Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El Real Zaragoza nunca viaja solo: "La gente acompaña al equipo, dan igual los kilómetros"

Tres aficionados del conjunto blanquillo explican lo que significa viajar con el equipo y seguir apoyándolo cada fin de semana, pese a la situación deportiva que atraviesa el club

Un grupo de aficionados del Real Zaragoza, en el viaje de esta temporada a Vitoria.

Un grupo de aficionados del Real Zaragoza, en el viaje de esta temporada a Vitoria. / SERVICIO ESPECIAL

El Real Zaragoza mantiene una de las masas sociales más numerosas de la categoría y una de las más fieles. Ni los años en Segunda División ni su condición de gigante dormido han logrado disuadir a una de las aficiones más fieles de España. Cada fin de semana, en la capital aragonesa o a cientos de kilómetros de casa, miles de aficionados siguen acompañando al equipo. Se trata de una fidelidad que está al margen de la actualidad deportiva, un vínculo que, lejos de mermar con los resultados, parece haberse blindado con el paso del tiempo.

El reciente desplazamiento a Burgos, el pasado domingo, es el ejemplo perfecto de esta resistencia. Con el equipo en horas bajas y en un escenario marcado por las condiciones meteorológicas adversas, las 432 entradas del sector visitante se agotaron en apenas horas y casi medio millar de valientes desafiaron la nieve en El Plantío apoyando al equipo hasta el último minuto, con recompensa en forma de gol incluida.

Una de las personas que combatieron con orgullo el frío en tierras castellanoleonesas es Álex Gañarul, socio de nacimiento. “Incluso en las zonas cercanas a la grada visitante en Burgos éramos todos zaragocistas. Estaríamos 700 fácil”, explica. También Álex, que a sus 22 años lleva gran parte de su vida recorriendo estadios de toda España, se sorprende al ver a jóvenes que apenas han conocido al Zaragoza en Primera en los desplazamientos: “No entiendo muy bien por qué, pero cada vez vamos más gente. Sale mucha más gente joven”, reflexiona.

Un autobus de dos pisos, en mitad del trayecto del viaje de aficionados del Real Zaragoza a Burgos.

Un autobus de dos pisos, en mitad del trayecto del viaje de aficionados del Real Zaragoza a Burgos. / SERVICIO ESPECIAL

De este fenómeno creciente poco tardaron en darse cuenta algunos aficionados que querían aportar su granito de arena al sentimiento zaragocista. Samuel Espeleta, de 23 años, es uno de los responsables de ‘Velsam’, una iniciativa que surgió hace cuatro años a través de Instagram para facilitar viajes económicos. Lo que empezó como un intento de fletar un bus a Villarreal, con la ayuda de la cuenta de X ‘Volverá el León’, se ha convertido en una rutina para cientos de aficionados. “A Burgos fuimos 80 en un autobús de doble piso”, explica Samuel.

El punto de encuentro habitual es la calle Asín y Palacios, junto a La Romareda. Desde allí, organizan trayectos que buscan ser, ante todo, prácticos y baratos. “Nosotros no sacamos nada del bus, intentamos ponerlo lo más económico posible para los chavales que estudian y viven con sus padres”, señala Samuel. El viaje a Burgos, por ejemplo, salió por 30 euros. Para la mayoría, no se trata solo de un medio de transporte: es un espacio de socialización y la forma de liberarse de las ataduras de coger el coche: “Si te echas tres o cuatro cervezas de más, con el autobús no tienes problema”.

Guillermo Nazar, junto a su familia, en el partido del Real Zaragoza en Almería.

Guillermo Nazar, junto a su familia, en el partido del Real Zaragoza en Almería. / SERVICIO ESPECIAL

Para otros, como Guillermo Nazar, el ritual del viaje viene de lejos. Su primer gran desplazamiento fue aquel histórico Levante-Zaragoza de 2011, donde el equipo consiguió una salvación milagrosa. Desde entonces, intenta ir a varios cada año. Esta temporada ya ha estado animando contra el Mirandés, el Almería y el Málaga. “El de Vitoria fue de los mejores ambientes, quizá porque marcamos muy pronto”, recuerda.

Sin embargo, no todo es fiesta. En una situación como la del conjunto blanquillo en el primer tramo de la temporada, la presión también viaja. En Almería, coincidiendo con el fin de semana del Pilar, el equipo cayó por 4-2. Explica Guillermo que, cuando los jugadores se acercaron a la zona visitante a pedir perdón, hubo algo de tensión entre los aficionados que es reclamaban actitud y los que preferían no señalar al vestuario.

Las rutinas de Guillermo son diferentes a las de muchos de estos jóvenes, que suelen ir y volver en el día: “En mi familia, si podemos, nos gusta planear todo el fin de semana”. Aunque resulte en un trayecto más caro, en su caso ver al Zaragoza sustituye en muchas al viaje familiar de cualquier otro hogar. “Cuando sale el calendario de partidos a principio de temporada, miramos que fechas nos coinciden, porque yo juego a fútbol y tengo casi todos los fines de semana ocupados. Nuestras vacaciones familiares son en función de dónde juega el Real Zaragoza”, añade.

Nuestras vacaciones familiares son en función de dónde juega el Real Zaragoza

Guillermo Nazar

— Socio del Real Zaragoza

Si bien es cierto que, cuando esto no es posible, también disfruta de ir y volver en el día con amigos para apoyar al equipo. Para él, el coste de un viaje con trayecto medio, puede alcanzar los 70 euros, una cifra que Álex Gañarul confirma: “Con 20 euros por persona para gasolina y peajes, más la entrada y comer... te vas a los 70 fácil”.

Teniendo en cuenta que el Ibercaja Estadio registra una asistencia media que ronda los 16.000 espectadores, y que el termómetro del zaragocismo sigue acompañando al equipo por todas las estaciones de servicio de la Segunda División, está más que claro que el club de la capital aragonesa nunca juega solo, ni siquiera en campo rival. “Yo lo que noto es que, si el equipo da un poco, la gente está ahí siempre”, afirma Samuel Espeleta. Por ello, el zaragocismo sigue siendo un fenómeno único. Mientras el equipo lucha por salir del pozo, sus aficionados siguen llenando autobuses y coches particulares, demostrando que, como dice Guillermo, “la gente acompaña al equipo; dan igual los kilómetros”.

A pocos días de cerrar el año, el zaragocismo sigue demostrando que estará al pie del cañón al margen del rendimiento sobre el césped. Con el club inmerso en una de sus situaciones más críticas a nivel deportivo —actualmente en descenso desde la jornada 5 de Liga— y con el traslado provisional de La Romareda al Ibercaja Estadio con capacidad para cerca de 14.000 espectadores menos, la respuesta tanto en casa como a domicilio sigue siendo masiva. Además, la entidad cerró el mes de septiembre con un total de 23.017 socios, una cifra que lo sitúa de nuevo en el podio de la categoría en respaldo social.

Tracking Pixel Contents