La actualidad del Real Zaragoza

Bakis, entre Turquía y Alemania

La poderosa empresa de intermediación que trabaja con sus agentes ya trata de encontrar acomodo al delantero en esas Ligas, buscando una salida definitiva que es mucho más compleja en forma de cesión en España

Mouriño y Bakis bromean en un entrenamiento del Real Zaragoza.

Mouriño y Bakis bromean en un entrenamiento del Real Zaragoza. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA

Llegó como la gran apuesta para el gol en la temporada pasada, pero el futuro de Sinan Bakis, por mucho que en su agencia de representación se asegura por activa y por pasiva que va a triunfar en el Real Zaragoza, no pasa la próxima temporada por La Romareda. Su salida es prioritaria, por el peso salarial que ocupa y por los 19 partidos sin un solo gol que cumplió la pasada Liga. La esperanza tras un curso nefasto está en que encuentre acomodo y ahora mismo su futuro próximo pasa por Turquía o Alemania, que es donde el Zaragoza piensa que le va a encontrar acomodo, ya sea en forma de cesión o si es posible con un traspaso, en teoría a coste cero, que es el escenario ideal, porque supondría liberar la ficha del jugador, que en su segunda temporada se incrementa y que tras la salida de Manu Vallejo, que retorna al Girona, es la más elevada del equipo zaragocista en estos momentos.

Bakis, nacido en Alemania (Troisford), está representado por una pequeña agencia turca, en la que trabaja su hermano, pero colabora con otra mucho más importante, que fueron los intermediarios, en concreto Pepe Monar, que lo trajeron al Real Zaragoza (EMG Mundial) y que tienen mucha entrada en las grandes Ligas europeas, sobre todo en Turquía y en Alemania. Por ahí, teniendo en cuenta que el jugador turco nació en el país germano y tiene además un buen historial en la Superliga otomana, donde militó en el Kayserispor, entre 2013 y 2016, y en el Bursaspor, 16-18, si bien su explosión goleadora llegó en el Admira Wacker austriaco, es donde se puede encontrar la salida para el ariete zaragocista, que tiene dos años más de contrato. En esas dos vías, la turca y la germana, trabaja esa empresa de intermediación, que ya tiene el encargo de buscarle acomodo al punta blanquillo.

La otra salida pasaría por una cesión a un equipo de Segunda, pero es mucho más difícil, pese a sus 12 goles en 33 partidos que anotó en el Andorra en la 22-23 y que hicieron que muchos equipos de la categoría de plata y hasta alguno de Primera (Getafe, que lo descartó) pugnaran por su fichaje, una lucha en la que ganó la apuesta zaragocista con un contrato llegando libre de tres temporadas que le convertía en la gran referencia del equipo en la parcela ofensiva. Tras un año con lesiones (rodilla, que le tuvo de baja tres meses, y aductor) y acabando a un nivel de muy bajo cuando Víctor lo quiso recuperar dándole minutos, su cotización ha descendido mucho, por lo que sería una apuesta de mucho riesgo para otros clubs de la categoría de plata, que en el mejor de los casos podrían buscar una cesión y compartir su ficha.

Posturas firmes

Obviamente, al Real Zaragoza le interesa poder quitarse todo ese salario y va a primar la vía de un traspaso a coste cero o solo por objetivos para que Bakis juegue en otro equipo y se desvincule de la entidad zaragocista. Ni qué decir tiene que una rescisión, con los dos años de contrato que tiene y esa elevada carga salarial, ni se contempla en estos momentos.

Otra cosa es la declaración de intenciones a estas alturas de verano, donde en su entorno hacen valer el contrato que tienen firmado, como no podía ser de otra manera «Puedo confirmar que Sinan seguirá allí», aseguraban con contundencia en su agencia de representación a este dario hace solo unos días. «Sinan es feliz y él seguirá allí, tiene contrato hasta 2026 y en la próxima temporada podremos ver todos al verdadero Bakis en el Zaragoza. Este fue un año muy difícil para él y para todos», concluyen.

No haberse estrenado en una temporada ante el gol donde ha jugado en 19 partidos, 14 de ellos de titular (1.126 minutos), es una pesada losa para encontrarle una salida a Bakis, pero no es menos cierto que en su currículum está su presencia en varias Ligas (Turquía, Austria, en los equipos antes mencionados, y Países Bajos, en este caso en el Heracles de Armelo), además de su buen año en el Andorra en Segunda.

El ariete turco, de 30 años, empezó a buen nivel y como titular para Escribá, pero no tardó en bajar su aportación y la lesión en el menisco en su rodilla derecha en noviembre le dejó fuera tres meses. De ella regresó en febrero, para sufrir otra en el aductor y recobrar protagonismo con la llegada de Víctor, que le dio 5 partidos de inicio para ver si recuperaba su nivel, algo que no consiguió ni de lejos para no jugar apenas (solo 20 minutos, ante Leganés y Oviedo) en los siete últimos choques.