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El Periódico de Aragón

El derbi aragonés

El desigual retorno de Jair y Eugeni

El central y el centrocampista vuelven a El Alcoraz con otra camiseta por primera vez. En el Huesca lograron el ascenso, aunque el defensa con un rol más protagonista que el centrocampista

Eugeni y Jair, junto a Juanjo Narváez y Chavarría, en un entrenamiento.

Los dos consiguieron un ascenso con la camiseta de la SD Huesca y los dos vuelven por primera vez a El Alcoraz y lo hacen para disputar un derbi y con el rol de indiscutibles en el Zaragoza. Son Jair Amador, que estuvo dos cursos de azulgrana para celebrar el primer ascenso oscense en 2018 antes de poner rumbo al Maccabi de Tel Aviv israelí, y Eugeni Valderrama, que lo logró dos años después para pasar un curso de ostracismo en Primera y marcharse casi por la puerta de atrás el verano pasado y con una espina clavada por su falta de continuidad con la elástica del Huesca. Con el Zaragoza son protagonistas principales y los dos estarán en el once de JIM en un escenario que conocen bien.

Triunfó con esa camiseta Jair, fichado desde el Atlético Levante a coste cero por Lalo Arantegui, entonces director deportivo del Huesca. El central luso, con ascendencia caboverdiana, dio el sí al Huesca siete meses antes de que acabara la temporada 15-16 con un contrato por dos temporadas y desde su llegada se mostró como un claro acierto. 30 partidos en la primera campaña, en la 16-17, y todos los de la temporada del ascenso, los 42 en el once con Rubi como entrenador y con Pulido, ahora capitán del Huesca, como compañero de fatigas en la mayoría.

El Huesca intentó renovar a Jair, pero la oferta fue insuficiente y el jugador, con ofertas de la MLS, Bélgica o Japón, además del interés de varios equipos de Primera se marchó al Maccabi, firmando por tres años. Solo estuvo dos, con protagonismo y con títulos, dos Liga Premier de Israel, 1 Copa Toto y una Supercopa, pero casi desde el principio quiso retornar a España, pese al interés del club israelí en renovarle. Lalo Arantegui lo intentó, ya en el Zaragoza, en el verano de 2019, pero la indemnización de su contrato en el Maccabi lo impidió. Con un año de vínculo menos y un acuerdo de traspaso que se situó en torno a 450.000 euros, su fichaje fue una realidad en 2020, por dos años y uno más opcional.

Borja Iglesias se intenta marchar de Jair en el Zaragoza-Huesca de la 17-18. ALVARO SANCHEZ

Esa temporada más opcional, hasta 2023, dependía de jugar 50 partidos como titular o más de 45 minutos. Ya la selló, pese a que dos lesiones seguidas, en la cintilla iliotibial de la rodilla y en el psoas, le amargaron su aterrizaje. Acabó el curso pasado como fijo, con hasta 28 citas, y mucho más lo ha sido en este, donde ya suma 34, todas de titular y solo se perdió por sanción la visita del Almería.

Jair se marchó al Maccabi en 2018 tras no renovar y Lalo lo volvió a fichar como director deportivo en el Zaragoza. Eugeni salió del club oscense con la espina clavada por una falta de continuidad que le lastró en su etapa allí

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Con peor sabor de boca se marchó Eugeni de Huesca, aunque oficialmente no lo diga. «La primera fue una gran temporada, subimos a Primera División que es algo muy bonito que siempre recordaré. Forma parte de mi pasado, estoy contento de lo que hice allí y realmente me llevé grandes amigos con los que aún tengo relación», señaló a este diario en una entrevista en marzo. El Huesca lo fichó desde el filial del Valencia con una acuerdo de traspaso solo en función de variables y tres años de contrato, aunque el primero, en la 18-19, lo cumplió cedido en el Albacete, donde el centrocampista, a las órdenes de Ramis, ofreció su mejor versión, con 33 partidos y ocho goles.

Eugeni presiona a un jugador del Girona en un partido con el Huesca. SD HUESCA

Regresó al Huesca y Míchel le dio partidos, hasta 35, pero solo 19 de titular, más minutos en el principio de curso y menos tras el parón por la pandemia, una continuidad que para Eugeni es vital, ya que necesita sentirse con un rol importante, como ahora lo tiene en el Zaragoza, para dar su mejor versión. En Primera, casi desapareció. Tres partidos, todos con Míchel y ninguno ya con Pacheta para irse tras cumplir su contrato al Arouca portugués. Regresa ahora a Huesca, tras superar un golpe en la rodilla ante el Girona, convertido en referencia para la medular zaragocista, con 10 titularidades consecutivas desde que llegó en enero, si bien no ha acabado ninguno de esos encuentros. 

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