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Bakis, de la gran sequía a la gran remojada en el Real Zaragoza

El turco ha pasado de acumular casi mil días sin marcar un gol a ser el jugador con mejor promedio anotador de la categoría

Sinan Bakis celebra el tanto del empate del Real Zaragoza en el descuento del partido ante el Burgos.

Sinan Bakis celebra el tanto del empate del Real Zaragoza en el descuento del partido ante el Burgos. / Carlos Gil-Roig

Jorge Oto

Jorge Oto

Zaragoza

Sinan Bakis, el bueno, el del Andorra, asoma al fin en el Real Zaragoza. Contra todo pronóstico, el delantero ha sido recuperado para la causa por Rubén Sellés, al que también es de justicia colgarle una medalla que solo él contempló. Porque el técnico, más allá de la resurrección colectiva de un equipo muerto, también ha devuelto a la vida a un futbolista que no contaba y al que el club blanquillo llevaba tiempo sin poder encontrar acomodo.

Casi mil días permaneció Bakis sin marcar un tanto. Desde aquel 22 de abril de 2023, cuando anotó el último de los doce que firmó con el Andorra y que persuadieron a un Zaragoza que se lanzó de cabeza a por uno de los delanteros más codiciados de la categoría. La apuesta fue fuerte por un ariete muy bien pagado (en torno a 700.000 euros) pero el turco jamás respondió a ella. Una temporada entera sin marcar dio al traste con el primero de los tres años de contrato que acordó con un club aragonés que lo cedió al Górnik con la esperanza de revalorizar lo devaluado.

Pero la gran sequía continuó en Polonia, donde tampoco vio puerta un futbolista relegado a un papel muy secundario. Definitivamente, Bakis parecía perdido para la causa y su marcha parecía la única salida posible.

El delantero firma dos tantos en apenas 52 minutos sobre el campo en Liga, competición en la que apenas ha participado en cinco partidos, todos con Sellés, y nunca más de 20 minutos

Pero tras su frustrado regreso a Turquía en verano, el delantero se quedó en una plantilla en la que no tuvo minutos hasta que Rubén Sellés se cruzó en su camino. Con el técnico valenciano, Bakis no solo ha recuperado protagonismo, sino también el gol, lo que podría llegar a variar la intención inicial del club respecto a él en enero.

Y es que el otomano firma ya dos goles en apenas 52 minutos repartidos en cinco partidos de Liga (en Copa jugó los dos partidos e incluso fue titular contra el Burgos en el Ibercaja Estadio), lo que supone un tanto cada menos de media hora, un promedio inalcanzable para cualquier otro jugador de la categoría que haya marcado más de un gol (Maroto, del Valladolid firma uno en 10 minutos jugados y Sydney, de la Real Sociedad B, otro en 18).

De este modo, Bakis ha pasado de sumar 945 minutos sin anotar a ser, junto a Kodro y Soberón, el segundo máximo goleador del Zaragoza, solo superados por Dani Gómez, con un tanto más en su cuenta particular. De este modo, los cuatro delanteros copan la parcela atacante de un equipo aragonés en el que otro ariete, Bazdar, añade otro tanto más a una exigua cuenta que apenas alcanza los 16 tantos en total, lo que supone el caudal ofensiva más bajo de toda la Segunda División.

El involuntario tanto de Bakis al Eibar al desviar un disparo de Toni Moya y el golazo del pasado domingo en Burgos han otorgado tres puntos al Zaragoza. En ambas ocasiones, el tanto llegó al final. No podía ser de otra manera, ya que, en Liga, el delantero nunca ha participado durante más de 20 minutos en un encuentro. Ese tope lo alcanzó en Granada (3-1), mientras que en el derbi ante el Huesca y en Eibar rondó los diez minutos, cinco más de los que tuvo frente a Leganés y Burgos. Solo en tierras andaluzas, el Zaragoza no acabó ganando.

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