La actualidad del Real Zaragoza

Expediente Iván Azón en el Real Zaragoza

El delantero acumula otra semana más al margen y con la máxima cautela en su vuelta, que no se espera como mínimo hasta el Leganés. El aspecto mental por la concatenación de lesiones musculares y malas sensaciones también está siendo un factor clave

Iván Azón, junto a Quinteros y Zapater en el entrenamiento del pasado jueves.

Iván Azón, junto a Quinteros y Zapater en el entrenamiento del pasado jueves. / JAIME GALINDO

S. Valero / J. Oto

Iván Azón acumulará el domingo su cuarta ausencia consecutiva y la 19ª en total en esta temporada aciaga para el delantero. No estuvo en las cinco primeras jornadas por el edema óseo que vivió en pretemporada en la rodilla izquierda en un golpe fortuito, pero el verdadero problema lo está teniendo con las lesiones musculares, las dos y una recaída, que ha vivido en la musculatura isquiotibial del muslo derecho. Descartado ya ante el Burgos y tras otra semana, la cuarta seguida al margen desde que se tuvo que retirar ante la 'Ponfe', tampoco es nada probable que esté en Lugo (su ausencia se descarta en la práctica ese día) tras la lesión de grado uno en la musculatura isquiosural que sufrió el pasado 30 de enero.

A estas alturas y con Escribá admitiendo antes del partido en Málaga que no ponía plazos a la vuelta del delantero nadie pone fecha a su regreso. “No pondría plazos en su caso por los antecedentes. Cuando estemos todos absolutamente seguros, volverá, pero primero las pruebas tienen que revelar que no haya lesión y que sus sensaciones sean buenas. Se irá viendo todo, prefiero dejarle tranquilo”, dijo el entrenador, que una semana antes negó una cuestión mental en las lesiones musculares del delantero. “Un problema anímico sería si no hubiera lesión. Hay una rotura de fibras”, dijo entonces.

La hay, pero de puertas adentro se admite que la concatenación de lesiones, malas sensaciones y bajas está haciendo mella en el ariete. Y no solo por el enfado, muy latente, de no poder ayudar a sus compañeros, también por el temor a nuevas lesiones o recaídas, teniendo en cuenta que en el apartado físico el delantero está perfecto en todos los niveles y en Azón habita un jugador más que profesional en su dedicación futbolística.

El inicio del calvario

El calvario muscular, tras la lesión al volver de la gira en Marbella a principios de agosto con un edema óseo que el club primero escondió en una contusión en la rodilla izquierda (en todo caso es un contratiempo fortuito y del que se recuperó más o menos en el tiempo que requiere), empezó de verdad ante el Villarreal B y en la última jugada de un partido en el que fue clave en su asistencia a Zapater pocos instantes antes. El parte médico habló entonces de “una lesión fibrilar grado I a nivel del bíceps femoral derecho”, con la mirada puesta, al ser la rotura más pequeña posible, en un mes de baja.

Sin embargo, tras varias semanas de rehabilitación, el ariete volvió al punto de salida cuando ya se esperaba su regreso al grupo, aunque se negó de forma pública una recaída en noviembre. “La recuperación ha ido como tenía que ir, bien siempre. Como dijo el míster andaba con adherencias y con algunas molestias”, dijo después Azón, unos días antes de volver tras el parón navideño ante el Mirandés. Esas molestias, la incomodidad en las sensaciones, generaron que durante diciembre no jugara pese a que la recuperación ya parecía plena. Se esperó hasta después del parón, al 8 de enero, casi tres meses, para su vuelta. Y esta fue progresiva. Minutos ante el Mirandés, la segunda parte en Villarreal y la titularidad en Gijón para repetir en el once ante la Ponferradina y solo durar media hora en el campo. La mirada perdida del ariete sobre el césped y el gesto de desolación de Giuliano Simeone eran bastante descriptivos de lo que suponía esa lesión y en la misma zona.

La lesión ante la Ponferradina es en la misma zona muscular que la primera en octubre ante el Villarreal y el delantero está trabajando con la máxima precaución en el retorno

Tras unas primeras pruebas que no revelaron lesión muscular, aunque ya fue baja en Andorra, un segundo estudio según anunció el club ya confirmó “una pequeña lesión a nivel distal de la musculatura isquiosural de la pierna derecha”. La lesión es en la misma zona muscular que la primera y el delantero está trabajando con la máxima precaución en el retorno. De hecho y tras ya casi un mes desde aquel 30 de enero ante la Ponferradina, aún no ha trabajado con el grupo. En el caso de que lo empezara a hacer la próxima semana, ya no sería fácil que llegara ante el Lugo, pero es que ni eso está confirmado. Así, la primera fecha que se antoja factible es ante el Leganés el 12 de marzo, mes y medio después de lesionarse y precisamente el rival contra el que disputó, hace ya más de un año, su último partido completo (el 11 de febrero de 2022 en Butarque).

En el curso de su renovación, cuando se le esperaba un papel protagonista, también reconocido a nivel económico tras su mejora desde el mínimo salarial en la categoría y cuando en los minutos que ha tenido ha demostrado esa capacidad, Azón es el tercer jugador de la primera plantilla (de los que empezaron la temporada) que menos minutos ha participado. Solo Vigaray y Quinteros han permanecido menos sobre el verde que el punta (410 minutos). Y las tres lesiones sufridas hasta ahora por el punta han tardado más de lo previsto en sanar, sobre todo las dos musculares, el verdadero caballo de batalla ahora con el canterano.

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