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La crónica del Real Zaragoza-Leganés (3-2). El milagro toma todo el cuerpo

El mejor Zaragoza de la temporada remonta ante el Leganés para sumar la tercera victoria seguida y confirmar que su resurrección es total. El rival se quedó con 10 pero los de Sellés fueron superiores antes y después, con los tantos de Kodro, Toni Moya y Francho y en un Ibercaja Estadio entregado

El Real Zaragoza se engancha a la permanencia tras sumar su tercera victoria consecutiva frente al Leganés

Miguel Ángel Gracia / Jesús Chueca

Santiago Valero

Santiago Valero

Ya se puede afirmar sin ningún género de dudas, el Real Zaragoza es otro, ha vuelto de la morgue y ahora rezuma vida por los cuatro costados tras sumar tres victorias consecutivas, la tercera remontando ante un Leganés con diez y sellando el mejor partido de la temporada, siendo superior a su rival en todo momento y completando una actuación coral con muchos nombres destacados, Francho y Aguirregabiria por encima de todos. El equipo de Rubén Sellés tuvo todas las armas en ataque, con 20 remates y no menos de ocho ocasiones claras, y desarboló a un Leganés sostenido por su portero, Juan Soriano, y que, no se olvide, es un recién descendido de Primera y estaba mostrando su mejor versión fuera, este domingo anulada por un vendaval.

El Zaragoza ya vive a pleno pulmón y, si ganar al Huesca y en Eibar con uno menos ya permitió creer, el actual momento supone asegurar que el milagro de la resurrección ya tiene todo el cuerpo (suma 15 puntos ya y sigue en descenso) y con el protagonismo de Rubén Sellés, que ha dotado de recursos a su equipo y que ha demostrado que otro Zaragoza era posible. Atrevido y dinámico, con llegadas y buen trabajo táctico y con un Ibercaja Estadio que se sintió por primera vez con todo el calor, dejando claro que el cambio de escenario con respecto a La Romareda no tiene por qué implicar un cambio de magia. Sí, grítenlo si quieren, este Zaragoza es otro. Lo que parecía un imposible tras caer en Granada ahora es una realidad indiscutible.

Con la única y esperada novedad de Radovanovic en el eje salió el Zaragoza, con idéntica apuesta que en los dos últimos partidos y victorias (Huesca y Eibar) y ante un Leganés en el que Paco López se jugó la baza sentimental para darle sorprendente sitio en el once a los zaragozanos Álex Millán y Roberto López para jugar con tres centrales y Juan Cruz y Naim en los carriles con Duk y el propio Millán de referencias en ataque.

El Zaragoza, con el viento a favor de las victorias y con muchos más recursos tácticos que le da Sellés desde que llegó al banquillo, salió como un tiro, con buenos movimientos en ataque y con confianza en el juego, con Kodro atrayendo defensas y Soberón buscando sus espaldas. De este modo, tuvo la primera en una gran jugada entre Valery y Soberón para que Kodro, con todo a favor, controlara mal y rematara peor y Soriano hiciera la primera parada de la tarde. Un paradón a bocajarro.

Gol y roja para el Leganés

No tardó en hacer más, le sacó un balón a Soberón, a pase de Aguirregabiria, y otro a Francho, este de agilidad con el pie, para un Zaragoza con Soberón omnipresente en ataque y muy superior a su rival. Tras un gol anulado a Kodro por fuera de juego el Leganés solo necesitó una para marcar: el mal despeje de Insua generó un centro de Naim en el que Pomares no vio a Melero y Radovanovic a Duk para que el caboverdiano rematara manso a la red en el 21. El gol hizo tambalearse al Zaragoza, pero el VAR le dio aire al corregir un manotazo de Marvel a Francho que el colegiado Sánchez Villalobos solo había visto de amarilla y que se convirtió en una demasiado ajustada roja en el 28 que dejó al Zaragoza en superioridad con mucho tiempo por delante.

Diawara ocupó el eje de la zaga del Leganés y Millán se quedó como perdida referencia para que el Zaragoza ya fuera amo y señor del balón. Soriano le negó el gol a Soberón tras otro envío a la espalda y Francho y Aguirregabiria encontraban la autopista por la banda derecha para que entre ellos y con un medido centro del capitán por fin Kodro batiera a Soriano en el minuto 35. El Zaragoza intentó marcar antes del descanso y con un claro dominio, pero le faltó acierto al final, en el último pase, aunque Kodro, en otro buen centro de Aguirregabiria, pudo hacer el segundo, pero su cabezazo se fue alto.

Francho y Aguirregabiria, los mejores

Paco López metió otro central (Said) por un punta (Millán) y el Leganés se dispuso a sufrir, pero el Zaragoza no dejó de tenerlas. Francho y Soberón se toparon de nuevo con Soriano y un buen envío de falta del capitán se encontró con el cabezazo al larguero de Kodro. Merecía el 2-1 el Zaragoza y lo encontró en una falta que provocó Francho en la frontal y que Toni Moya, recién salido junto a Sebas Moyano, convirtió en un golazo con un disparo seco inapelable. Con Aguirregabiria emulando a Cafú llegó el tercero, en una acción con dos regates y el pase con la izquierda para que Francho culminara su partidazo con un gol y el 3-1 a falta de un cuarto de hora.

Sellés movió el banquillo con Lucas Terrer, Tasende y Bakis y quiso el Zaragoza que no pasara nada, pero sí sucedió en una acción ingenua de Terrer para el penalti sobre Duk que Diego García convirtió en el 3-2 y que dio emoción al resultado, con una expulsión de Duk por una patada terrible a Toni Moya y la tangana posterior, con Paco López muy alterado, demasiado. El Zaragoza supo aguantar el triunfo, justísimo y repleto de moral e ilusión para un equipo que ha vuelto de entre los muertos y que está muy vivo. Así, jugando de este modo y con estos argumentos, su salida el pozo es cuestión de muy poco tiempo.

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