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Nayim, leyenda del Real Zaragoza: "¿Volver al Zaragoza? Cuando me necesite vendré sin dudarlo"

El exjugador, ahora coordinador del fútbol base en el Ceuta, repasa un año triste y confía en la salvación, aunque "vamos a sufrir mucho"

Nayim, el pasado lunes durante una visita al Centro de Educación Especial de ATADES en Zaragoza.

Nayim, el pasado lunes durante una visita al Centro de Educación Especial de ATADES en Zaragoza. / PABLO IBÁÑEZ

Jorge Oto

Jorge Oto

Zaragoza

Se va un año duro…

Lo ha sido sí. Lo peor, sin duda, ha venido en el plano personal, con la pérdida de mi madre. Pero la vida sigue y hay que mirar adelante. En lo deportivo, estoy deseando que acabe este año tan malo para el Real Zaragoza y que el próximo empiece con buen pie.

Pocas alegrías le ha dado…

Estamos sufriendo más de la cuenta, sí. No es normal. Pero me aferro a los últimos encuentros porque nos aporta un poco de esperanza ver al equipo competir de nuevo y que no se va de los partidos, sino que está ahí hasta el final. La perseverancia y el trabajo están dando sus frutos, pero la gente debe tener claro que vamos a sufrir mucho para sacar esto adelante.

El 2026 empezará con el equipo a cuatro puntos de la permanencia, algo difícil de imaginar en agosto pero también hace un par de meses, cuando la distancia era más del doble.

Estos tres últimos triunfos nos han dado un balón de oxígeno fundamental, sobre todo, en cuanto a la confianza de los jugadores. La afición, como siempre, está impecable, impresionante, así que se impone que los jugadores recuperen del todo esa confianza y que el vestuario esté unido hasta el final. Esa es la clave. Ojalá las cosas sigan como en los últimos partidos. Por suerte, el entrenador ha puesto al equipo en el buen camino.

¿Cómo vio al equipo en Ceuta?

Mal, mal, en la tónica de principios de temporada. Pero en los últimos partidos ya parece otra cosa. Hace unos meses daba la sensación de estar desahuciado y ahora puede ganar, empatar o perder, pero al menos están en el partido en todo momento y no se van de él.

¿Llegó a tirar la toalla?

No, no. Conozco bien la Segunda División y es eterna. Si ganas dos o tres partidos estás cerca incluso de pelear por el playoff y si los pierdes te pones a luchar por no bajar. Hay que seguir ganando, no queda otra. La esperanza no se pierde nunca.

Su Ceuta va como un tiro…

Estamos muy felices, sí. El equipo va muy bien, el entrenador ha dado rápido con la tecla y los jugadores se han adaptado a la categoría en muy pocos partidos. Somos un equipo competitivo, reconocible y que sabe a lo que juega y el trabajo es impresionante en todos los estamentos del club.

A un punto del ‘playoff’ y con ocho de renta sobre el descenso. Mucho mérito para un recién ascendido. ¿Cómo se hace eso?

Se hace desde la calma y el sentido común con los que se trabaja en el club, no puede ser de otra manera. La tranquilidad preside el trabajo diario y el presidente está presente en todos los entrenamientos, se preocupa por cada jugador también en el plano personal y atento a sus problemas…Hay mucho trabajo detrás, también para conseguir sponsors de cara a lograr dinero con el que reforzar el proyecto. No gastamos más de lo que tenemos y también contamos con esa pizca de suerte necesaria.

«Un sueño por cumplir es volver a ver al Zaragoza en Primera»

¿Pies en el suelo o soñar a lo grande?

Pies en el suelo, pero con una parte de la cabeza soñando. Tenemos claro que lo primero que hay que mirar es la distancia respecto al cuarto por la cola y, a partir de ahí y como dijo el sabio Luis Aragonés, todo se decide en los diez últimos partidos.

Una puerta del Alfonso Murube con su nombre, saque de honor ante el Zaragoza….tiene Ceuta rendida a sus pies.

Creo que el trabajo bien hecho al final es reconocido, y en mi tierra la verdad es que me tratan muy bien. Es un orgullo representar a mi ciudad por todo el mundo, no puedo pedir nada más, solo salud y que las cosas sigan igual.

Es el actual coordinador del fútbol base del Ceuta. ¿Quién aprende más de quién?

Estoy disfrutando como un niño con zapatos nuevos. Es una faceta nueva para mí la de estar involucrado cada día con los críos y me lo paso en grande con ellos en los rondos y jugando, aunque me la tienen que echar al pie porque no llego si no (risas). Es una pasada el cariño que les coges a los niños y al final los tratas como a tus propios hijos.

Volvamos al Zaragoza. ¿Arde ese grupo de WhatsApp de la Recopa?

Hablamos casi a diario y nos felicitamos tras cada victoria o buena noticia. Es increíble que después de tantos años estemos todos en contacto, conociendo la vida del otro y contando nuestros problemas o éxitos. Es maravilloso y fue el secreto de aquel equipo y se sigue demostrando 30 años después.

El ceutí firma sobre una bufanda del Real Zaragoza tras el encuentro con usuarios y familias del centro de ATADES.

El ceutí firma sobre una bufanda del Real Zaragoza tras el encuentro con usuarios y familias del centro de ATADES. / PABLO IBÁÑEZ

¿Y hay optimismo o pesimismo en torno al Zaragoza?

