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El juicio por el finiquito de Ramírez, fijado para abril

El club y el entrenador no llegaron a un acuerdo en su despido y en el de tres de sus ayudantes y ya está fijada la vista para determinar la cuantía de esas salidas. La cifra, hasta que no haya resolución judicial, puede afectar al límite salarial de la próxima temporada

Miguel Ángel Ramírez, durante su presentación el pasado 30 de diciembre.

Miguel Ángel Ramírez, durante su presentación el pasado 30 de diciembre. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA

Santiago Valero

Santiago Valero

El despido de Miguel Ángel Ramírez va a acabar en los juzgados y, de hecho, ya tiene fecha en el próximo abril de 2025, donde se dirimirá con el Real Zaragoza el importe de lo que el club le debe abonar al entrenador canario, y a tres de sus cuatro ayudantes, tras despedirlo el pasado 16 de marzo. El acto de conciliación que tuvo lugar hace unas semanas no resultó positivo en forma de acuerdo y el Juzgado de lo Social, donde se dirimen estas causas, será el que decia, con la fecha ya puesta en abril próximo. Así, salvo giro en forma de acuerdo entre las partes antes de comience ese juicio, será un juez el que dictamine los emolumentos a cobrar por el técnico y por sus tres ayudantes en el Real Zaragoza, Beñat Labaien, Endika Gaviña y Cristóbal Fuentes. Con todo, se trata de un contrato ya cerrado y lo normal es que el juez fije la cantidad que está señalada en el mismo.

Además, desde el entorno del preparador canario se esgrime que, de momento, el Zaragoza no ha hecho demasiados esfuerzos por cerrar un acuerdo en el que el técnico siempre se ha muestro dispuesto a negociar. Ramírez firmó a finales de diciembre un vínculo por un año y medio, no estando la temporada 25-26 condicionada a ningún objetivo. El canario no llegó a tres meses en su puesto, con 10 partidos de Liga y un balance de 7 puntos de 30 posibles, y el 16 de marzo tras la derrota ante el Almería el día anterior fue despedido junto al director deportivo, Juan Carlos Cordero, en un giro absoluto en lo deportivo que propició la llegada de Gabi al banquillo y que el club esté a la espera de cerrar la permanencia para nombrar nuevo director deportivo.

El salario de Ramírez establecido para el curso que viene y el de sus ayudantes rondaba los 700.000 euros, que se suman a la parte restante de los en torno a 250.000 que tenían fijados como sueldo en esta temporada (llegó al Zaragoza en plenas Navidades para sustituir a Víctor Fernández tras la dimisión del aragonés). La apuesta por el canario fue tan decidida que se le permitió rodearse de hasta cuatro auxiliares: el preparador físico Cristóbal Fuentes, el segundo entrenador, Endika Gaviña y los analistas Beñat Labaien y Juan Giuffra, si bien este último no llegó a ejercer por problemas en la documentación pese a estar aquí desde mediados de enero y su salida, que llegó hace dos semanas, no está en el mismo bloque que el resto.

En el seno del club existía en marzo la confianza tras ese despido en poder alcanzar un acuerdo para que el importe definitivo del finiquito sea notablemente menor. De hecho, se esperaba rubricar la salida de Ramírez y sus ayudantes por un montante final que rondara los 700.000 euros, si bien para ello es necesaria la buena voluntad tanto del canario como de sus auxiliares. De momento, en la negociación no ha habido acuerdo y el entrenador no accede a la propuesta que le ha dado la entidad para cerrar su etapa en el Zaragoza, algo que no solucionó el acto de conciliación y que ahora será un juez el que deba determinar.

Incidencia en el límite salarial

Con todo, al no celebrarse el juicio hasta el próximo año, la cantidad del despido si no hay acuerdo antes sí puede afectar en el límite salarial que tenga el Zaragoza para la próxima plantilla, para la de la temporada 25-26, ya que LaLiga puede contabilizar parte o la totalidad de la cantidad que tenga pendiente de recibir el entrenador canario.

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