Real Zaragoza

El Real Zaragoza vuelve a por Edgar Badía

El meta catalán emerge de nuevo como opción preferente para reforzar la portería del equipo aragonés

El Elche se muestra abierto a abrir la puerta al cancerbero, que llegaría en propiedad, y quedarse con Dituro y San Román

Edgar Badía, en su presentación, el pasado mes de enero, con el Real Zaragoza.

Edgar Badía, en su presentación, el pasado mes de enero, con el Real Zaragoza. / JAIME GALINDO

Santiago Valero

De nuevo Edgar Badía. El catalán emerge otra vez como opción preferencial para reforzar la portería del Real Zaragoza previa rescisión del año de contrato que le resta en el Elche, donde, a expensas de que el futuro entrenador dé el visto bueno, el club tiene previsto quedarse con Dituro y San Román como integrantes de la nómina de porteros del primer equipo.

En ese escenario, Edgar y el Elche podrían llegar a un acuerdo para que el meta quedara desvinculado del club alicantino, lo que le dejaría libre para negociar un futuro que bien podría pasar por su regreso al Zaragoza, al que llegaría en propiedad para volver a acompañar a Cristian Álvarez, que tiene decidido cumplir el año de contrato que le resta, y a expensas de la incorporación de un tercer efectivo. Entre los candidatos figuran Christian Rivero, del Valencia, o Joan Femenías, si bien el balear, que queda libre tras acabar contrato con el Levante, tiene una oferta de dos años del Cartagena.

Pero, si Edgar se pone a tiro, el catalán es una opción muy seria. El Real Zaragoza, que no tenía muchas esperanzas en poder contar de nuevo con el meta, ha recobrado el optimismo en los últimos días conforme aumentaban las opciones de que el Elche abriera la puerta de salida al futbolista, un escenario indispensable para que el club aragonés se lanzase a por el guardameta, muy del gusto del director deportivo Juan Carlos Cordero, que trajo al catalán en enero a través de una cesión que incluía la opción de compra obligatoria por un euro en caso de ascenso.

Pero el Zaragoza no es el único que permanece atento a Edgar. El Cádiz, uno de los tres descendidos este curso a Segunda División, también tiene al catalán como una de las alternativas a la más que posible salida de Ledesma, cuya gran temporada en la escuadra gaditana ha suscitado el interés de varios clubs, si bien el River Plate argentino parece ahora el mejor colocado para conseguir la adquisición del arquero.

Más factible

El retorno de Badía a Zaragoza, pues, es algo menos difícil que hace unas semanas. Al portero le avala su notable rendimiento a lo largo de la segunda parte de la pasada temporada, con intervenciones decisivas que salvaron puntos y que, a la postre, acabarían siendo determinantes en la salvación de un Real Zaragoza con un serio problema en la portería. Y es que las lesiones musculares de Cristian concedieron la oportunidad primero a Poussin, cedido desde el Girondins francés, y después a Rebollo, pero ni uno ni otro lograron asentarse. De hecho, el galo, que firmó por tres temporadas, ofreció un recital de despropósitos y errores garrafales que costaron puntos en Liga y la eliminación copera ante el Atzeneta, de Tercera RFEF. Ambos no cuentan y su futuro no pasa por el Zaragoza, que, en todo caso, debe negociar con los dos para buscar una salida. 

Pero lo que apuntaba a ser una profunda reestructuración de la portería quizá no lo sea tanto. Porque, con Cristian decidido a seguir independientemente de su rol, el regreso de Badía, en caso de producirse, mantendría a los dos cancerberos en una plantilla en la que, en principio, habrá un tercer meta, al igual que el curso pasado. En ese sentido, podría apostarse por un portero más joven y de un perfil distinto al de Badía y Cristian. Además, el Aragón ofrece a Acín, que ha renovado, y Calavia, ahora lesionado. Ambos volverán a integrar la nómina de cancerberos del filial la próxima temporada en Segunda RFEF.

Badía, un jugador muy querido en el vestuario zaragocista, siempre ha admitido que le gustaría volver a jugar en el equipo aragonés, en el que completó, el curso pasado, 18 partidos en los que encajó 15 tantos. «No escondo que estoy contento y feliz aquí, disfrutando en el vestuario, con el club y de la ciudad, tratando de aportar a que el equipo pueda mejorar», dijo en marzo. Tres meses después, La Romareda le despedía con un sonoro y elocuente «Edgar, quédate».