Con solo nueve días de junio por delante y tres semanas después de acabar la Liga y más de un mes desde que el 20 de mayo el Real Zaragoza amarrara la permanencia, el día a día de la SAD sigue en situación de espera... eterna. Se espera, y así asegura desde fuentes del club, firmar esta semana el contrato de compraventa y el desembarco por parte de Spain Football Capital, pero no se da fecha, porque no la hay, ya que el grupo inversor al que representa la sociedad formada por los hermanos Álvarez del Campo y el abogado barcelonés Kiko Domínguez aún no ha dado la luz verde definitiva para la operación.

Eso explica que la firma del contrato todavía no tenga día y también ayuda a comprender por qué la otra vía, la que ha negociado con la familia Alierta, aún no está descartada y sigue latente. LaLiga, mientras, tampoco no tiene constancia de las negociaciones con Spain Football Capital, aunque en todo caso es el Consejo Superior de Deportes el que tiene que autorizar la operación. 

La patronal de los clubs sí sabe, sin embargo, de la alternativa que maneja la familia del accionista mayoritario, en concreto sus sobrinos, Fernando Sainz de Varanda y Juan Uguet, si bien la vía más avanzada, la que está en un proceso de análisis y de cierre de información para que se materialice en la firma es la que ha llegado al club de la mano del consejero Fernando de Yarza López-Madrazo. En ella, los abogados de Spain Football Capital ya tienen en su poder toda la documentación, hasta la más reciente, y la están examinando con el grupo inversor, con capital europeo y sobre todo americano, que según se asegura en el Zaragoza llegaría con un desembolso de 50 millones.

Con él, se harían frente a los pagos más inmediatos y se entraría en el capital social con las acciones que controlan los miembros de la Fundación, el 91% de los 6,36 millones, es decir algo más de seis millones. Son el 50,56% que tiene la familia Alierta y el 13,46% que poseen, cada uno, Juan Forcén, Carlos Iribarren y la familia Yarza. Además, 3,5 millones irían a un préstamo personalizado que tiene César Alierta y que se puede convertir en capital social.

Oxígeno económico

Esa inyección supondría elevar el límite salarial en las tres próximas temporadas y sobre todo ofrecería oxígeno en un delicado momento económico. Con fecha del 30 de junio hay 4,3 millones con vencimiento, sin contar el pago del convenio de acreedores (2,47) y lo correspondiente a la deuda histórica de Hacienda. El Zaragoza necesita de manera inmediata una liquidez que se está demorando y que también tiene bloqueada a la parcela deportiva que encabezan Miguel Torrecilla y JIM. Más allá de las dudas de su continuidad, lógicas cuando llega una nueva propiedad, por mucho que se le ha asegurado a Torrecilla que va a seguir, la parálisis impide avanzar en las negociaciones abiertas en fichajes y bajas. Y, aunque no hay nerviosismo, sí existe la sensación de que el desembarco da pasos muy lentos, en una espera que se hace ya eterna.