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El Periódico de Aragón

La actualidad del Real Zaragoza

El escudo como escudo. La previa del Eibar-Real Zaragoza

El equipo aragonés visita al Eibar, líder, con el objetivo de lavar su imagen y sellar de una vez la permanencia

Francho y Puche suben al autocar para desplazarse hasta Bilbao. ANGEL DE CASTRO

A estas alturas, las cinco jornadas que restan para la conclusión del campeonato se antojan una eternidad. Sin nada en juego más allá de la honra, la dignidad, el orgullo y todas esas cosas a las que apelan los que se quedan sin aspiraciones, el Real Zaragoza se enfrenta este sábado (18.15 horas) al mejor equipo de Segunda hasta la fecha: un Eibar que camina con paso firme hacia el retorno a la categoría perdida la pasada campaña. Eso sí, el cuadro armero tiene pisándole los talones a Almería, segundo, y Valladolid, tercero, así que cualquier tropiezo podría ser fatal.

Las bajas de Azón y Álvaro brindan otra ocasión a Sabin Merino para acabar con el mal fario

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A Ipurua llega un Zaragoza demasiado lejos de todo. Seguramente, el conjunto aragonés acabará la jornada matemáticamente salvado, lo que permitirá que se cumpla uno de los requisitos impuestos por la nueva propiedad para oficializar su aterrizaje en La Romareda. El otro, el visto bueno del Consejo Superior de Deportes, ya es un hecho desde este viernes. Ese es, precisamente, otro de los escasos atractivos de un partido que, en todo caso, es una final para los locales. No hay muchos otros más allá de comprobar la capacidad del Real Zaragoza para lavar la horrenda imagen ofrecida a los suyos el pasado domingo ante el Burgos del que Raúl Sanllehí, futuro director general del club, fue testigo de excepción en el palco. Al menos no salió corriendo.

Tal fue el esperpento que JIM, al que aún le dura el disgusto, admitió en la rueda de prensa previa al choque que habrá cambios. No suele el técnico alicantino utilizar la comparecencia ante los medios para hacer anuncios, pero fue tajante. «Por rendimiento y comportamiento en los entrenamientos, habrá cambios, sí», vino a decir. Entre ellos estará, casi con total seguridad, la entrada de Sabin Merino, beneficiado por la ausencia de los dos otros delanteros, Azón y Álvaro, que no han entrenado con normalidad en toda la semana como consecuencia de sendos problemas físicos. El vasco, de este modo, será la referencia ofensiva de un equipo en el que todavía no se ha estrenado como goleador, un lastre cada vez más pesado para un jugador cuya falta de confianza va en aumento.

Once encuentros ha disputado ya el punta y en ocho de ellos ha formado parte del once inicial, a veces escorado a banda izquierda. Pero también a él le ha alcanzado la maldición del delantero fichado por el Zaragoza. Como a Álex Alegría, Vuckic o Toro Fernández, el gol se le sigue negando a un Sabin que afronta una gran oportunidad para acabar con el mal fario.

Otros cambios

También se prevén novedades en la medular a expensas del dibujo que elija JIM. Con Petrovic ya restablecido, su regreso es una posibilidad cierta. Algo menos probable es el de Francho Serrano, aún con molestias derivadas de una latosa lesión muscular que le mantienen lejos de su plenitud física. Así, la continuidad de Zapater gana enteros. Eugeni, quizá ya más cerca de la mediapunta, su hábitat natural, parece fijo. En los costados, Borja y Bermejo se perfilan como los elegidos para abastecer a Sabin Merino aunque Narváez podría tener otra oportunidad en detrimento del vasco. Atrás, la única novedad será la vuelta de Chavarría tras su sanción, lo que devolverá a Nieto al banquillo. Gámez, Francés y Jair escudarán a Cristian.

En el Eibar, la gran noticia es la vuelta de Stoichkov, que se perdió el partido de Málaga por el fallecimiento de su padre. Además, Garitano recupera para este encuentro a Etxeita tras completar su partido de sanción por acumulación de tarjetas y, por contra, perderá a Toño García por este mismo motivo. Los lesionados son Rober Correa y Franchu Feullassier, y ya se ha recuperado Arbilla, que se ha perdido los últimos partidos por una lesión muscular en el bíceps de su pierna izquierda, pero que quizás no esté todavía a punto para entrar en el once inicial. 

Ipurua espera ya para examinar a un Real Zaragoza que hace frente al poderío del líder con un escudo de acero puro que luce un león rampante al que le debe honra y honor.

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