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El Periódico de Aragón

La 35ª jornada de Segunda

Razones para soñar en el Real Zaragoza

Un Zaragoza convincente y convencido supera al Girona y se niega a renunciar al milagro de la sexta plaza. Borja Sainz, con un gran gol, certificó un triunfo repleto de justicia

Borja Sainz lanza un beso a la grada celebrando el gol junto a Jair y Francés.

Una de las primeras cualidades que se señalan de Jorge Mas es su espíritu de soñador. En su desembarco como presidente en la propiedad del club al grupo inversor que encabeza se ha encontrado, en el primer partido de esta nueva era, con un Real Zaragoza que quiere soñar con la gesta de alcanzar un playoff que sigue muy lejos, a 7 puntos tras ganar el Oviedo, la misma distancia y una jornada menos, con solo 7 por delante, pero para el que dio razones de peso, obviando las matemáticas, superando al Girona en un partido convincente, serio y repleto de trabajo, con velocidad para hacer daño a la contra y con una idea clara para desarmar al rival más en forma de Segunda, al que redujo a la nada en La Romareda, una superioridad plasmada con el tremendo gol de Borja Sainz, como perfecto cierre del círculo de un triunfo meritorio y merecido.

A estas alturas, JIM y su plantilla lamentarán la mala suerte de Tenerife o que no se ganara a un Amorebieta inferior para que la mirada al playoff estuviera más cercana. Con todo, firman cinco victorias en 8 partidos y 17 puntos de 24 posibles para mantener el espíritu y la cabeza alta pese a que en muchos momentos parecían estar ya en tierra de nadie. Ahora, con el derbi ante el Huesca delante, un choque en el que a los dos solo les vale ganar para mantenerse en la pelea, el Zaragoza tomó todo un golpe de confianza de un partido en el que supo lo que quería, respetó el plan de JIM a pies juntillas y hasta se sobrepuso a un arbitraje sibilino de Iglesias Villanueva en el reparto de las tarjetas y en un descuento tan eterno como injusto.

JIM, con los problemas que ha vivido en el medio, ha buscado soluciones y ha dado con la tecla para que el Zaragoza se mantuviera en pie y solo hiciera el borrón en Cartagena. Ante el Girona, un equipo con tres centrales y fuerte en los pasillos interiores, recurrió a un 4-4-2 en el que Vada ocupó la posición más cercana a Azón y Eugeni se situó con Zapater, con Bermejo y Borja Sainz, este a pierna cambiada, en las alas. Y el choque ya pudo empezar con ventaja zaragocista cuando Juan Carlos le sacó un balón a bocajarro a Azón tras una buena jugada entre Borja Sainz y Chavarría. El extremo, a pierna cambiada, no hacía daño en la profundidad pero sí entre líneas, lo mismo que Bermejo para que el Zaragoza compensara la inferioridad en el medio, donde Zapater enseguida se encontró cómodo para confirmar que vive otra vez cerca de su mejor versión.

Jair controla un balón en un momento del partido. JAIME GALINDO

El viento invitaba a desafíos lejanos. Lo intentó Eugeni en una falta lejana, como después lo harían Fran Gámez y Eugeni para intentar sorprender a Juan Carlos. Vada no llegó a un pase de Fran Gámez y Borja Sainz no estuvo certero tras un pase del argentino, de nivel creciente en el choque. Sí estuvo perfecto Sainz en una contra tras un córner en la que su velocidad ante Jairo y Pol Lozano fue la clave para plantarse ante Juan Carlos y batirle de vaselina, un recurso que tanto utilizó Raúl en su día. El gol, pasada la media hora, le dio más alas al Zaragoza, que en una contra con mal remate de Eugeni pudo aumentar la renta tras un medido centro de Fran Gámez.

Iglesias Villanueva, protagonista

Al descanso se llegó con Iglesias Villanueva repartiendo injusticias en las faltas y de él se salió con Míchel cambiando el dibujo para jugar con cuatro centrales y con Samu Saiz entre líneas arriba. Sin embargo, el Zaragoza se sentía mejor y Vada no pudo encontrar a Azón en una clara contra. JIM recurrió a Narváez por Bermejo para ganar en velocidad y Míchel respondió redoblando la apuesta ofensiva con Stuani y Pablo Moreno. Con todo, el Girona no supo interpretar el mensaje de su técnico y el Zaragoza encontraba espacios para hacerle sufrir. Azón, a pase de Chavarría, no tuvo el mejor remate para sentenciar el pleito.

Eugeni, que había tenido un golpe en la rodilla al comienzo del segundo acto, pidió el cambio y JIM apostó por Lluís López para jugar con Zapater y tiró de Sabin Merino en lugar de Vada para jugar con dos puntas natos y aprovechar los espacios del rival. Lo cierto es que el técnico zaragocista estuvo impecable en el plan y en los cambios. Fran Gámez, de destacada segunda parte, le regaló medio gol a Sabin Merino, pero la victoria, merecida, seguía sin tener el sello y era obvio que los últimos minutos iban a ir aderezados de sufrimiento. Con La Romareda más que enchufada y con Nano Mesa y Nieto, este para jugar con tres centrales, llegaron más esfuerzo y sacrificio a un Zaragoza que apretó filas, con Jair y Francés impecables y con un paradón de Cristian a remate de Arnau el Zaragoza, en un descuento eterno y con una absurda amarilla a Borja Sainz para que sea baja en Huesca, selló un triunfo justísimo y sobre todo repleto de razones para soñar, lo mismo que asegura hacer Jorge Mas.

Ficha técnica

Real Zaragoza: Cristian Álvarez; Fran Gámez, Francés, Jair, Chavarría; Zapater, Eugeni (Lluís López, m.68); Bermejo (Narváez, m.58), Borja Sainz (Nano Mesa, m.79), Vada (Sabin Merino, m.68) e Iván Azón (Nieto, m.79).

Girona: Juan Carlos; Arnau, Santi Bueno, Bernardo (Terrats, m.46) (Moreno, m.59), Juanpe, Jairo; Aleix García, Pol Lozano (Samu Saiz, m.46), Iván Martín; Álex Baena (Valery, m.70) y Nahuel Bustos (Stuani, m.59).

Gol: 1-0. m.33. Borja Sainz.

Árbitro: Iglesias Villanueva (Comité Gallego). Amonestó con tarjeta amarilla a Francés, del conjunto local y a Nahuel Bustos y Juanpe del visitante.

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 35 de Liga de Segunda división disputado en el estadio de La Romareda ante unos 18.000 espectadores

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