Kiosco

El Periódico de Aragón

Rusia prohíbe la entrada en el país a Biden y a otros 962 estadounidenses
Guerra en Ucrania
La opinión de Sergio Pérez

JIM, Torrecilla y el 'en su cabeza era espectacular' de Pantomima Full

Alejandro Francés salta a por un balón aéreo con Grego Sierra, del Burgos.

Pantomima Full es un dúo cómico que ha alcanzado la fama a través de una fórmula muy sencilla: vídeos de un minuto difundidos en las redes sociales, rodados de manera simple con una cámara y el acompañamiento de unos rótulos con frases directas e ingeniosas. La razón de su éxito es que consiguen arrancar la risa parodiando situaciones cotidianas con una gran carga de inteligencia, ironía finísima, conexión con un público joven y un humor satírico, tranquilo y moderno. A su último espectáculo lo llaman ‘En su cabeza era espectacular’.

En algún pasaje de la temporada, aquella serie de buenos partidos contra la Real B y el Fuenlabrada no culminados con victoria, con la resurrección de cuatro triunfos reciente (Burgos, Las Palmas, Sporting y Almería), antes de ir a Huesca y el Oviedo a El Molinón, imaginó Miguel Torrecilla, imaginó Juan Ignacio Martínez e imaginamos un poco todos, quien más quien menos, que el Real Zaragoza aún podía engancharse a la famosa pomada pegando un gran estirón. Todavía insistió JIM en la rueda de prensa previa al partido contra el Burgos. “Hemos de competir, competir y competir y ojo, eh, soy más optimista que la leche, matemáticamente nos hemos de agarrar hasta el final, que hasta el rabo todo es toro”.

En la cabeza del técnico, el final de la Liga que iba a protagonizar el Real Zaragoza iba a ser espectacular. Soñaba el entrenador con una remontada para ser recordada, referencia futura obligada en los relatos de las hazañas en la historia contemporánea del club. Lo soñaba y en ello ha creído firmemente a lo largo de los últimos meses, especialmente hasta el chasco de Cartagena. Al final será que no. Demasiadas razones muy pesadas en contra: un inicio de campeonato muy irregular que hundió al equipo en el fondo de la clasificación, un bajísimo rendimiento en casa, corregido en la segunda vuelta, y gigantescos problemas para hacer gol, puestos de manifiesto una vez más este domingo. Solo el Alcorcón, ya descendido, ha hecho menos.

El encuentro ante el Burgos, de siesta primaveral en la primera parte y más divertido y agitado en la segunda, redundó en lo que va a ser el final de Liga: un pequeño tormento. Al Real Zaragoza le falta el último pasito para lograr la permanencia matemática, requisito imprescindible para que se active el traspaso accionarial. Esa es la única ilusión que queda: el futuro en manos de Mas y Sanllehí. Sobre el césped más que un sueño semanal, un viaje a ninguna parte. Nada que ver con lo que había en las cabezas de Torrecilla y JIM.

Compartir el artículo

stats