Esnáider recuerda su paso por el Real Zaragoza: "Odio a Nayim; metí un gol que no recuerda nadie"
El delantero argentino acudió a El Cafelito, de Josep Pedrerol, donde se sinceró sobre sus vivencias en el Real Zaragoza y opinó de manera escueta sobre la actualidad del club

Juan Eduardo Esnáider, durante un momento de la entrevista / @ChiringuitoInside
Hay un puñado de nombres grabados a fuego en la mente de los zaragocistas y uno de ellos es el de Juan Eduardo Esnáider. Al delantero de Mar de Plata (Argentina), un auténtico trotamundos del fútbol, se le recuerda -y a tiempos se le añora- como uno de esos futbolistas que imprimían hambre y carácter en un Real Zaragoza que escribió algunas de las páginas doradas del club, entre ellas el gran trofeo continental logrado por el club blanquillo, la Recopa. Luego vino una segunda etapa, de tan solo una temporada, donde el recuerdo fue más amargo.
Sobre aquella parte de su historia y algo sobre la del tiempo presente que vive el club se ha pronunciado Esnáider en el espacio El Cafelito, de Josep Pedrerol, donde ha mostrado la franqueza y transparencia que le caracteriza. Desde su "odio" a Nayim, hasta su difícil relación con los árbitros o su choque con Alfonso Soláns.
"No sabía ni dónde estaba Zaragoza", reconoció Esnáider al ser preguntado sobre su salida del Real Madrid, donde llegó con apenas 18 años, tras tres años a caballo entre el primer equipo y el filial. "Benito Floro me comentó en una habitación de hotel que no iba a tener oportunidades en el Real Madrid y me comenta que había un equipo interesado, el Real Zaragoza. No sabía ni dónde estaba Zaragoza", le contó a Pedrerol. Pese a no querer salir del club, cuenta, Floro le hizo "ver la situación" y terminó recalando en el equipo entonces dirigido por Víctor Fernández.
"Los árbitros la tenían contra mí"
Las cosas no empezaron como esperaba. "Yo quería hacerlo bien, pero yo no tenía paciencia y la gente tampoco", reconocía ante el periodista, que le preguntó si Zaragoza es una plaza complicada. "Muy complicada", confirma Esnáider. "Hay muy pocas ciudades que vivan el fútbol como Zaragoza. Después me fue genial, amo a la ciudad, amo al club", expresaba. Incluso, en otro momento de la conversación, llegó a alabar ese espíritu de La Romareda: "Cualquier jugador de mi época te dirá que era uno de los mejores campos para jugar. El césped estaba casi siempre bien, el ambiente, la grada, el espacio...es uno de los mejores campos donde jugué en mi vida".
Sin embargo, su protagonismo se terminó enderezando y firmó 13 goles en 29 partidos. Aquel año, el Real Zaragoza ganó la Copa del Rey en la tanda de penaltis frente al Celta en una final donde no pudo estar el argentino por sanción. "Los árbitros eran muy malos. Sabían que iba a jugar la final de Copa y me echaron. La tenían contra mí. Lo sigo pensando hoy", criticó.
En su segunda campaña mantuvo el nivel. 16 goles en 32 partidos y una participación excelsa en la Recopa donde anotó 8 goles en 9 partidos. También en la final, donde abrió el marcador ante el Arsenal con una bolea antológica que Seaman tan solo pudo acompañar con la mirada. Sobre su celebración, también icónica de aquella inolvidable noche en el Parque de los Príncipes, también se pronució con Pedrerol: "El futbolista es egoísta; yo solo quiero para mí ese momento de euforia. Le hice parar a Loreto y me arrepiento un montón, pero los chicos me entendieron".
Menos de 10 minutos después empataría el Arsenal y el partido quedó abocado a la prórroga. El resto es historia. "Odio a Nayim. Lo quiero porque ganamos, pero lo odio. Metí un gol que no recuerda nadie porque el de Nayim está en todos los museos. Si no, estaría mi gol en el museo", afirmó entre risas.
Tratando de explicar el éxito de aquel Zaragoza, Esnáider dió algunas claves: "En aquel año, Víctor nos daba mucha libertad, nunca quiso imponer cosas, pero también hacíamos un poco lo que queríamos y eso era clave. Éramosmuy jóvenes y nos encontramos en un lugar donde nos dejaban hacer lo que no habíamos podido hacer en otros sitios. Lo pasábamos bien entrenando y jugando. Y las mujeres de los futbolistas se llevaban bien. Eso es más importante que jugar bien; en muchos se llevaban mal y eso crea mal ambiente entre los jugadores.
Regreso y "malentendidos" con Soláns
"Mi madre siempre amó Zaragoza y no quería que volviera al Real Madrid. Me veía feliz aquí, pero yo le dije que tenía que comprarme una casa mejor". Así explicó Esnáider su salida del Zaragoza tras una conversación con Valdano. Sea como fuere, su vuelta a Chamartín no cuajó y empezó un periplo que le llevó a pasar por el Atlético de Madrid, Espanyol y Juventus antes de regresar a La Romareda.
Pero esa temporada, la 2000/01, no transcurrió como esperaba para sus intereses. Pese a los números (11 goles en 17 partidos) planeó la sombra de duda sobre su compromiso. "Salieron rumores de que quería volver al Atlético y tuve la mala suerte de que un árbitro que no me quería me expulsó antes de una final de copa", explica el argentino. Aquella final, también ante el Celta, volvió a ser zaragocista.
"Hubo malentendidos y el presidente, Alfonso Soláns, no creyó en lo que le decía. Estoy convendido de que no me queria. Nunca pude hablar con él", trató de explicar Esnáider.
Sobre el presente del Zaragoza, el ariete argentino se mostró escueto: "Me da una pena terrible, espero que pueda salir de ahí. Creo que a La Romareda, a pesar del cariño que le tengo, había que darle una remodelación y el estadio que van a hacer es espectacular. Creo que la ciudad necesitaba ese cambio y me gustaría que les fuera bien".
- El Real Zaragoza se posiciona por Aleksa Puric pendiente del visto bueno del Atlético
- Willy Agada, opción sobre la mesa del Real Zaragoza para ser el 9 de este enero
- Más valientes que el acero: la crónica del Racing-Real Zaragoza (2-3)
- El Real Zaragoza rechaza las ofertas formales del Raków polaco y el Gil Vicente luso por Bazdar
- Adrián, una opción de futuro para el Real Zaragoza
- Rubén Sellés: «Durante 85 minutos ha sido el día más sólido»
- Bazdar, Dani Gómez, Pau Sans y la estrategia del Real Zaragoza de no dejarse pisotear en el mercado de fichajes
- La oferta millonaria que prepara el Genoa por Kervin Arriaga, al que el Real Zaragoza renunció por 400.000 euros