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La Ciudad Deportiva sí cumple: 24 debuts con el primer equipo del Real Zaragoza en menos de seis años

Hasta 24 jugadores de la cantera, en su inmensa mayoría aragoneses, han debutado con el primer equipo en menos de seis años

Ale Gomes, a la derecha, durante su debut con el primer equipo en Mutilva.

Ale Gomes, a la derecha, durante su debut con el primer equipo en Mutilva. / Carlos Gil-Roig

Jorge Oto

Jorge Oto

Zaragoza

Pese a todo y pese a todos, la fábrica continúa produciendo. Los debuts con el primer equipo de Hugo Barrachina (en Copa ante la Mutilvera) y de Ale Gomes (en ese mismo partido y posteriormente en Liga contra el Deportivo) elevan a 24 el número de canteranos o jugadores procedentes del filial, o del juvenil, que han llegado hasta el escalón más alto del Real Zaragoza a lo largo de los seis últimos años. El dato subraya la relevancia de la cantera en una etapa en la que, sin embargo, nunca se ha acabado de sustentar sobre ella ese supuesto proyecto de ascenso pregonado a los cuatro vientos, sobre todo, a raíz de la llegada de la nueva propiedad.

Gomes y Barrachina cierran, por ahora, una cuenta que deja claro que la actual etapa en el infierno del Real Zaragoza abre de par en par la puerta del primer equipo a unos canteranos que, en su mayoría, son aragoneses criados en la Ciudad Deportiva. Otros, los menos, llegaron después de una breve etapa en el filial en el que recalaron desde equipos de fuera de la comunidad. En ese escenario se enmarcan tanto el portero Rebollo, que debutó con el primer equipo en la 22-23, como el delantero Mañas, que lo haría en la 24-25, y Saidu, jugador ya del primer equipo tras una estruendosa irrupción este curso, el tercero seguido en que se encuentra cedido desde el Dansoman Wise ghanés. Desde hace solo unos días, el africano ya es jugador en propiedad del Real Zaragoza hasta 2030.

Pero lo más habitual es que el sueño cumplido pertenezca a ese joven jugador de la casa que acumula años en la Ciudad Deportiva. Como Andrés Borge o Alejandro Francés, que compartieron estreno, en Copa frente al Socuéllamos, un 17 de diciembre de 2019. Desde entonces, el ritmo se incrementó, en gran medida, condicionado por la necesidad.

De hecho, los canteranos vienen siendo esenciales en la supervivencia del Real Zaragoza a lo largo de los últimos años. Han sido ellos los que, mayormente, han rescatado al equipo de una muerte que parecía segura. Como Azón o Francho en la convulsa 20-21, en la que, en gran medida por la presencia en el banquillo durante unos partidos de Iván Martínez, también llegaron a debutar desde el filial Carbonell, Sola y Javi Hernández.

En la 21-22, la lista se engrosó con la presencia de otros canteranos, todos ellos aragoneses. Puche, que luego se iría a Portugal, Ángel López y el delantero Raúl Rubio también lucieron la elástica del primer equipo, si bien los dos últimos lo harían de forma casi testimonial.

Además de Rebollo, en la 22-23 también llegaron hasta arriba Pau Sans, que aún sigue, y Luna, vendido por obra y gracia de Gabi Fernández al Almería el pasado verano a pesar de haber firmado poco antes una renovación larga con el Real Zaragoza.

En la 23-24, la nómina creció de forma sustancial. Juan Sebastián, Alberto Vaquero, Lucas Terrer, Pablo Cortés, Marcos Cuenca y Adrián Liso tuvieron, en mayor o menor medida, presencia con el equipo A, mientras que el curso siguiente sería el turno del lateral zurdo Jaime Vallejo, el talentoso mediapunta Hugo Pinilla y el ariete Mañas, uno de los pocos no aragoneses en la una lista cerrada por ahora por Saidu, Barrachina y Ale Gomes, aún juvenil de segundo año.

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