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La opinión de Sergio Pérez

Carcedo y las obligaciones de los 10 millones de euros

Juan Carlos Carcedo, en el banquillo de La Romareda antes del partido ante el Sporting, del que el Real Zaragoza salió victorioso. JAIME GALINDO

Salvo en las tres temporadas posteriores al descenso, la primera de ellas, la de mayor ventaja económica, desaprovechada de manera estrepitosa, y quizá también en las dos siguientes con el octavo y segundo límite salarial, el Real Zaragoza ha vivido entre penurias financieras para fabricar sus plantillas moviéndose oficialmente entre el puesto noveno y el decimonoveno, lejos de los mayores presupuestos deportivos y, por lo tanto, sufriendo dificultades superiores al resto para ser competitivo por la simple vía de los euros.

Ni de una manera ni de otra, ni con mucho dinero ni con poco, ha conseguido el Real Zaragoza escapar de la Segunda División en los últimos nueve años. Anda ahora enfrascado en su décima intentona con una nueva propiedad al frente, una inversión global en diferentes aspectos que ha rondado ya los 26 millones de euros, perspectivas nuevas de negocio con el estadio en el horizonte y un límite salarial superior al de los ejercicios pasados, situado ahora en la parte alta de la clasificación, en la séptima posición con 10,1 millones de euros y casi doblando los 5,7 de la temporada 21-22, aunque en realidad la cifra destinada para el equipo nunca fue esa sino algo más de siete por el uso de la parte correspondiente del préstamo de CVC.

De Segunda se puede escapar en dirección a Primera por vías distintas, con el dinero por castigo o con agujeros en los bolsillos. Ha habido casos de todos los tipos. El Real Zaragoza no lo ha logrado de ninguna manera. Es más probable, y así lo demuestran los hechos, huir de este infierno con un límite salarial importante. Todavía hay seis clubs que disponen de un margen mayor, pero para esta campaña el club ha contado con una interesante potencia económica para construir su plantilla. Esta circunstancia no menor obliga aún más a Juan Carlos Carcedo y a sus jugadores a mejorar y a rendir acorde a las circunstancias, algo que de momento no han conseguido. Ocho puntos de 21 posibles y mirar la vida, por ahora, desde el puesto decimoséptimo no es lo que corresponde al músculo financiero actual del Real Zaragoza.

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