Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

REAL ZARAGOZA

Manolo Villanova, el entrenador que dirigió a Rijkaard, Valdano, Kempes, Antic: "Eran de los mejores del mundo"

"Con los Zaraguayos pasé de ser compañero a segundo entrenador", recordaba en una entrevista con este diario

Manolo Villanova, dando instrucciones durante el Mallorca-Zaragoza de 2008.

Manolo Villanova, dando instrucciones durante el Mallorca-Zaragoza de 2008. / DANI CARDONA

Zaragoza

"Yo he entrenado a Kempes, a Rijkaard, a Valdano, a Antic... No puedo elegir a uno, eran de los mejores del mundo". Quien decía estas palabras no era ningún entrenador brasileño, ni italiano, ni británico. Era un aragonés, Manolo Villanova, parte fundamental de la historia del Real Zaragoza, fallecido este sábado a los 83 años de edad.

Primero fue portero, debutando en el Mallorca en 1966, pasando por el Betis y llegando al Zaragoza, su casa, en 1971. Bajo los palos de La Romareda estuvo hasta 1975, cuando pasó directamente al banquillo como técnico ayudante. Es decir, de convivir con Arrúa, Diarte, Ocampos, Cacho Blanco y el resto de los Zaraguayos, a ser su 'jefe'.

"El primer año tras dejar el fútbol ya fui segundo entrenador, técnico del filial y coordinador de la Ciudad Deportiva. Primero coincidí como compañero y luego de segundo entrenador. Estaban Arrúa, Ocampos, Cacho Blanco, Planas, Violeta, Manolo González... Teníamos un equipo de la leche. Pasé de ser compañero suyo a segundo entrenador de un año para otro", explicaba en una entrevista con este diario.

En 1979 se hizo cargo de primer equipo con jugadores como Valdano, Pichi Alonso o Víctor Muñoz entre otros. "Teníamos a Pichi Alonso, Amorrortu, Valdano... Se formó un equipo solvente que hizo un buen año. La segunda temporada fue la que conseguimos ser líderes las primeras seis jornadas, pero teníamos una plantilla corta. Le pedí a Sisqués que trajera dos futbolistas que fueran referencia en el centro del campo. No quiso, me enfadé mucho con él y me fui", reletaba Villanova.

Se marchó al Salamanca, desde donde envió al Zaragoza a jugadores como Herrera, Corchado y Orejuela. De la ciudad universitaria se marchó al Mallorca y, en la 85-86, dirigió al Hércules de Alicante en la última temporada de Mario Alberto Kempes en España. Después volvió a Aragón para dirigir a Zaragoza y Huesca y ya solo salió para ir a Huelva, donde también dejó un grato recuerdo.

Por eso, cuestionado por un nombre que destacara entre los cientos de futbolistas que dirigió en su carrera, Villanova no podía elegir. "Es muy difícil. Yo he entrenado a Kempes, a Rijkaard, a Valdano, a Antic... No puedo elegir a uno, eran de los mejores del mundo", señalaba. Sobre Rijkaard, apuntaba: "Llegó medio lesionado. El día que vino le puse en la pizarra el sistema con el que jugábamos para que me indicara dónde se sentía más a gusto en el campo. Borró al portero y me dijo: "Del resto, donde quiera" (risas). Así era".

Pero Manolo Villanova no solo dirigió a grandes nombres internacionales, también fue un canterista convencido que hizo gala de ello siempre que pudo, alineando a los jugadores que tan bien conocía de la casa. "Estaban Zubeldia, Vitaller, Benedé, Salvatierra, India, Pérez Aguerri, Belanche, Barrachina, Víctor... Llegó a haber alineaciones con siete u ocho de la casa. Cuando no salían las cosas, claro, te ponía la gente de cabezón para arriba. Recuerdo que una vez vino Víctor también a decirme que lo quitara, porque lo ponían a parir. Nos decían de todo, les daba igual que hubiera muchos canteranos. Lo que querían era resultados", explicaba.

Tracking Pixel Contents