Kiosco

El Periódico de Aragón

La actualidad del Real Zaragoza

Stoichkov, otro sueño imposible del Real Zaragoza

El gaditano fue el objetivo número 1 de Torrecilla en verano. Vuelve al juego ante el conjunto aragonés tras enterrar a su padre

Stoichkov, en su presentación en el Eibar. SD EIBAR

Se llama Juan Diego Molina, pero es su apodo, Stoichkov, el que aterra cuando suena. El delantero del Eibar, máximo artillero del equipo con 18 tantos, era el gran sueño de Torrecilla cuando el director deportivo del Real Zaragoza diseñó los deberes a realizar en verano. Al gaditano le avalaba una trayectoria ascendente culminada con una brillante campaña en el Sabadell, al que no pudo apartar del descenso a pesar de sus once dianas en 38 partidos (33 de ellos como titular).

Los dos objetivos principales, Stoichkov y Cristo, acabaron en Eibar y Valladolid, que ahora pugnan por el ascenso

decoration

Stoichkov, que ya en el Mallorca había dejado muestras de su tremendo potencial, era el deseado por Torrecilla para edificar sobre él el engranaje ofensivo de un Zaragoza que también pretendía a Cristo, ahora en el Valladolid. En ambos casos, la estrechez económica del club aragonés le relegó pronto en la carrera por ambos delanteros, que acabarían fichando por dos firmes aspirantes al ascenso. 

Era, pues, una operación extremadamente compleja, pero el Zaragoza estaba dispuesto a jugar sus cartas. Trató de convencer al andaluz con la promesa de que iba a ser la piedra angular de un proyecto que, sin embargo, nunca acabó de persuadir al futbolista.

Al final, Stoichkov acabó en el Eibar. La capacidad económica del club armero y su candidatura segura al ascenso fueron suficientes para imponerse en la puja por uno de los futbolistas más pretendidos y que también tenía ofertas en firme del Sporting o el Tenerife, además de esa posibilidad del Zaragoza, que, además, llevaba meses detrás del punta y no solo con la actual dirección deportiva que encabeza Miguel Torrecilla.

Stoichkov, de 28 años, llegó al Mallorca en 2018 desde la Balompédica Linense, pero solo militó una temporada en el club balear. Dos cesiones consecutivas, primero al Alcorcón y luego al Sabadell, fueron el preludio a su salida. Mediapunta con mucha movilidad y que puede jugar en cualquiera de las tres posiciones por detrás del delantero, su preferencia es hacerlo como segundo punta. 

De origen familiar humilde, Juan Diego Molina debe su apodo al gran ídolo de su padre, al que acaba de enterrar. Su fallecimiento, de hecho, le privó de estar presente el pasado fin de semana en Málaga, donde sus compañeros le dedicaron una victoria clave para el ascenso. La camiseta del gaditano estuvo en el banquillo durante todo el encuentro y Fran Sol y Corpas la tomaron para brindarle sus respectivos tantos.

Este sábado, Stoichkov regresa al césped para reencontrarse con el fútbol. Su vuelta amenaza a un Zaragoza que hace unos meses soñaba con convertirlo en el líder de un proyecto ganador y que mira al cielo pensando en lo que pudo ser y no fue. El mismo lugar al que el jugador destinará a partir de ahora cada gol que marque. 

Compartir el artículo

stats