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El Periódico de Aragón

Real Zaragoza

Sin vacaciones en julio

El club ha tenido que trabajar a marchas forzadas para dar forma a la plantilla. A pesar de ello, quedan todavía muchas operaciones por hacerse

Sanllehí, Mollejo y Torrecilla, durante la presentación del futbolista ANDREEA VORNICU

Cuando julio agoniza, solo trece días faltan para el pistoletazo de salida a la competición oficial y el Real Zaragoza, tanto en el césped como en los despachos, tiene todavía varias tareas pendientes. Y no porque julio haya sido relajado en la capital aragonesa, más bien lo contrario. Numerosas han sido las operaciones que el club ha tenido que afrontar para intentar llegar con la plantilla lo más perfilada posible al debut liguero ante Las Palmas.

El primer movimiento fue la cesión de Sabin Merino al América de San Luis. El delantero, que llegó en el pasado mercado invernal, tuvo un rendimiento muy por debajo de lo esperado y la dirección deportiva consideró prioritaria su salida para liberar masa salarial. El equipo se reincorporó a los entrenamientos el día 4 y, con la vuelta de los cedidos, el overbooking era evidente. Se buscó destino a los canteranos Ángel López y Baselga, que encontraron acomodo en el Calahorra, así como a Marc Aguado, con el que hubo más dudas pero que, finalmente, regresó al Andorra un año más.

La salida más emotiva del verano ha sido la de Javi Ros, que no entraba en los planes de Carcedo. El capitán rescindió su contrato con la entidad aragonesa tras siete años ligado al club. Los que también se han desvinculado del Zaragoza han sido Vuckic y Bikoro. Desde las oficinas se sigue intentando buscar acomodo a Clemente, Carbonell y Buyla, ya sean cedidos o con la carta de libertad. Además, hay varios jugadores (Vada, Petrovic, Larra, Narváez...) que, a pesar de ser futbolistas útiles para Carcedo, podrían salir del club en función de cómo se mueva el mercado en el mes que le resta.

Azón firma junto a Sanllehí su nuevo contrato. Real Zaragoza

Todo ello con el objetivo de liberar fichas, y dinero para construir una plantilla más competitiva. Pero antes de eso, la primera decisión de la nueva propiedad fue retener a las joyas de la Ciudad Deportiva, renovando a Francho y Azón. Queda pendiente la extensión de contrato de Francés, con el que el acuerdo está prácticamente cerrado y se espera anunciar durante este mes. En el capítulo de fichajes, las sinergias facilitaron la llegada de dos jugadores del Atlético. Son los casos de Simeone y Mollejo, que llegaron para repoblar la parcela atacante, deshabitada entonces y en la que todavía hay un par de huecos por cubrir. 

Para reforzar la medular el elegido ha sido Manu Molina, viejo conocido de Carcedo, que junto a Francho y Jaume Grau parece destinado a ser un futbolista importante en la sala de máquinas. La portería protagonizó la polémica del mes, cuando un desafortunado tuit de Gaizka Campos en contra del club generó tal controversia que frustró su ya pactado fichaje por los aragoneses, siendo reemplazado por Dani Rebollo. Julio ha sido un mes frenético para el Zaragoza, y vistas todas las operaciones que, presumiblemente, faltan por hacer, todo indica que agosto seguirá por los mismos derroteros.   

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