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La nueva vida de Enrique Clemente, el fútbol por fin le sonríe

El canterano, cuya renovación en Las Palmas hasta 2029 ya se puede dar por fin por cerrada, regresa como rival para medirse a un Zaragoza en el que no pudo brillar en dos etapas para ser ahora fijo con Luis García en el lateral zurdo y vivir por fin el año de su explosión futbolística

Clemente celebra un gol con Las Palmas.

Clemente celebra un gol con Las Palmas. / LALIGA

Santiago Valero

Santiago Valero

Da para casi un libro ya la carrera futbolística de Enrique Clemente, que regresa con Las Palmas a Zaragoza para medirse al equipo de su vida, en el que vivió una gris cesión el curso pasado tras salir por la puerta atrás en 2022 rumbo al club canario después de ser una de las joyas de la cantera zaragocista y llegar a ser internacional sub-21. La vida y el fútbol por fin le sonríen de verdad a Enrique, de 26 años, antes central y ahora lateral izquierdo, fijo en Las Palmas, con 17 partidos jugados de titular (solo se perdió dos por unas molestias en la rodilla) y los últimos 12 de forma inamovible, 10 de ellos completando los minutos. Con un proceso de renovación que por fin se puede dar por cerrado tras no pocas dudas y con un cambio de agente en las últimas semanas (Iago Bouzón es el nuevo), el zaragozano se estrena como rival en el Ibercaja Estadio ante el Real Zaragoza que le vio crecer.

El defensa de la cantera subió al primer equipo a principios de la temporada 19-20, con Víctor Fernández, y antes, cuando se lesionó en la rodilla jugando con el Deportivo Aragón en octubre del 2018, se le hizo contrato con el Zaragoza, al que llegó en alevines para convertirse en uno de los jugadores emblema de la entidad en su cantera, rechazando durante años el interés de clubs importantes para ficharlo, el Barcelona para que jugara en su filial por ejemplo.

Sus inicios de zaragocista

Sin embargo, Clemente, tan buen tipo como defensa de innegable calidad, no se llegó a consolidar en el primer equipo con cesiones al Logroñés y de media temporada al Sanse en la 21-22 antes de salir con la carta de libertad rumbo a Las Palmas en el verano de 2022, con un acuerdo de traspaso en el que el Zaragoza se guardó un 10% de su pase y se fijó una compensación en caso de ascenso, logrado por el equipo canario, de 150.000 euros.

Clemente, en un partido ante el Albacete en la 19-20.

Clemente, en un partido ante el Albacete en la 19-20. / Carlos Gil-Roig

Allí fue una apuesta decidida de Luis Helguera, director deportivo, pero su primer año no respondió a la expectativas pese a ese ascenso del equipo y en la 23-24 se marchó al Racing de Ferrol donde tampoco logró la continuidad absoluta, con molestias que lastraron ese curso, para ser hace un año una petición expresa de Víctor Fernández atendida por encima de la opinión de Juan Carlos Cordero. Volvió, cedido sin opción de compra, a casa Clemente porque Víctor veía en él la posibilidad de apuntalar las posiciones de central y lateral izquierdo y lo conocía de su anterior etapa, además de que encaja por su buen pie en el estilo del técnico del barrio Oliver y era una operación de bajo coste porque el Zaragoza solo asumía la mitad de la ficha que el jugador tenía al estar Las Palmas en Primera, abonando unos 200.000 euros.

Fue una petición expresa de Víctor en el verano de 2024, pero le faltó continuidad y el partido ante el Sporting en Gijón le marcó para regresar a Las Palmas en junio sin que se planteara su continuidad

Clemente, en su presentación tras su regreso en el verano de 2024.

Clemente, en su presentación tras su regreso en el verano de 2024. / Laura Trives

Sin embargo, la suerte le fue esquiva, el partido ante el Sporting, con un error en el gol y una expulsión, le marcó y tuvo una aportación desigual con Víctor para empezar jugando con Ramírez y acabar el curso con pocos minutos con Gabi para completar una temporada con solo 20 encuentros y uno de Copa, alternando la posición de central, casi siempre en línea de tres, con la de lateral en esta nueva etapa zaragocista. Su continuidad ni se planteó en verano y volvió a Las Palmas sin en teoría demasiado hueco.

Luis García no dudó en el puesto del zaragozano, apostando por la salida de balón desde el costado en línea de 4 y por su capacidad de llegada para desterrarle del eje, donde sufre en el cuerpo a cuerpo para imponer su calidad técnica

El equipo canario, recién descendido de nuevo, fichó a Cristian Gutiérrez en el costado, pensaba en subir a Diego Martín y tenía la posibilidad de ubicar a Mika Mármol. Clemente se tuvo que ganar un sitio que la fe de Helguera en el jugador y la aprobación de Luis García le acabaron por brindar, con solo un año de contrato por delante. El entrenador asturiano no dudó en el puesto del zaragozano, apostando por la salida de balón desde el costado en línea de 4 y por su capacidad de llegada para desterrarle del eje, donde sufre en el cuerpo a cuerpo para imponer su calidad técnica. El paso adelante de Clemente en el carácter ha hecho el resto para que viva su mejor año de largo como profesional. Baste decir que está entre los cinco jugadores de la categoría que más balones interceptan del rival y recuperan.

Con Las Palmas hasta 2029

Lleva Las Palmas desde octubre intentando cerrar su renovación, casi doblando sus emolumentos actuales en Segunda y con un contrato por tres años, hasta 2029, sin que haya llegado la firma, con el Deportivo, el Almería y otros clubs de Segunda pendientes de un jugador libre ahora mismo junio. Con todo, el acuerdo para renovar ahora ya sí se puede dar por cerrado, por hecho, y se hará oficial en breve, probablemente tras el mercado de enero.

Y es que Clemente ha explotado este curso, mostrando más capacidad ofensiva que nunca, con cuatro goles (solo Ale García lleva más en el equipo amarillo), uno maradoniano ante el Córdoba, con un eslalon de 80 metros y dos con buenos disparos con la zurda ante el Eibar y el Ceuta para que el que abrió la goleada ante la Cultural complete la colección por ahora.

Así regresa como rival Clemente, un jugador nuevo a su vieja casa, donde intentó triunfar en dos ocasiones sin que las cosas le salieran y al que le ha costado consolidarse en el fútbol profesional, donde acumula ya 139 partidos y siete temporadas. La vida por fin le sonríe.

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