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El Periódico de Aragón

La opinión de Sergio Pérez

El Zaragoza ya es el Zaragoza 'made in' Carcedo

Los jugadores del Zaragoza felicitan a Mollejo, autor del tanto de la victoria. JAIME GALINDO

Hace varios meses, el Real Zaragoza sufrió una gran sacudida institucional que desembocó en un cambio de propiedad histórico. La estructura interna de la Sociedad Anónima apenas varió, más allá de la presencia de Raúl Sanllehí, nuevo director general y el hombre que dirige los destinos del club en el día a día con un sello tremendamente personal pero con capacidad de delegación en los distintos departamentos. Un patrón de dirección cosmopolita, sorprendentemente sereno, basado en la reflexión, el raciocinio, el conocimiento adquirido, las tablas, la ambición y un objetivo nítido: el ascenso.

Una de las decisiones más importantes que tomó Sanllehí, en colaboración con Miguel Torrecilla, en quien confió para seguir un año más al mando de la dirección deportiva, fue cambiar de entrenador a pesar de que JIM, el anterior, había prestado un buen servicio. La nueva propiedad y el ejecutivo barcelonés buscaban otra cosa. Un técnico más moderno, más hecho a estos tiempos y con un modelo de juego contemporáneo, cultivado, base táctica y otro método más protagonista.

El elegido fue Juan Carlos Carcedo, un entrenador con poca experiencia como primer espada pero con unos vastos conocimientos teóricos. Poco a poco, y el partido contra el Sporting de Gijón es una perfecta muestra, el Real Zaragoza se está convirtiendo en el Real Zaragoza 'made in' Carcedo. El equipo tiene su marca de autenticidad, una propuesta muy interesante alrededor del balón, combinativa, de triangulaciones constantes, mucha movilidad, sosegada, que busca y busca hasta encontrar el espacio donde se reconoce el peligro, con amplitud, laterales largos y capaz también de controlar los partidos y conceder poco atrás.

Así llegó la victoria ante el Sporting, la segunda consecutiva, con el primer gol de Mollejo, un balón a la espalda de los centrales y todo el ancho mundo para él. En la primera parte, realmente interesante, las combinaciones fueron continuas. De Mollejo para Vada, de Vada para Giuliano, de Giuliano para Gámez, con el equipo desplegándose desde muy atrás. De Fuentes para Mollejo con taconazo incluido, de Mollejo para Vada, de Vada para Fuentes y amarilla para Insua. Una manera de entender el juego que le volvió a servir al equipo para producir ocasiones, aunque alguna de ellas debió acabar en gol para llegar a la recta final del encuentro con mayor comodidad. Tarea pendiente. Eso sí, el Zaragoza de Carcedo ha empezado a ganar y su idea de fútbol empieza a cuajar. Si su plan sale bien, gustará mucho en esta plaza.

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