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La previa del Burgos-Real Zaragoza. Tengamos la fiesta en paz

El Zaragoza busca llegar al parón navideño con un triunfo en Burgos que le acerque a la salida del pozo de la tabla. El intenso frío puede marcar un choque en el que Sellés podrá contar con Francho y hará cambios

Francho, Keidi, Soberón, Pinilla y Ale Gomes, en una sesión.

Francho, Keidi, Soberón, Pinilla y Ale Gomes, en una sesión. / JAIME GALINDO

Santiago Valero

Santiago Valero

Burgos es estación de término para un 2025 horrible en el Real Zaragoza, con los peores números de largo en un año natural desde que en 2013 dio con sus huesos en Segunda. El Plantío, donde espera una temperatura gélida, no demasiado lejos de los cero grados y con la posibilidad de lluvia y hasta de nieve, aguarda al equipo de Sellés antes de empezar las vacaciones de Navidad, un parón de una semana tras el que vivirá después un mercado de fichajes decisivo y un enero fundamental en la clasificación como desde hace semanas es cualquier partido para el colista.

Hubo un tiempo, no hace demasiado, cuando el Zaragoza salió derrotado de Granada en el tercer partido consecutivo con ese sabor con Sellés, que no lograba enderezar el rumbo tan torcido con Gabi, donde pareció hasta difícil que llegase vivo a enero, a ese mercado. El equipo, entonces, tras 13 jornadas estaba a 9 puntos de la permanencia y no daba síntomas de recuperar la tensión. Eso lo logró con 3 victorias (Huesca, Eibar y Leganés) y un empate (Málaga) que dieron aire y confianza hasta el frenazo con el Cádiz.

Ese tropiezo ante los gaditanos dejó claro, por si había algún iluso, que salir de semejante pozo iba a requerir de tiempo, además de varios fichajes en enero. Burgos, la última cita antes de las fiestas, es clave para llegar a ellas con otro sabor, con otra confianza. El Zaragoza solo dejará la posición de colista si falla el Mirandés, que juega antes (Córdoba), y seguirá pase lo que pase en descenso, gane o pierda en Burgos, pero la impresión de irse a las vacaciones con esa victoria, verse más cerca de la salida del laberinto y dejar en anécdota la derrota ante el Cádiz son argumentos muy claros del valor de ese triunfo. Además del golpe de autoridad de ganar en El Plantío. donde la fortaleza este curso de los burgaleses es menor, y de asaltar el feudo de un rival que está en playoff y que viene de eliminar al Getafe en la Copa del Rey y de ganar en Almería. No está mal...

El Zaragoza llega a la cita con muchas novedades tras una semana en la que ha estado mirando más a la enfermería que a otra cosa. Francho, clave en este equipo y que no jugó ante el Cádiz, está apto, vuelven Saidu, Paul o Cuenca para dar profundidad de armario y están bien Tachi o Insua, que han trabajado al margen en algunos días esta semana, mientras que Radovanovic, como era previsible, no estará, como tampoco Aguirregabiria, lesionado ante el Cádiz y baja sensible, Paulino, Pau Sans o Kosa. Mientras, vuelven Andrada y Bakis, que se perdieron el último partido al estar sancionados.

Medio millar de zaragocistas

Hará cambios Sellés, con Andrada, Francho, Tachi y Juan Sebastián como previsibles novedades en un Zaragoza que estará acompañado por medio millar de zaragocistas, que viajan con entradas pagadas por la plantilla, el club y el cuerpo técnico, un buen gesto sin duda para un partido donde la necesidad de sumar puntos pesa más que otra cosa. Es verdad que al Zaragoza le quedan muchas citas, 24 con la de esta tarde, pero no lo es menos que el bagaje de puntos que lleva le obliga a fallar poco y que no puede caer en dinámicas negativas como las que vivió en este inicio de curso (llegó a estar seis jornadas seguidas perdiendo), por lo que es vital responder a una derrota como la recibida ante el Cádiz con un golpe encima de la mesa y sumando, a ser posible de tres.

El Zaragoza de Sellés, qué duda cabe, tiene mejores argumentos futbolísticos y tácticos que el de Gabi, pero ante el Cádiz demostró que conserva muchos de sus fantasmas, en particular el endeble dominio de las áreas. Y, sobre todo, está la necesidad, la urgencia, llegar lo mejor posible a este enero donde se esperan una decena de movimientos entre entradas y salidas para que la faz del equipo sea otra y pueda dar un impulso definitivo para salir de abajo. Mientras llega esa revolución en el mercado, que siempre en invierno es tardía porque no es una ventana sencilla en el manejo de tiempos, cuanto más cerca esté de abandonar el infierno, mejor.

Un exigente rival

El Burgos, con las bajas de Atienza, sancionado, y del zaragozano Mejía y Sergio González, lesionados, llega a la cita con la idea de ganar para mantener el pulso antes de la promoción. El equipo de Ramis tiene el sello de su entrenador, un bloque sólido y mucha velocidad a la contra. Solo Las Palmas ha recibido menos tantos que los burgaleses, donde Expósito y Fer Niño apuntan a novedades en el once. Un enemigo duro, el General Invierno de invitado o hasta de protagonista y la necesidad de vencer, ese cóctel espera en El Plantío para tener la fiesta en paz en el lado zaragocista con una victoria vital.

Alineaciones probables

Real Burgos: Ander Cantero; Lizancos, Aitor Córdoba, Grego Sierra, Florian Miquel; David González, Marcelo Expósito, Morante, Íñigo Córdoba; Curro, Mario González.

Real Zaragoza: Andrada; Juan Sebastián, Insua, Tachi, Pomares; Guti, Keidi Bare, Francho Serrano, Valery; Soberón, Kodro.

Árbitro: Daniel Palencia (Comité Vasco).

Estadio: Municipal de El Plantío.

Hora: 18:30.

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