 millones anuales para satisfacer la deuda de 24,7. La modificación permitirá a la propiedad, además de diferir el pago de más de 9 millones de euros hasta el 2025 y disponer de cinco años más para satisfacer la deuda, blindarse ante un posible descenso, ya que, en ese caso, los pagos quedarán suspendidos siempre que el Zaragoza no permanezca más de cinco años, consecutivos o alternos, en esa categoría de bronce. 

Del mismo modo, si se sube a Primera, se abonará anualmente y mientras se esté en la élite un 20% más adicional a los acreedores ordinarios hasta acabar con los créditos. Se trata de la segunda modificación del convenio de acreedores que presenta el Zaragoza después de la que se llevó a cabo en 2016 para variar los años de cumplimiento alterno, que eran cinco, para que fueran fijos y consecutivos y empezar a abonar ese convenio en julio de 2018. El Zaragoza ya abonó las dos primeras anualidades, de 1,36 y de 1,679 millones respectivamente en 2018 y 2019, pero en la tercera, el año pasado, pidió la suspensión ante el juzgado.