La Ponferradina ha empezado la temporada como un tiro, aunque ha empatado los tres últimos partidos y ha bajado algo el ritmo. 

Hemos empezado muy bien, la verdad, aunque ahora venimos de tres empates consecutivos. Pero estamos en una buena dinámica y con ganas de conseguir los tres puntos en Zaragoza.

¿Existe alguna fórmula del éxito o el plan es acumular cuanto antes la mayor cantidad de puntos y luego ya veremos?

No tenemos ningún plan. Queremos ganar el máximo número de partidos posible para estar cómodos, aunque la realidad es que casi todos los equipos de Segunda tienen el objetivo de intentar subir a Primera. Nosotros tenemos claro que el primer objetivo es la permanencia y luego, a mitad de temporada o así, ya veremos dónde estamos. El año pasado ya estuvimos luchando por entrar en el playoff y la meta es mejorar lo que hicimos entonces.

En el campo, la 'Ponfe' es un equipo intenso y enérgico. ¿Ese entusiasmo es el que se respira en el vestuario?

Tenemos ganas de hacer las cosas bien. El vestuario tiene mucha humildad, pero ya le digo que queremos mejorar lo que hicimos la pasada campaña, que estuvo bien, aunque es cierto que existen esas ganas de repetir y, a ser posible, mejorar. La Ponfe es un equipo que siempre encara los partidos con mucha concentración.

¿Cuál es la mejor virtud del equipo?

Nos amoldamos muy bien al partido que tenemos que jugar. Creo que nuestra principal virtud es luchar. Da igual contra quién o dónde juguemos porque siempre vamos a dar la cara.

Usted es indiscutible. ¿Ha encontrado su sitio?

Estoy contento aquí. He encontrado una tranquilidad que llevaba tiempo sin tener. Estoy contento y eso se nota en el campo. Luego es el entrenador quien decide si juegas o no, pero de momento estoy participado bastante.

Todo apunta a que también será titular en La Romareda, un campo que le traerá recuerdos.

Estuve un año y medio muy contento allí. Hice amistad con mucha gente, mi hija mayor es de ahí y el recuerdo es muy bueno.

Fue titular en la 15-16, culminada por aquel fatídico encuentro en Palamós. ¿Qué pasó allí?

Es un mal recuerdo. Teníamos en la mano jugar el playoff ante un equipo que no se jugaba nada y que estaba descendido, pero al final el fútbol te ofrece revanchas y el Zaragoza volvió a jugar un playoff posteriormente.

¿Qué es lo primero que se le viene a la cabeza al recordar aquello?

Sobre todo, los momentos después del partido y el día siguiente. Todos tenemos un mal recuerdo de aquello. Yo he vivido un descenso y otras cosas no muy agradables, pero aquel partido es uno de los peores recuerdos que tengo de toda mi carrera. Nos dolió mucho a todos.

¿Mantiene contacto con alguien del club?

Soy amigo de Javi Ros y Eguaras. Con Javi hablé hace poco, pero sobre todo de la familia y de su lesión. 

No le va bien…

Bueno, si él se ve bien con su rodilla eso ya es algo positivo. No hablamos mucho de fútbol, sino de cosas más personales y de cómo nos va.

¿Con qué se queda de su estancia en Zaragoza?

La ciudad me gustó mucho. Pasear por ahí me encantaba, al igual que el campo y la cantidad de gente que mueve el Zaragoza. Tengo buenos amigos ahí, donde estuve un año y medio muy bueno.

Se va en enero del 2017 al Leganés, entonces en Primera, después de no contar mucho para Agné. Curioso.

Me fui el último día de mercado, alrededor de las 22.30 horas. Recuerdo que fue un día muy ajetreado y estresante. No estaba jugando mucho y se dio la oportunidad de ir a Primera a un sitio donde ya había estado y con un entrenador que me conocía. No era mi intención irme del Zaragoza, pero creo que al final todo acabó bien tanto para mí como para el club, ya que, al quedarse el Leganés en Primera, le salió bien económicamente. 

¿Se marchó con una espina clavada?

Cuando te vas de un sitio luego piensas en lo que podías haber hecho y en que te vas cuando no juegas, pero allí estuve bien y me trataron de maravilla. Estoy contento por haber jugado en un club como el Zaragoza.

¿Qué partido se imagina?

Me imagino que será difícil. El Zaragoza tendrá esas ganas de ganar por cómo va en la clasificación y más en su campo, con su afición. Será complicado.

El Zaragoza aún no ha ganado en casa, donde únicamente ha marcado un gol. ¿Es una gran oportunidad para la Ponferradina?

Cada partido es un mundo. Ellos tendrán aún más ganas de brindarle al fin un triunfo a su gente. Su motivación será aún mayor y nosotros tendremos que saber lidiar con eso. Cuando te enfrentas a un equipo así nunca sabes cómo va a salir. Igual les sale todo bien y sacan un partido redondo o quizá continúa esa dinámica de no salirles nada. Imagino que será un partido complicado, pero el Zaragoza tiene muy buenos jugadores.