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La crónica del Real Zaragoza-Las Palmas (1-2). Otro golpe de la dura realidad

Las Palmas demuestra su calidad para llevarse los tres puntos en un mal inicio zaragocista y con reacción posterior para que el duelo se decidiera en la pegada y condenara de nuevo a un Zaragoza sin refuerzos y a seis puntos de la permanencia

Valery se lamenta junto a Toni Moya en un momento del partido.

Valery se lamenta junto a Toni Moya en un momento del partido. / JAIME GALINDO

Santiago Valero

Santiago Valero

Arrancó 2026 con otro golpe de la cruda realidad que vive este Real Zaragoza, doblegado por Las Palmas, un candidato al ascenso y que dejó muestras de su mayor calidad y pegada, que fue muy superior en la primera parte y en la segunda, con la reacción zaragocista, el duelo se niveló. Empataron los de Sellés con un gol de Kodro, pudieron hasta ganar pero Estanis, un fichaje recién llegado de los que no tiene todavía el conjunto blanquillo, decidió el pleito. El Zaragoza, a seis puntos de la permanencia y tras cuatro partidos sin ganar, con 2 puntos de 12, ha visto parada en seco su reacción, no frena la sangría en el Ibercaja, con seis derrotas ya en casa, y ahora visita al líder, Racing. Menudo panorama...

El partido se las traía ante un enemigo muy fuerte y de mucho talento, ofensivo y defensivo, y con la necesidad de ganar, pero no hubo premio para los de Sellés, que hicieron una floja primera parte y que supieron reaccionar para competir el duelo y poder ganarlo. La moneda salió cruz, como tantas veces, porque este Zaragoza tiene un grave problema de eficacia que parece que solo puede resolverse en este enero, pero que aún no lo ha hecho. La necesidad y las urgencias, deportivas en forma de victorias y de cambios en la plantilla, son notorias y no se pueden demorar mucho más, aunque las limitaciones de fichas y salariales lo impidan de momento.

Con Francho recuperado y Radovanovic ocupando el sitio en el eje comenzó el Zaragoza el choque, con un 4-2-3-1 habitual con Soberón de enganche y el capitán entrando en zonas interiores, un equipo muy reconocible y ante un Las Palmas donde Luis García no tocó nada de su alineación y que desde el primer instante dio muestras de sus argumentos con el balón y en la asociación. Los primeros minutos fueron de tanteo, incluso el Zaragoza parecía mantener el pulso, con una buena aportación de Francho, pero Las Palmas obstaculizaba la salida de balón en corto desde Andrada con la presión a Keidi Bare y los envíos zaragocistas iban siempre a ningún lado.

Los nervios fueron ganando paso en el equipo de Sellés y Manu Fuster y Pejiño comenzaron a aparecer por zonas interiores para generar superioridad y lanzar a Viera o Jesé. Así llegó el gol, en un pésimo repliegue de Rado y sobre todo de Tasende en el que la pared entre Pejiño y Fuster acabó en una precisa asistencia sobre Jesé, que disparó mal y el horrible bloqueo de Andrada trajo el gol (m. 20).

El tanto era una pésima noticia ante un enemigo que encaja tan poquitos goles, bien trabajado atrás y que tapaba los caminos a su marco, y el Zaragoza acusó el golpe para elevar mucho el nivel de las imprecisiones y Loiodice, en un mal despeje de Soberón, estuvo a punto de marcar, pero Rado desvió su remate. Jesé, en otra aparición de Manu Fuster, marcó en fuera de juego, pero el Ibercaja ya empezaba a perder la paciencia con su equipo, absolutamente inocuo y muy inferior, con la medular superada y sin presencia ni fútbol en ataque ni en las alas.

Pejiño envió otro balón fuera a pase de Fuster y la capacidad de asociación del conjunto canario en zonas interiores traía de cabeza al Zaragoza, muy fuera del duelo en una primera parte que aún pudo terminar peor, con una jugada de Pejiño en la que Viti remató para que Andrada despejara y en un córner cabeceado por Barcia solo, sin que nadie le tapara.

En la segunda parte salió mejor el Zaragoza, ajustó en fase defensiva con una línea de tres centrales en muchos momentos y con mejor presión para que un medido centro de Tasende lo cabeceara primero Kodro y lo enviara a la red el bosnio para empatar el pleito a los 48 minutos. El duelo se equilibró y Sellés buscó con Cuenca y Toni Moya por un desafortunado Soberón y por Juan Sebastián más presencia en ataque, lo que logró, con Francho pasando al lateral derecho.

De Kodro a Estanis

Lukovic pudo hacer el segundo y Radovanovic tuvo que retirarse por las secuelas de ese problemas en las costillas para que Saidu ocupara su sitio en el eje. El partido estaba para cualquiera, aunque un jugadón enorme de Saidu acabó en un remate ajustado de Valery y Cuenca estaba generando todas las dudas en Clemente. Ahí estuvo el partido, el canterano le regaló un balón de gol a Kodro, que no acertó y sí lo hizo Estanis a pase de Loiodice con Francho y Saidu desubicados tras una pérdida, otra más, de Guti.

Saidu pudo empatar en una falta de Tasende en un remate al alimón con Barcia pero el balón fue al palo para que la derrota llegara como una losa para un Zaragoza que necesita victorias y que sabe que no puede vivir de ocasiones falladas o de sensaciones. El inicio de 2026 retrata su cruda realidad y las jornadas van pasando con solo 17 puntos y la penúltima plaza que lleva al desastre de Primera RFEF...

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