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La crisis del Real Zaragoza y la lejanía de la propiedad. Den la cara

La distancia y el desapego de la propiedad y del consejo es uno de los terribles problemas de este Zaragoza que se muere camino a Primera RFEF. Nadie representa a la institución ni habla para que sus aficionados encuentren explicaciones

Forcén, Aguilar y Mas, en el palco en el partido contra el Eibar y junto al representante del club armero.

Forcén, Aguilar y Mas, en el palco en el partido contra el Eibar y junto al representante del club armero. / Laura Trives

Santiago Valero

Santiago Valero

En el palco del Nuevo Los Cármenes en Granada el domingo y donde se confirmó por si quedaban dudas la decadencia absoluta de este Real Zaragoza estaban los consejeros Juan Forcén, único representante aragonés en ese organismo, y Mariano Aguilar, el hombre fuerte de la propiedad, de Real Z LLC, en las decisiones deportivas, y Cristian Álvarez, responsable de Relaciones Institucionales desde enero aunque de escasas apariciones más allá de lo que diga su cargo, pero no Fernando López, director general, ausente en esta ocasión, aunque habitual en ese desempeño de representar a la entidad. Nadie habló tras el partido. Nadie, de hecho, lo hace casi nunca. Nadie dijo nada tampoco tras jugar y perder ante el Deportivo y después de la concentración zaragocista y la salida del Ibercaja Estadio de una parte de la afición en los primeros minutos. Aguilar y Emilio Cruz, el otro de los consejeros madrileños, ni estuvieron ese día por cierto.

Y es que el Zaragoza se desangra y nadie da la cara, más allá de algunas apariciones de Fernando López, las de Txema Indias, y antes de Juan Carlos Cordero, como directores deportivos en el mercado y la portavocía permanente del entrenador cambiante de turno, por muy dramática que sea la situación en una propiedad semifantasma encabezada por Jorge Mas, que en tres años y medio desde que llegó a la presidencia ha venido a nueve partidos en directo del equipo. En la actual temporada solo ha estado ante el Valladolid, su única presencia en el Ibercaja Estadio. El dueño del 90% de Inter Miami está a esos menesteres más que a preocuparse por el Real Zaragoza. Ha acudido a esos encuentros, a las tres Juntas Generales de Accionistas (ahora se le espera en diciembre) y siempre en viaje relámpago se ha ido a las pocas horas.

Este lunes se ha anunciado la llegada al Atlético de Apollo Sports como accionista mayoritario, si bien Gil Marín y Enrique Cerezo van a seguir como consejero delegado y presidente, aunque el cambio de rumbo en el club rojiblanco es evidente.

Una propiedad fragmentada

No es, en todo caso, el accionista principal de este Zaragoza, porque su sociedad, Real Venture, es la segunda en el escalafón de Real Z LLC y en ella además participa el Fondo Ares (Mark Affolter, uno de sus consejeros), grupo inversor socio del Atlético de Madrid y de Gil Marín en la hasta ahora mayoritaria colchonera (Atlético HoldCo). Y es que precisamente este lunes se ha anunciado la llegada al Atlético de Apollo Sports como accionista mayoritario (entre el 50% y el 55% adquiere), si bien Gil Marín y Enrique Cerezo van a seguir como consejero delegado y presidente, aunque el cambio de rumbo en el club es evidente. De momento, Cerezo, Gil Marín y Ares reducen su porcentaje de propiedad, aunque la operación aún tardará entre seis y seis meses en cerrarse del todo.

Los propietarios y consejeros del Real Zaragoza.

Ariiba, Jorge Mas, Pilar Gil, Mariano Aguilar, Cristina Llop y Emilio Cruz, consejeros. Abajo, los consejeros Lawrence Cook y Juan Forcén y los inversores Pablo Jiménez de Parga, Joseph Oughoirlian y Jim Miller. / SERVICIO ESPECIAL

La mayoritaria en el Zaragoza, en Real Z LLC (más del 99% del capital social actual), es Global Tavira, con Pablo Jiménez de Parga, secretario del consejo rojiblanco, y Joseph Oughourlian, dueño del Lens, presidente de Prisa y muy cercano a Gil Marín, socios en no pocos proyectos.

Restarían Z Fútbol, una sociedad compuesta por dos consejeros de Ares, el propio Mark Affolter y Jim Miller, a los que no se les ha visto apenas en Zaragoza, Riverside, de Jim Carpenter, al que tampoco se le conocen visitas, dueño de RMG Capital y uno de los que entraron en el inicio del proyecto, y la participación de Juan Forcén, que se integró con el 13,1% que tenía en la Fundación Zaragoza 2032, aunque según algunas fuentes ha aumentado su presencia accionarial tras las ampliaciones de capital.

Nadie de ellos habla o da la cara más allá de algunas palabras deprisa y corriendo de Jorge Mas cuando viene y en las que muestra poca cercanía con la realidad del equipo, solo ideas vagas y generales, hablando del ascenso y hasta de Europa. Palabras que se descontextualizan solas. Y últimamente ni eso. La lejanía de la propiedad con el Real Zaragoza y el zaragocismo es tan enorme que la mayoría de los aficionados no saben distinguir en la ensalada de propietarios antes expuesta. La mayoría de las decisiones, además, se toman en Madrid y el desapego de todos ellos hacia el club, empezando por el propìo Mariano Aguilar, casi asusta al más pintado. A todo eso se añade una participación en la Sociedad La Nueva Romareda ya incumplida en el año pasado, lo que les obliga a pagar en este 2025 10 millones de euros, y con las facilidades que se les han dado para la explotación en el Ibercaja Estadio, el que va a ser el hogar zaragocista hasta 2027.

La semana pasada se vio a Forcén también en un entrenamiento y ve más veces al equipo en partidos en directo que en otras temporadas. De hecho, en una entrevista en este diario el pasado 12 de septiembre, Fernando López aseguró que los principales accionistas del Zaragoza "son Juan Forcén, que es aragonés, de Zaragoza, conocido por todo el mundo y creo que es el principal enlace y precursor de que esta parte americana se haya involucrado, Jorge Mas y la parte de Josep Oughourlian", además de reiterar su negación a los los vínculos tan evidentes que la propiedad tiene con el Atlético de Madrid.

Un consejo sin presencia

Solo con ese vínculo tan evidente se puede entender que Mariano Aguilar y Emilio Cruz, muy cercanos a Gil Marín, estén en el consejo desde mayo de 2022, como también está como secretaria Cristina Llop, socia de Écija Abogados, cuyo vicepresidente es Jiménez de Parga, el secretario del consejo rojiblanco. Pilar Gil, vicepresidenta de Prisa, ha ocupado el puesto de Gustavo Serpa desde diciembre pasado como la persona de confianza de Oughourlian, mientras que a Lawrence Cook es difícil hasta ponerle cara porque no se le ha visto apenas por Zaragoza. O al menos el club no ha anunciado que haya pasado por algún partido o evento. El consejo sin presencia real lo completa Juan Forcén, que nunca ha dicho nada públicamente y que no lo dirá. Ni él ni la mayoría de una propiedad lejana y sin ninguna conexión real con el club y mucho menos con su afición, que tampoco ha visto que llegue un presidente más representativo o un consejo asesor con vínculos con el equipo que eran iniciativas que la SAD dijo querer impulsar y que se han quedado por ahora en nada.

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