Había pesimismo antes, cuando la situación era muy complicada. Pero en Segunda pocos equipos ganan tres partidos seguidos. Con la llegada del nuevo entrenador esto es otra cosa y estamos animando sobre todo a Alberto (Belsué, el delegado), que está sufriendo muchísimo estos años. Él es zaragocismo en estado puro y en mayúsculas y estamos a muerte con él con la esperanza de que el equipo salga adelante.

«No conocía a Sellés, pero está sacando las cosas desde la calma y me da la sensación de que va de frente»

Cinco años seguidos luchando por no desaparecer del fútbol profesional y varios más penando en una categoría en la que acumula trece años seguidos. ¿Cuánto le duele el Zaragoza?

Imagínese, me lo ha dado todo. Sufro en cada minuto cuando veo un partido. Después del Ceuta, el Zaragoza es el club de mi vida y todo lo que le pasa lo vivo intensamente. Pero no solo yo, sino todos los que estamos en ese grupo de la Recopa. Y hay que seguir luchando sabiendo que el Zaragoza, por capacidad y mentalidad, va a pelear hasta el final por sacar esto.

¿Qué le dice la gente por la calle?

Los padres, sobre todo, recuerdan nuestra época y sufren con esta. Se mezcla la alegría por aquellos recuerdos de un Zaragoza que jugaba muy bien y hacía disfrutar a la gente con el sufrimiento por la situación actual. Les doy ánimos y compartimos que hay brotes verdes y que al fin se ve algo de luz al final del túnel. Hay que seguir y darles las gracias porque la afición está siempre ahí de un modo increíble animando y viajando con el equipo sin importar la distancia o el tiempo que haga. Hay niños que no han visto al Zaragoza en Primera División y les hacemos saber que fuimos grandes e importantes y que luchamos con los mejores. Más pronto que tarde, volveremos a estar ahí, seguro.

«Es muy difícil que fichajes en enero te puedan cambiar un equipo de forma drástica»

¿Conocía a Sellés usted que tiene pasado y contactos por Inglaterra?

No, no. Tampoco su trayectoria allí y nadie me había hablado de él, pero es agradable ver a un chaval sacando la cosas desde la calma y la tranquilidad en un club con la presión del Zaragoza. Me da la sensación de que va de frente con los jugadores y su trabajo está dando sus frutos.

Desde el club se afirma que hay capacidad y margen para acometer cuatro o cinco fichajes en enero. ¿Cómo lo ve?

Hacen falta, claro. Siempre hace falta reforzar los equipos en enero, sobre todo los que no van tan bien. Pero todos sabemos, y Txema (Indias) también, que el mercado invernal y fichar jugadores que te puedan cambiar de forma drástica un equipo es muy difícil, pero esto es el Real Zaragoza y este equipo es capaz de todo.

El club anda en plena tarea destinada a incrementar el arraigo en el club, tanto arriba como abajo. ¿Ha habido alguna vez contactos con el club para su incorporación?

Tengo muy buena relación con todos. He estado con Carlos Arranz (director comercial y de marketing del Real Zaragoza) y estuve en el estadio, que me sorprendió mucho. Soy zaragocista a muerte y cuando me necesiten vendré sin dudarlo a sumar de cualquier manera. Pero de momento no se ha producido ningún contacto conmigo. Lo tengo con Miguel Gay (relaciones institucionales), con el director general (Fernando López), el tesorero o Arranz, pero es de amistad y cariño hacia el Zaragoza, nada más.

¿Le gustaría volver?

Sin duda. A todos nosotros, los de la Recopa, nos gustaría. Hablo por mí pero también creo que en boca de todos cuando digo que nadie le dirá lo contrario. Conociéndoles y con el zaragocismo que corre por sus venas, si pueden sumar en cualquier sector del club estarán ahí seguro.

¿Desde fuera se percibe y se acusa tanto esa falta de arraigo?

El arraigo a unos colores y a un escudo es fundamental en cualquier club. Al final esto es fútbol, que es de los futbolistas y tengo claro que desde el club se está intentando hacer el mejor equipo posible pero no estamos acertando y es complicado cuando cada año se empieza un proyecto nuevo con tantos cambios de jugadores. Parece que a muchos les ha pesado la camiseta del Zaragoza pero es que no es fácil en un club tan grande y con una exigencia tan importante. Siempre es bueno tener en el club a gente como Alberto Belsué.

¿Cuántas veces le han preguntado en Ceuta qué le pasa al Zaragoza?

Muchas, muchas. Además, se han hecho muchos zaragocistas allí en los últimos tiempos, porque el Zaragoza siempre ha caído bien ahí. Y están preocupados porque todo el mundo quiere que le vaya lo mejor posible.

¿Qué sueños le quedan por cumplir?

Siempre hay sueños por cumplir, sobre todo en el aspecto profesional. Ver al Zaragoza en Primera es uno de ellos, y también al Ceuta, por supuesto.

¿Quién ha hecho más feliz a quién: Nayim al Zaragoza o el Zaragoza a Nayim?

Es recíproco. Yo siempre le estaré agradecido al club por todo lo que me dio e imagino que el Zaragoza también nos estará agradecido por lo que dimos a la ciudad, a Aragón y a toda España. Al final, el fútbol te otorga el poder de hacer feliz a la gente y eso es un tesoro.

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