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Una Copa de buen rollo: La previa del Real Zaragoza-Burgos CF

El Real Zaragoza, inmerso en el mejor momento de la temporada, se propone trasladar su estado de optimismo a su torneo fetiche y superar al Burgos

Kodro, Dani Gómez, Guti y Moya juegan con Radovanovic, con los ojos tapados, ante la presencia del psicólogo Jesús Cabrero.

Kodro, Dani Gómez, Guti y Moya juegan con Radovanovic, con los ojos tapados, ante la presencia del psicólogo Jesús Cabrero. / RUBÉN RUIZ

Jorge Oto

Jorge Oto

Zaragoza

Aquí no sobra nada ni nadie. La Copa nunca puede ser un fastidio para un Real Zaragoza que le debe mucho a la competición que más gloria le ha otorgado tras la conquista de seis títulos, aunque han pasado más de dos décadas desde el último de ellos. Una eternidad para un club que, desde aquella gesta histórica ante el Real Madrid de los galácticos, fue cayendo hasta dar con sus huesos en el infierno, donde todavía permanece incapaz de acabar con un martirio que ya dura trece años. Y lo que te rondaré morena.

Es tan cierto que aquel pasado glorioso queda muy atrás y que este Zaragoza nada tiene que ver con aquel como que un club histórico está obligado a respetar al máximo y venerar aquello que le envolvió en grandeza. Por eso, el reencuentro con la Copa siempre debe estar presidido por el decoro, la honestidad y la consideración a un torneo que, más allá de momentos y estados, nunca sobra. Ni en Mutilva, cuando el Zaragoza era carne de cañón con pie y medio en Primera RFEF, ni ahora que ha salido del coma. Ni estorbó en esa primera ronda que sirvió a Sellés para lograr su primer triunfo al mando, ganar tiempo y confianza, ni lo hace ahora tras tres triunfos consecutivos que han devuelto la vida al equipo y a su gente. También la fe y la esperanza.

Llega el Burgos, con el que el Zaragoza se reencontrará dentro de unos días en Liga, con el guapo subido tras un notable inicio de curso que le ha llevado a ocupar zona de playoff. Pero no andan finos últimamente los de Ramis, que vienen de perder sus dos últimos encuentros (en Ceuta y en casa ante el Racing). El duelo entre equipos de la misma categoría se presenta, en todo caso, más igualado ante la reacción de un conjunto aragonés que aspira a trasladar a la Copa ese estado de optimismo en el que lleva instalado las últimas semanas y no frenar ahora que parece haber adquirido velocidad de crucero.

Para ello, Sellés, artífice del milagro, prepara rotaciones. La transformación será profunda en un once que poco tendrá que ver con el que formó en la foto el pasado domingo ante el Leganés. Y es que la Liga y escapar de la quema gozan de absoluta prioridad para un Zaragoza que el lunes afronta en Málaga otra final. A eso ha quedado abocado tras el peor comienzo liguero de toda su historia, que se dice pronto. Menos mal que Sellés parece haber dado con una tecla que ha cambiado al equipo por completo. Ahora, el Zaragoza es otro. Mucho mejor, se entiende. Nada que ver con aquel adefesio de Gabi que deambulaba por el campo como un alma en pena. La transformación es brutal, sobre todo, en el plano físico y táctico. Ahora, el Zaragoza es un equipo de fútbol.

La hora del banquillo

Así que el choque copero entra en escena como una buena oportunidad para los que no vienen jugando con asiduidad. Entre ellos figuran el meta Adrián, los laterales Juan Sebastián y Tasende, además de Tachi, Pau Sans, Moya o Bakis, entre otros. Descansarán efectivos clave para Sellés como Francho, Guti, Pomares o Andrada. También Soberón y Kodro, la dupla ofensiva con la que se han firmado las tres victorias seguidas que han devuelto el pulso al equipo, parecen destinados a ver el partido desde fuera y reservar fuerzas para Málaga, donde está por ver si estarán Bazdar y Dani Gómez, a los que el técnico ha dejado fuera de la lista, por unos motivos u otros, en las dos últimas jornadas. Ambos parecen llamados a salir del club en el mercado de invierno, pero, hasta entonces, su aportación al equipo, en caso de que Sellés les conceda más oportunidades, es toda una incógnita.

En el Burgos, Ramis incluirá a algunos jugadores del filial y puede dar descanso en la convocatoria a fijos como Curro o Atienza. El posible once burgalés sería el formado por Jesús Ruiz; Aitor Buñuel, Iván Martínez Del Cerro, Brais; Fermín García, Mario Cantero, Marcelo Expósito, Mollejo; Mario González y el aragonés Mateo Mejía. Sergio González y Chapela serán baja por sus respectivos problemas físicos.

Alineaciones probables:

Real Zaragoza: Adrián, Juan Sebastián, Tachi, Gomes, Tasende, Saidu, Moya, Cuenca, Pau Sans, Bazdar y Bakis.

Burgos CF: Jesús Ruiz; Aitor Buñuel, Iván Martínez Del Cerro, Brais; Fermín García, Mario Cantero, Marcelo Expósito, Mollejo; Mario González y Mateo Mejía.

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