Desde hace tiempo, Daniel Lasure solo mira hacia adelante. Aprendió a la fuerza cuando la enfermedad se cruzó en su camino. Desde entonces, la vida se conjuga en presente para el canterano, que asegura haber aprendido en no pasar demasiado tiempo contemplando el horizonte. “Intento no pensar en lo que vendrá. Ahora lo importante es el partido del viernes, intentar ganar y ya está. Tenemos ganas de acabar de la mejor manera posible”, asegura el defensa del Real Zaragoza, que disputó alrededor de media hora ante el Lugo después de muchos meses sin competir como consecuencia de un cáncer testicular del que ya se encuentra recuperado.

“Llevaba mucho tiempo preparándome y mi cuerpo cada vez responde mejor. Es la consecuencia de mucho trabajo para salir y no desentonar”

Aquel momento, el de su vuelta, permanecerá para siempre en la memoria de Lasure, que asegura haber disfrutado “un montón” en La Romareda. “Estoy muy contento por volver a jugar”, aunque ya tiene claro el siguiente desafío: la titularidad en Anoeta para abrochar una temporada inolvidable. “Todos los compañeros trabajamos por estar en el once y a eso aspiramos”, dice mientras subraya las buenas sensaciones experimentadas en su primer partido en mucho tiempo en el que, incluso, rozó el gol con un disparo que no acabó en la red por muy poco. “Llevaba mucho tiempo preparándome y mi cuerpo cada vez responde mejor. Es la consecuencia de mucho trabajo para salir y no desentonar”, expone el canterano, que valora la visita, el martes, de la nueva propiedad. “El presidente vino acompañado de su familia y nos transmitió su ilusión y los valores del Zaragoza”.