La actualidad del Real Zaragoza

Revolución a fuego lento en el Real Zaragoza

Escribá pide tiempo para conocer mejor la plantilla y los recursos en el margen salarial son por ahora escasos a expensas de las salidas

Raúl Sanllehí, director general del Real Zaragoza, en el palco de La Romareda ante el Lugo.

Raúl Sanllehí, director general del Real Zaragoza, en el palco de La Romareda ante el Lugo. / Jaime Galindo.

S. V.

El calendario muestra un mes y medio para la apertura del mercado de enero, una ventana en la que el tamaño de la revolución del Real Zaragoza ha ido en aumento con el paso de las jornadas, lo que suele ser habitual en los equipos en crisis y es algo a lo que el club zaragocista está también acostumbrado. Sin embargo, la revolución se tiene que cocer a fuego lento por las circunstancias actuales del club, sobre todo en la parcela económica y en el excedente de fichas de la plantilla, que obliga a no pocas salidas para hacer hueco, por la reciente llegada de un nuevo entrenador y por la ausencia por el momento de un director deportivo, la primera de las tareas pendientes que tiene encima de la mesa Sanllehí, además de por un mercado que se vislumbra en general tardío para todos los clubs españoles.

Fran Escribá llegó hace solo una semana y, aunque en el camino ya ha vivido una eliminación de Copa a manos del Diocesano, dolorosa y avergonzante ante un equipo de Segunda RFEF, pero también un torneo que no tiene nada que ver con las Liga, ha pedido más tiempo para conocer a la perfección a la plantilla y para evaluar las necesidades concretas, algo lógico cuando acaba de aterrizar en ese vestuario. Se ven claras carencias, y el valenciano también las intuye, pero va a esperar que el paso de los días refuerce sus tesis o le dé algunas nuevas.

Sanllehí sigue trabajando en cerrar ese director deportivo que, de la mano de Escribá, diseñe esa revolución, por lo que ahora mismo la secretaría técnica zaragocista, compuesta solo por Jorge Repollés y Álex Monserrate, está en el examen de posibilidades a la espera de que llegue el que será el máximo responsable de esa parcela, teniendo en cuenta que Miguel Torrecilla desde que llegaron las primeras dudas del equipo ya trabajaba en cambios en la parcela ofensiva, en un extremo y en un centrocampista con llegada a gol o un mediapunta.

Hasta dos extremos

Esas dos vías se mantienen como prioritarias, incluso también se dibuja la necesidad de un segundo extremo en una plantilla que no tiene jugadores con desborde en banda, solo Larra si acaso. Ni Puche ni Mollejo ni Bermejo lo son, aunque el último es el único jugador de los de arriba con talento para el desborde y va a ser clave para Escribá. 

Lo primero es el director deportivo y dar salidas, que no serán menos de cinco, con entre 3 y 5 refuerzos, con dos extremos, un medio ofensivo y hasta un central como prioridades, sin descartar un punta

Un central, si se encuentra acomodo a Jairo Quinteros, una apuesta más que frustrada y sin minutos, sería otra de las posibilidades en los refuerzos, mientras que la decisión sobre un fichaje en la delantera está pendiente del nivel que pueda ofrecer con Escribá el senegalés Pape Makhtar Gueye, de rendimiento muy discreto hasta ahora, pero su cesión con opción de compra obligatoria en caso de ascenso desde el Oostende belga no es fácil de romper en enero.

El trabajo de Torrecilla

Así, los refuerzos estarían entre tres y cinco para esa ventana invernal, centrados en el ataque, en el gran hándicap del equipo desde que arrancó el curso, porque Sanllehí ya en septiembre vio claro que en la parcela ofensiva era donde más fallos se habían cometido en la planificación de una plantilla que tuvo en él a su máximo responsable junto a Miguel Torrecilla, director deportivo, y con las sinergias de los clubs del grupo inversor como claro condicionante, en lo bueno y en lo malo, en esa configuración.

El club se centra en refuerzos de bajo coste, acudirá a cesiones y a los contactos de Sanllehí con agentes importantes como Mendes y busca margen con las salidas

El Zaragoza, además, se encuentra en estos momentos con muy poco margen salarial para esos refuerzos. Anunció Sanllehí que hay una pequeña cantidad que no se ha podido aumentar por ejemplo por la vía de los patrocinios y ahora mismo el club puede aspirar a refuerzos de bajo coste, con ofertas reducidas, o apoyarse en cesiones donde el club que preste al futbolista asuma una parte importante del salario. En los contactos de Sanllehí con agentes importantes, Jorge Mendes sobre todo, habría posibilidades con jugadores jóvenes de la inmensa cartera que controla el agente luso.

Para hacer más margen, ahora mismo la única vía son las salidas, que no serán menos de cinco. En ellas se va a priorizar a los jugadores que menos minutos han tenido por encima de si cobran más o menos, aunque en algún caso, como con Petrovic, confluyen ambos. Jairo, Lasure, Nieto, Vigaray, condicionado por su lesión, Eugeni... Por ahí andarán los tiros. El Zaragoza tiene 24 fichas cubiertas del primer equipo y hay que añadir a James Igbekeme, que vuelve el 31 de diciembre de su cesión al Columbus Crew. La idea con él es su rescisión, pero eso también exigirá un desembolso para finiquitar el contrato que acaba en junio. 

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