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Entrevista | Josep Pedrerol Presentador de 'El Chiringuito de jugones', que se emite este jueves desde Zaragoza

"Ni se imagina las ganas que tengo de que suba el Zaragoza"

El presentador de 'El Chiringuito de jugones' muestra su cariño hacia Zaragoza y desea lo mejor para un equipo por el que siente "algo especial"

El programa se emite este jueves desde el Auditorio de la capital aragonesa

Josep Pedrerol, colaborador de Prensa Ibérica, con los periódicos del grupo.

Josep Pedrerol, colaborador de Prensa Ibérica, con los periódicos del grupo. / VALENTÍ ENRICH / SPORT

Jorge Oto

Jorge Oto

Zaragoza

Todo preparado, supongo, para un programa distinto en una ciudad especial para usted.

Muy especial. Le tengo un cariño enorme a Zaragoza, ciudad de la que tengo un gran recuerdo y a la que voy siempre que puedo. Allí empecé mi carrera, a los 21 años, e hice el servicio militar en Pontoneros. Trabajé en Radio Zaragoza junto a Paco Ortiz y su hijo Ortiz Remacha y fue el comienzo de una nueva vida. Residía en un apartamento de la calle Miguel Servet y tengo recuerdos brutales de esa espectacular ciudad.

"Me gusta pasear y pasar por lugares a los que iba cuando vivía en Zaragoza y la visita al Pilar es innegociable. Allí estoy como en casa. Siempre la veo bonita y digo que es de las ciudades donde mejor viste la gente"

¿Qué hará sin falta? ¿Qué forma parte de su ritual sagrado?

Ir al Pilar, eso es innegociable cada vez que estoy en Zaragoza. Me gusta pasear y pasar por lugares a los que iba cuando vivía allí. Cuando estoy en Zaragoza estoy como en casa. Siempre la veo bonita y digo que es de las ciudades donde mejor viste la gente. Los ves paseando por Plaza Aragón y derrochan elegancia, además de ser muy cariñosos y afables.

¿Qué le dicen?

El cariño es brutal y la gente agradece que tenga palabras bonitas para la ciudad y el equipo en mis programas. Todo son recuerdos preciosos, aunque alguna guardia cabrona de madrugada con el viento del Moncayo pegando fuerte también me viene a la memoria (ríe).

Existe complicidad, es evidente.

Di en exclusiva la dimisión del presidente Beltrán e iba a La Romareda siempre, aunque también le digo que la afición del Zaragoza es una de las más críticas de España. Me gusta la afición exigente pero reconozco que la del Zaragoza llega a ser dura.

"Me gusta la afición exigente pero reconozco que la del Zaragoza llega a ser dura, a veces demasiado"

¿Demasiado?

En ocasiones quizá. Hay que aplaudir y animar y luego criticar al final del partido, pero a veces la afición es demasiado crítica de inicio. Creo que las muestras de desaprobación a veces conviene guardarlas y reservarlas para el final porque al jugador acaban por temblarle las piernas y la crítica ha de servir para que se active y no para que se venga abajo.

¿Qué va a ver la gente que acuda al Auditorio a ver el programa en directo?

Es complicado porque quiero hacer compatible el programa para toda España (con la Copa, el VAR y demás), con el análisis acerca de cómo está el Zaragoza con gente que forma parte de su historia. Y no sé cómo combinarlo bien. Tenemos un montón de cosas y a partir de ahí no sé como va a salir.

Lo que no tiene es guion…

No. Tengo los temas básicos que hay que tratar pero guion no. Se trata de tener claro por dónde vas a ir, pero estamos ante un programa imprevisible. Habrá que estar atento a las caras de los amigos del Zaragoza que acudan al Auditorio, pero hay que entender que no puede ser un especial del Zaragoza.

