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La contracrónica del Málaga-Zaragoza (1-1). La jerarquía total de Keidi Bare

El albanés completó su mejor partido desde que volvió de la apendicitis y Sellés le dio el rol de titular. En La Rosaleda fue clave en el medio, dando soluciones con el balón y ofreciendo carácter y personalidad

Keidi Bare disputa un balón con un jugador rival con Francho Serrano al lado.

Keidi Bare disputa un balón con un jugador rival con Francho Serrano al lado. / LALIGA

Santiago Valero

Santiago Valero

Cuando Rubén Sellés le dio la camiseta titular a Keidi Bare en el derbi ante el Huesca, nada más superar la apendicitis, su enésimo problema desde que aterrizó en el Real Zaragoza, el entrenador valenciano dejó claro que confiaba plenamente en el albanés, que si el físico le aguanta y las lesiones le respetan, puede ser un futbolista diferencial en la medular.

No se equivocó Sellés en esa decisión, porque Keidi desde ese día ha ido aumentando su aportación y protagonismo en el medio para que en La Rosaleda, la que fue su casa cuando dejó el Atlético de Madrid, su primer club en España, se viera la mejor versión del jugador fichado en el verano de 2024 y que dio pinceladas de lo que podía aportar en el arranque de ese curso pasado hasta que ante el Elche, en la cuarta jornada, empezara una colección de problemas entre rodilla, isquiotibial y sobre todo sóleo que le dejaron sin jugar la mitad de los partidos de la campaña pasada.

En esta, y tras ver el club hasta con buenos ojos su salida en verano, las cosas tampoco empezaron bien para Keidi, con un esguince de rodilla en pretemporada y con la mencionada apendicitis. Apostó por quedarse y la llegada de Sellés le ha dado rol de protagonista una vez que, toquemos madera, su larga lista de problemas de momento parecen aparcados. En Málaga fue su cuarta titularidad consecutiva y de nuevo escoltando a Guti en el medio para ser desde que empezó el choque el que mejor entendió el partido por parte del Zaragoza.

Con una precisión en el pase en campo propio y rival que superó el 90%, ayudando y dando soluciones en el medio, ofreciendo alternativas con el balón para que el Zaragoza, tras esa mala media hora inicial, se fuera encontrando cada vez más cómodo sobre el césped.

A este nivel, el que las lesiones y los problemas le han impedido dar, es diferencial. El de Málaga fue el primer partido que completó desde su vuelta al once, otro dato a tener en cuenta

Así, no falló en ninguna de las entregas en corto de Andrada, muchas hasta el ecuador del partido, girando en la presión del rival y buscando agilizar una salida de balón que no fue fluida en la primera parte y que mejoró después. Supo dar siempre al fútbol zaragocista lo que necesitaba.

Lo hizo cuando en la primera media hora el Zaragoza estuvo más errático, en una versión menor, ganando disputas y siendo un baluarte en el medio, y el equipo, apoyado en su espíritu se fue levantando conforme avanzó el choque a partir de la media hora de juego para ser capital en la segunda parte, cuando mejor versión dio el Zaragoza, que mereció empatar y que lo logró de penalti cuando el partido ya agonizaba.

Keidi Bare: "Siempre dije que si dejo atrás las lesiones daré mi mejor nivel"

El centrocampista albanés habló tras el encuentro y mostro su satisfacción por su nivel y el del equipo en Málaga. "Los primeros 30 minutos no estuvimos bien ni cómodos, el partido era un correcalles por así decirlo y no nos venía bien, en la segunda mitad hemos ajustado bien las cosas y hemos merecido más", aseguró el futbolista en Aragón Radio, resaltando el empate sumado: "Llevábamos unas semanas buenas ganando y hoy ha sido un buen punto, esto sigue y hay que darle valor y continuar hacia delante. Veníamos antes de una racha muy mala y estamos consiguiendo sumar ahora muchos puntos, tenemos que hacer bueno este en casa". Sobre su momento actual reconoció que "las lesiones me han impedido dar mi máximo desde que llegué, si las dejo atrás llegaré a mi mejor nivel, siempre lo he dicho. Los compañeros me han ayudado muchísimo antes y ahora".

Keidi fue clave en el cambio de sistema al 4-1-4-1 final, para ganar presencia por dentro, cuando aparecieron Toni Moya y Dani Gómez, y cuando el albanés asumió todo el protagonismo en el pivote, con Toni Moya y Guti por delante, dejando clara su jerarquía para dar personalidad y sostener a un equipo que buscó el empate y que lo encontró al final.

El de Málaga fue el primer partido que Keidi Bare terminó después de su vuelta ante el Huesca. No es casual y revela su clara mejoría física desde que Sellés le dio plaza en el once. En esta versión del albanés el Zaragoza gana a un centrocampista determinante para la categoría de plata. La lástima es que las lesiones y los problemas apenas la han dejado mostrar desde que llegó, pero sin duda ahora el equipo tiene al mejor Keidi Bare, un jerarca total en el medio.

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