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El Periódico de Aragón

La actualidad del Real Zaragoza

Salidas enredadas en el Real Zaragoza

El club no avanza nada en las salidas, donde las de Narváez y Petrovic son prioritarias para hacer más hueco salarial. Lasure, Clemente, Buyla y Carbonell también están en una rampa en la que a Vigaray no se la ha comunicado que tenga que marcharse

Miguel Torrecilla, director deportivo zaragocista, durante un amistoso de esta pretemporada. Jaime Galindo.

La 'operación salida' sigue más que atascada cuando restan dos semanas hasta que acabe el 1 de septiembre el mercado en un Real Zaragoza que necesita aligerar masa salarial para cerrar la plantilla con la llegada de un 9 goleador y un extremo izquierdo, además de la opción de Jairo Quinteros, muy avanzada y ya pendiente solo del paso final tras quedar el central libre tras rescindir con el Inter de Miami.

Juanjo Narváez y Petrovic son las salidas prioritarias al liberar más margen salarial puesto que son dos de los salarios más altos, en tanto que Jannick Buyla, Clemente, Lasure y Carbonell, este último ya sin entrenar con el primer equipo desde hace días, están también con la puerta abierta, una lista a la que podría unirse, según algunas fuentes, Carlos Vigaray, aunque desde el entorno del jugador se niega categóricamente que se le haya comunicado esa decisión. El club, con 27 jugadores con contrato del primer equipo, sin contar a Puche, fijo para Carcedo, necesita espacio en las fichas en una plantilla en la que el técnico riojano quiere contar con 24 o 25 jugadores.

Vigaray fue operado en septiembre pasado de una grave afectación del cartílago de su rodilla derecha después de que en julio se sometiera a una artroscopia. Intentó llegar a tiempo de tener minutos en la recta final de temporada, pero fue imposible y este verano empezó al mismo nivel que el grupo, pero un fuerte golpe en su rodilla izquierda, la no operada, le dejó varias semanas fuera de los entrenamientos y sin participar en los amistosos. Su recuperación va más lenta de lo previsto al principio del verano, cuando las sensaciones eran buenas. Con Vigaray, al que Carcedo quería examinar durante la pasada pretemporada, hay dudas sobre si puede recuperar el nivel competitivo cuando dé el paso de volver a tener minutos, algo que no ha sucedido. 

Vigaray y Lasure

Tras fichar en la 19-20, le queda un año de contrato y su salida no es sencilla. El Zaragoza, aseguran fuentes muy próximas al jugador, no le ha comunicado que deba salir hasta el día de hoy, pero si lo hace la única posibilidad pasaría por una rescisión abonando el año de contrato que le resta o al menos parte de él. En todo caso, de momento los agentes de Vigaray, de deslumbrante primera temporada y uno de los mejores laterales de la categoría si está a plenitud, no han trabajado en ese adiós y se confía plenamente en su continuidad, además de en su retorno a los terrenos de juego.

Es similar el caso de Lasure, aunque el canterano sí llegó a jugar en la temporada pasada en dos partidos tras superar un tumor testicular. Sabe que debe salir y le resta un año de contrato, por lo que lo normal es que lo haga con la carta de libertad cuando sus agentes le encuentren un destino, algo que a día de hoy no está cercano.

Buyla y Clemente

Clemente, que ha pasado la pretemporada entre algodones por unas molestias en el aductor, tiene alguna opción en el extranjero y en España, pero de momento no hay nada tangible y firme sobre la mesa y su continuidad gana enteros, lo que en principio cerraría la puerta a Jairo, aunque desde el entorno del central boliviano se sigue confiando plenamente en su fichaje por el Zaragoza. Jannick Buyla, mientras tanto, no posee ahora ofertas en firme y el club no se plantea pagar por la rescisión de sus dos años de contrato. A Luis Carbonell se le busca destino en Primera RFEF y tiene las puertas más que abiertas, ya que la idea es que no juegue tampoco en el Aragón. Tiene contrato con el primer equipo hasta 2026, ya que lo firmó antes de marcharse cedido al juvenil del Real Madrid, un préstamo con más sombras que luces.

Narváez y Petrovic

Los casos de Juanjo Narváez, titular en Las Palmas y más que previsiblemente ante el Levante en el estreno en casa, y de Petrovic son los más urgentes por ser los que más masa salarial liberan. El centrocampista serbio es el jugador mejor pagado de la plantilla y puede tener mercado en su país o en Arabia Saudí o Catar. Le queda un año de contrato, su salario supera el medio millón de euros, y su rol en el Zaragoza va a ser secundario después de una primera temporada como blanquillo tras salir del Almería y llegar con la carta de libertad más gris que otra cosa.

Juanjo Narváez ha tenido propuestas de la Liga mexicana, del Atlético San Luis, que rechazó, y de Chipre. La última es una de la MLS, la Liga profesional de Estados Unidos, que también ha rechazado pese a que incluía un traspaso pequeño. de unos 250.000 euros. El Zaragoza se propuso sacar aunque sea por objetivos un millón por el jugador y por eso tampoco vio con buenos ojos la opción de La Major Soccer League. El Granada es una vía que sigue abierta y que al jugador le seduce, pese a que su prioridad es dar el salto a Primera y en la entidad nazarí están ahora centrados en otras opciones de ataque, como el valencianista Manu Vallejo o Moha Bouldini (Fuenlabrada), aspiración perdida del Zaragoza.

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