"Las críticas me dan igual a no ser que procedan de espectadores a los que no les ha gustado algo o te dicen que te has podido equivocar. Esas me interesan, pero las que pretenden hacer daño suelen venir de acomplejados y esas me dan igual"

¿La experiencia hace que la crítica se encaje de forma distinta?

Me da igual, paso. A estas alturas te das cuenta de que si no te critican es que no existes. En las redes sociales hay un punto de toxicidad que hay que asumir procedente de gente escondida en el anonimato que se siente muy valiente. A mis compañeros les digo que se queden con la alegría que tienen los jóvenes cuando nos ven o con esa mujer que te da las gracias porque arrancamos una sonrisa a su marido enfermo. Las críticas me dan igual a no ser que procedan de espectadores a los que no les ha gustado algo o te dicen que te has podido equivocar. Esas me interesan, pero las que pretenden hacer daño suelen venir de acomplejados y esas me dan igual.

¿Qué le duele?

Que se metan con algún periodista joven de los que trabajan conmigo. Son gente que se deja el alma y la crítica gratuita y ventajista hacia ellos es algo muy feo. Que se metan conmigo me parece bien, con ellos no.

"Me iré a casa cuando me aburra y eso está lejos de suceder"

¿Alguna vez ha pensado en dejarlo todo y marcharse a casa?

Qué va, al contrario. Me iré el día que me aburra haciendo lo que hago y eso le prometo que está lejos de suceder. Sigo con pasión, saliendo a ganar cada día y con el objetivo de mejorar. Hemos aprendido a resistir los ataques y las críticas nos refuerzan y blindan ante los que quieren hacernos daño. Yo creo que ya se han dado cuenta de que los ataques nos hacen más grandes y que esto es un programa de éxito que funciona. Llevamos, entre unas cosas y otras, 14 o 15 años haciendo un programa que intenta informar, que da exclusivas y que lo hace desde un tono de buen rollo. No pretendemos crispar, debatimos sobre fútbol.

"Hemos cometido errores, pero de lo que me siento orgulloso es de haber creado la mejor generación de periodistas deportivos de este país"

¿De qué se siente más orgulloso y de qué se arrepiente?

Hemos cometido errores. Hacer un programa en directo provoca que metas mucho la pata y lo admito. Creo que, cuando eso ha pasado, hemos sido muy honestos en lo que hacemos y si una noticia al final no se ha dado, hemos dicho que nos hemos equivocado. De lo que me siento orgulloso es de haber creado la mejor generación de periodistas deportivos de este país. La redacción de Chiringuito y de Jugones son el futuro del periodismo deportivo, pero me quedo con que hemos creado un grupo muy grande de gente que podemos mirarnos a la cara, un gran grupo humano y un gran equipo cuya plantilla se va renovando.

¿Cómo se ve al Zaragoza desde fuera?

Cuando planteamos ir a hacer el programa a Zaragoza, el equipo había ganado cinco partidos seguidos. Decíamos que iba a ser la leche por la euforia que había, pero luego vino la crisis horrorosa, la eliminación en Copa y demás, aunque ahora la gente vuelve a creer. La idea era decirles que estamos con ellos y que aunque el equipo esté en Segunda ellos son de Primera. Tengo muchas ganas de que el Zaragoza vuelva a Primera, no se imagina cuántas. Y cuando lo haga volveremos para celebrarlo todos juntos. Espero y deseo que sea nuestro último programa en Zaragoza con el equipo en Segunda.

"La idea es decirle a la gente del Zaragoza que estamos con ellos y que, aunque el equipo esté en Segunda, ellos son de Primera. Cuando ascienda volveremos para celebrarlo todos juntos"

¿Es optimista?

Es duro estar tantos años en Segunda con una ciudad tan grande detrás y una masa social de 28.000 abonados. Pero creo que la nueva propiedad apunta maneras. De momento, ya ha conseguido la credibilidad para que las instituciones estén a una para que haya un estadio en condiciones. Veo un impulso y que los nuevos dueños han aportado mucho. 

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