El Real Zaragoza, en un comunicado en su página web, anunció este viernes, víspera de la movilización social programada en contra de la gestión de su directiva, que espera la entrada de un nuevo propietario, que podría materializarse en los próximos días, sin desvelar su identidad y asegurando que hay varios posibles inversores, «todos de probada de profesionalidad y solvencia». 

Después de que, el pasado verano, la opción que representaba Spain Football Capital a través del abogado barcelonés Kiko Domínguez no llegara a buen puerto por la falta de garantías económicas y con la alternativa del consejero del Betis, José María Gallego, avalada por un fondo norteamericano, terminando su exclusividad el pasado 16 de enero sin que hubiera un acuerdo para su llegada, el club asegura tener esa próxima entrada de capital, sin concretar cuál y después de haber negociado en los últimos meses con otras vías.

La actual sería un fondo norteamericano y con inversores internacionales y llegaría con financiación y de la mano de Fernando de Yarza López-Madrazo y Juan Forcén, dos de los accionistas principales no mayoritarios, aunque el desembarco no estaría tan próximo. De hecho, esta opción aún no habría llevado a cabo una ‘Due Diligence’, una auditoría imprescindible en este tipo de compraventas.

Refinanciar la deuda

El Zaragoza asegura que el nuevo accionista impulsará el proyecto deportivo y refinanciará la deuda. El anuncio llega justo un día antes de la convocatoria de protestas contra la situación del club, con una concentración antes del partido, con la entrada 10 minutos tarde y la pañolada en el 32, unas protestas que, previsiblemente, van a tener un amplio respaldo contra la gestión del club.

Además, desde la SAD se asegura que la venta cuenta con el apoyo de todos los accionistas, tanto del mayoritario, César Alierta, que controla el 50,56% de las participaciones, como de los principales: la familia Yarza, Juan Forcén y Carlos Iribarren, que tienen un 13,46% cada uno. La Fundación, aunque hace tiempo, casi desde el principio, que ya no funciona como un ente unido, controla el 91% de la entidad y las diferencias entre la familia Alierta, con sus sobrinos Juan Uguet y Fernando Sainz de Varanda, y la familia Yarza y Forcén han sido notorias y cristalizaron en la última Junta el 21 de diciembre, donde no asistieron los accionistas principales y solo lo hizo el mayoritario, en desacuerdo por la falta de información del proceso de venta por parte del máximo accionista.

"Esta operación, que cuenta con el apoyo unánime de todos los accionistas, supondrá que uno de los posibles inversores se haga con la propiedad del club, y permitirá impulsar el proyecto deportivo a largo plazo y refinanciar la deuda", dice el club

«La principal preocupación de los accionistas del Real Zaragoza es la de velar por el futuro deportivo y económico de la entidad. En este sentido, y desde hace varios meses, se viene trabajando en distintas alternativas consistentes. Esta operación, que cuenta con el apoyo unánime de todos los accionistas, supondrá que uno de los posibles inversores, (todos de probada profesionalidad y solvencia) se haga con la propiedad del club, y permitirá impulsar el proyecto deportivo a largo plazo y refinanciar la deuda del Real Zaragoza. La entrada de un nuevo propietario, que podría materializarse en los próximos días, ayudará a solventar definitivamente los problemas por los que atraviesa la entidad, dando nuevas alas a la trayectoria deportiva del equipo», asegura el Zaragoza. 

«Desde el club se comprende y asume la lógica inquietud que la actual situación provoca en muchos abonados, socios y aficionados que quieren, como deseamos todos, lo mejor para una entidad arraigada en el sentimiento colectivo y poseedora de una orgullosa historia deportiva. Por ello, desde el contexto de las actuales negociaciones para la entrada de una nueva propiedad, entendemos que atravesamos por un momento donde son imprescindibles la unidad y la serenidad. El zaragocismo siempre ha sabido demostrar, tanto en los buenos como en los malos momentos, un sentido de la responsabilidad que ha sido determinante para abordar las más complejas situaciones y que en este proceso negociador se hace imprescindible», añade.

"Por ello, desde el contexto de las actuales negociaciones para la entrada de una nueva propiedad, entendemos que atravesamos por un momento donde son imprescindibles la unidad y la serenidad"

El texto concluye con un guiño a la afición, que este sábado emitirá su veredicto en la movilización convocada a partir de las 15.15 horas en la explanada frente al palco de La Romareda. «Queremos agradecer a los abonados, socios y aficionados del Real Zaragoza su inquebrantable y permanente respaldo al equipo desde el deseo compartido por todos de recuperar cuanto antes el más alto nivel competitivo para regresar con garantías a la máxima categoría del fútbol nacional».

Una afición harta y escaldada

Está por ver cuál será la reacción de una afición escaldada al que hace tiempo que le hierve la sangre. La historia interminable en que se ha convertido el proceso de venta del club ha acabado con la paciencia de una masa social sumida en el hartazgo y la desconfianza. La distancia entre la grada y la directiva, a la que reprocha su falta de cercanía y transparencia, es sideral y la trayectoria deportiva del equipo no hace sino aumentar la desazón. La concentración dará paso a la entrada al campo diez minutos tarde y una pañolada en el minuto 32 que evocará los tiempos de Agapito