La actualidad del Real Zaragoza

De Cidoncha a Gueye

Escribá reconoció que no sacó al senegalés por la reacción de la grada y el centrocampista vivió lo mismo con Paco Herrera en la 13-14. «Me pesó y me lastró muchísimo», recuerda el jugador, mientras que el técnico entiende la decisión del actual entrenador

Pape Gueye, sobre el césped de La Romareda en el partido ante el Eibar.

Pape Gueye, sobre el césped de La Romareda en el partido ante el Eibar. / JAIME GALINDO

S. Valero

Lo explicó Fran Escribá al final del partido contra el Burgos cuando se le preguntó por la forma de buscar el gol en los últimos minutos: «Si hubiéramos jugado fuera, hubiera sacado a Pape Gueye porque Giuliano estaba muy cansado, pero por la experiencia de otras veces y el runrún de La Romareda, creía que no nos iba a favorecer», dijo. Y la situación del senegalés, que en el anterior partido del Real Zaragoza en que jugó en casa, ante la Ponferradina, fue objeto de mofas por la grada, recuerda en varios puntos a la de Sergio Cidoncha en la 13-14, al que también Paco Herrera reconoció que no jugaba en los partidos de casa para protegerlo. De hecho, el jugador, ahora en el Móstoles de Tercera RFEF, estuvo casi 4 meses, desde finales de octubre hasta casi marzo, sin pisar el césped del estadio zaragocista.

No tiene pinta Gueye, de más que nulo rendimiento desde que llegó en teoría como delantero de referencia en agosto, de poder revertir su situación, pero en el caso de Cidoncha sí logró que las tornas se girasen, aunque no levantó la pesada losa de la opinión mayoritaria negativa de la grada. El futbolista de El Escorial, de buen despliegue físico como su mayor virtud, llegó cedido del Atlético de Madrid y comenzó contando para Paco Herrera hasta aquel gol claro fallado ante el Lugo. «Hay millones como esa jugada, yo he vivido otras y he visto muchísimas. La grada se la tomó mal, pero le puede pasar a cualquiera», recuerda Cidoncha sobre una acción que le marcó en el Zaragoza, aunque no fue el único factor que provocó la reacción de La Romareda contra él. «Yo salía de un filial y claro que me pesó y me lastró muchísimo. Hay jugadores que son portentos en el aspecto mental, que saben vivir con ese ambiente, pero a la mayoría le pesa una situación así, porque no la esperas y es difícil de asumir. En aquel Zaragoza estaban Leo Franco, Luis García, Barkero... Ellos seguro que lo podían llevar, pero yo era muy joven». De hecho, acababa de cumplir los 23.

Cidoncha: «La situación es muy complicada de gestionar si no la has vivido antes. Lo único que puedes hacer es evadirte»

Cidoncha, tras aquel fallo, tuvo minutos en La Romareda ante el Tenerife, la Ponferradina y el Alavés, con pitos y alguna broma, pero desde la undécima jornada ya Herrera decidió que no jugara más en casa. «Tuve conversaciones con él, le dije que jugar en el estadio estaba difícil por eso y que era fuera donde se tenía que ganar el sitio y revertir todo esto, que debía hacer allí ese esfuerzo que pudiera cambiar las cosas», señala el entrenador catalán, ahora ya fuera del circuito de los banquillos tras ser el que más ha dirigido en la categoría de plata: «Es que primero piensas en el equipo, que está por encima y esa situación de críticas a un futbolista perjudica al resto, se traslada al grupo y al césped».

Herrera: "Primero piensas en el equipo, que está por encima y esa situación de críticas a un futbolista perjudica al resto, se traslada al grupo. Hay que pelear por ese jugador, por recuperarlo, que seguro que Fran lo ha hecho y lo hará»

«La clave para mí es no abandonarlo, porque siempre he peleado por los futbolistas, incluso por los que no tenían opciones de jugar, que no era el caso de Sergio», sentencia el exmíster zaragocista, que antes de volver a poner a Cidoncha ante el Castilla en la jornada 27 pidió «una amnistía» de La Romareda: «Entiendo la posición de Escribá y lo que dijo tras el partido ante el Burgos y a la vez hay que pelear por ese futbolista, por recuperarlo, que seguro que lo ha hecho y lo hará».

Cidoncha se va de un rival en el partido ante el Alavés en la 13-14 en La Romareda.

Cidoncha se va de un rival en el partido ante el Alavés en la 13-14 en La Romareda. / ANGEL DE CASTRO

Cidoncha, casi diez años después, asegura que «los compañeros se portaron muy bien, eso fue vital, recuerdo que tras recibir una pitada tremenda en un encuentro Luis García me llamó y me dijo que pasara a su casa, que no me quedara solo tras el partido». La unión de varias de esas pitadas y las mofas de la grada con el Zinedine Cidoncha, «aunque eso no me fastidiaba mucho y nos reíamos en el vestuario», llevaron al técnico barcelonés a su decisión. «Esa afición exige y es lícito que lo haga y se daba también la situación de presión de haber bajado el año anterior, nos costó arrancar y fue una temporada dura», dice Sergio.

Difícil gestión

«Es una situación muy complicada de gestionar si no la has vivido antes. Lo único que puedes hacer es evadirte y centrarte en el juego», le recomienda el ahora veterano centrocampista a Pape Makhtar Gueye, porque en su caso pudo cambiar el contexto y acabó sumando 29 partidos en esa temporada y, en el tramo final, ya con Víctor Muñoz, tuvo muchos minutos, algunos hasta de central. «Lo acabé llevando mejor todo y hasta terminé la temporada bien. Cuanto más grande es el club mayor es la presión y es indudable que en el Zaragoza existe. Mucho más si las cosas no te salen», cierra. 

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