La actualidad del Real Zaragoza

Gorka Buil, la joya que todos quieren

El mediapunta zaragocista, infantil de segundo año y que ya juega en el Cadete A, está en el punto de mira de muchos clubs de Primera, que se dejaron ver en el Nacional de selecciones autonómicas.

El Barcelona ya lo quiso fichar y tiene un contrato desde hace dos años en el Zaragoza con una cláusula de rescisión

Gorka Buil celebra uno de los dos goles que marcó con Aragón ante Madrid en la sub-14.

Gorka Buil celebra uno de los dos goles que marcó con Aragón ante Madrid en la sub-14. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA

El Campeonato de España de selecciones autonómicas que se disputó en el estadio Pedro Sancho en la Federación Aragonesa de Fútbol propició el pase de Aragón sub-14 a la Fase Oro y confirmó que Gorka Buil es ahora mismo uno de los infantiles más cotizados del fútbol español. O el que más. El jugador zaragozano, extremo zurdo con llegada y último pase, fue protagonista en la clasificación y muchos equipos de Primera tomaron buena nota de él. Al menos, Getafe, Granada, Valencia, Villarreal, Betis, Sevilla y, por supuesto, Madrid y Barcelona estaban con sus ojeadores en esos partidos ante Extremadura y Madrid y ya el conjunto azulgrana lo quiso fichar hace un año, pero se encontró con la negativa de los padres del jugador, un talento natural al que el Real Zaragoza ya blindó con un contrato de larga duración desde que estaba en el Alevín A, hace dos temporadas, por el que tiene una asignación mensual y una cláusula de rescisión.

El futbolista, nacido en 2010 y salido del Amistad, cantera de futbolistas como Ander, Ignacio Camacho, Goni Lafita, Lasure, Pombo, Delmás, Nieto o los más recientes Azón o Pau Sans, además del jugador de la Real Sociedad cedido al Mirandés Roberto López, está militando en el División de Honor Cadete cuando por edad debería estar en el Infantil A. Es decir, está dos categorías por encima de la suya en la cantera zaragocista. Se trata de un 10 en toda la extensión de la palabra, un mediapunta zurdo que puede jugar en banda o más centrado, con llegada y último pase y que además está ya muy hecho físicamente para su edad y tiene carácter y espíritu de liderazgo. Un jugador completo, vamos. 

  Y lo demostró con el brazalete de capitán en el Nacional, con dos asistencias de gol frente a Extremadura para propiciar la remontada (1-3) en un partido donde fue el mejor y ante Madrid anotando los dos goles, de penalti y de córner directo, en el 2-1 final.

El contrato y la visión de sus padres

De momento, la mayor seguridad zaragocista con Gorka Buil está en el sentimiento de sus padres, que tienen una explotación ganadera junto a Bujaraloz y que hasta ahora no han querido escuchar a ningún club, ni siquiera la intención del Barcelona de llevárselo a La Masia, aunque el jugador sigue estando en el punto de mira del conjunto azulgrana. El contrato firmado por Gorka no es un blindaje absoluto, aunque la cantidad es disuasoria para que un club pague la cifra por un chico que no ha cumplido aún los 14 años. Sin embargo, es cierto que es un vínculo que, llegado el caso, puede tumbarse en una batalla judicial, por lo que el Zaragoza estaría condenado a entenderse con el club que quisiera fichar al futbolista, siempre que los padres accedieran a ello, que de momento no tienen ninguna intención. 

"Al jugador lo representa desde hace meses Bahía, aunque no son pocos los agentes al acecho y hasta se habla de que Jorge Mendes lo tiene en el radar"

Álvaro Sanz, ahora en el Mirandés, se fue al Barcelona en 2014 con un contrato por objetivos que podía llegar hasta dos millones en el mejor de los casos, con paquetes de 10 partidos en el primer equipo, con al menos 45 minutos, que suponían en torno a 250.000 euros, además de cantidades por jugar en el Juvenil y en el filial que sí el Zaragoza percibió. Por ahí, llegado el caso, podría estar la salida, pero de momento el jugador, al que representa desde hace meses Bahía, aunque no son pocos los agentes al acecho y hasta se habla de que Jorge Mendes lo tiene en el radar, sigue en la cantera zaragocista.

El pasado verano, el Zaragoza, para evitar la fuga de canteranos de la Ciudad Deportiva, a los jugadores de las categorías inferiores, a los que llegaron este año y a los que estaban, les hizo rubricar, a sus padres, obviamente, un contrato por el que la cantidad a pagar en caso de marcharse a otro club profesional entre alevines y juveniles, oscila entre los 50.000 y los 80.000 euros por año y es una cifra que es acumulativa, por las temporadas que está el futbolista en la cantera, aunque no tiene carácter retroactivo, es decir en los años anteriores a la firma. En el caso de Gorka Buil no serían 70.000 euros, porque no firmó ese contrato y prevaleció el que ya tenía en el Zaragoza desde hace dos temporadas.