Keidi Bare, la inesperada resolución del puzzle de la medular
El retorno del albanés, que ha vivido todo tipo de problemas físicos desde su llegada en el verano de 2024, ha traído la mejor versión de la sala de máquinas zaragocista con Sellés. Keidi está ofreciendo el nivel que dio en su llegada al equipo y mejora a Guti y a Francho en el medio

Keidi Bare intenta llegar a un balón en el entrenamiento del Real Zaragoza. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA
El refuerzode Keidi Bare en el verano de 2024, una incorporación en la que sí hubo pleno consenso entre Víctor Fernández y Juan Carlos Cordero, que faltó en otros muchos refuerzos, llegaba para ser una apuesta primordial en la medular zaragocista, fichando por tres temporadas, hasta 2027, con un salario elevado, que estaría en el entorno de los 600.000 euros más objetivos. Pero al centrocampista albanés le ha faltado suerte a toneladas en esta etapa de blanquillo, en este casi año y medio donde ha acumulado problemas físicos de lo más variado y que han ido diluyendo la esperanza en que su rol fuera vital, algo que se ha dado en su retorno al equipo con Sellés tras superar la apendicitis sufrida a mediados de octubre.
En este sentido y con la eterna baja de Paul Akououkou, entre su lesión y la sanción, Keidi le ha resuelto el puzzle en la sala de máquinas a Sellés, que ante el Huesca y pese a llevar muy pocos días entrenando con el grupo tras esa intervención de apendicitis le dio sitio en la medular para retrasar a Guti, de nula respuesta como mediapunta, a su lado y situar a Francho en la derecha para llenar también los pasillos interiores y generar más capacidad y superioridad en el medio, donde tanto déficit ha tenido el Zaragoza en lo que va de temporada. Y ya en el derbi y mientras la gasolina le aguantó se vio que el albanés era una solución efectiva, jugando 72 minutos, quizá demasiados dado su cansancio al ser relevado, por los 79 que disputó en Ipurua, donde su rendimiento se elevó un punto más.
El regreso de Paul
Resta por ver qué hará Sellés cuando tenga a su disposición a Paul, que lleva dos partidos de baja por una lesión en el aductor y antes estuvo otros 4, uno de ellos de Copa en Mutilva, por romper el monitor del VAR ante la Cultural, y se le espera ante el Leganés o, a más tardar, frente al Málaga el 8 de diciembre, pero ahora mismo la apuesta en el medio del Zaragoza está funcionando y eso invita a pensar en no tocarla en demasía.
Lo cierto es que Keidi Bare, al que en verano se le abrió la puerta si tenía alguna oferta interesante, pero decidió seguir sin contemplar vías en el extranjero, Qatar y Emiratos, por ejemplo, y sabiendo que iba a ser casi imposible encontrar una salida económica y donde estuviera tan feliz en Segunda como en el Zaragoza.
Un esguince y la apendicitis
Confiaba el albanés que empezando la pretemporada con el resto, lo que no pasó en el curso pasado, iba a ser de verdad importante, pero la mala suerte se cruzó en su camino con un esguince de rodilla ante el Nástic el 6 de agosto para ser baja en las tres primeras jornadas de Liga y no jugar en la cuarta, frente al Valladolid. Gabi le dio sitio en el once en Ceuta, en uno de los partidos más flojos de esta campaña del equipo, y en la goleada en Almería además de minutos frente al Albacete o con el Mirandés, pero Keidi, al mismo nivel que un equipo en vuelo bajo, distó mucho de dar lo que puede ofrecer, lo que se vio en el Málaga y en el Espanyol tras llegar a España y empezar en la cantera del Atlético.
Cuatro partidos de baja estuvo con la apendicitis y ahora Keidi es otro, el que mostró en los primeros partidos de la temporada pasada, hasta que una lesión muscular le frenó en seco ante el Elche. Fue una dolencia en el isquiotibial en septiembre a la que siguió otra de rodilla (articulación en la que tiene su punto débil) a finales de octubre y una de sóleo, con recaída incluida, que le tuvo fuera desde mediados de marzo, sin llegar a jugar con Gabi la temporada pasada, ya que cayó una semana antes de que el madrileño se hiciera cargo del equipo, antes de viajar a Almería, en el duelo que supuso la sentencia para Ramírez.
En la temporada pasada, su primera de zaragocista, disputó 21 partidos de Liga, exactamente la mitad, 20 de titular, y otro más de Copa, con 1.704 minutos. Sus dolencias le dejaron sin poder jugar en 21 choques, ya que cuando estuvo disponible como mínimo salió desde el banquillo. Y en este curso ya suma siete encuentros, de las 15 jornadas que se llevan, perdidos al ser baja, manteniendo el ritmo del curso pasado, aunque sus dos últimos choques, resueltos con victoria, han devuelto la esperanza al Zaragoza y a Keidi, que de momento es la inesperada pieza que resuelve el puzzle de Sellés.
- El cambio de Ale Gomes en el Real Zaragoza. El club le comunica que ejerce la opción unilateral de su contrato
- El Real Zaragoza sueña con Karrikaburu si da salidas en ataque
- Tangana al final del Málaga-Real Zaragoza: los jugadores locales se van a por Andrada
- El Real Zaragoza pierde una oportunidad ante el Cádiz (1-2)
- Las claves de la ampliación de capital en el Real Zaragoza: 4,029 millones y un 8,22% de más peso en el club para Juan Forcén
- Por esto expulsaron a Sinan Bakis en el Málaga-Real Zaragoza: el acta lo deja claro
- El Real Zaragoza empata en el 95' y se lleva un puntazo de Málaga (1-1)
- Andrada es más Andrada que nunca: así fue el 'show' del portero del Real Zaragoza en Málaga
