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La opinión de Sergio Pérez

Los fichajes que el Real Zaragoza ha de darle a Rubén Sellés y la valiosa lección de Manolo González

El Zaragoza tiene los cimientos de un equipo que rinde bien, que juega con seriedad, pero necesita refuerzos clave para aspirar a ganar con regularidad y poder salvarse

Rubén Sellés, en la banda del Ibercaja Estadio en el partido ante Las Palmas.

Rubén Sellés, en la banda del Ibercaja Estadio en el partido ante Las Palmas. / JAIME GALINDO

Sergio Pérez

Sergio Pérez

Zaragoza

El esfuerzo, la competitividad, las ganas de salir de abajo, la energía para conseguirlo, el orden, la mejoría posicional, el crecimiento colectivo y de muchos jugadores a nivel individual, la aptitud para jugar mejores partidos, la fuerza para desarrollar buenos momentos de fútbol y firmar actuaciones compatibles con las victorias... Todo eso el Real Zaragoza lo tiene, a veces solo a ratos y a veces con continuidad. Rubén Sellés se lo ha dado en mayor o menor medida dependiendo de los partidos.

A pesar de ello, a falta de una jornada para que se cierre la primera vuelta con la visita al dificilísimo campo del Racing el próximo sábado, el equipo aragonés continúa en zona de descenso. Ahora es penúltimo, con 17 puntos, a seis de la permanencia, que marca el Huesca con 23. Ha firmado 2 puntos de los últimos 12.

Quedan por repartir 66, que son muchos pero que no son tantos. Aproximadamente, el Real Zaragoza necesitará sumar la mitad para completar la hazaña. Es decir, tendrá que hacer una segunda ronda del campeonato de playoff. Así de difícil está la cosa. Pero no imposible. El equipo tiene una base construida para poder ganar partidos. Le falta lo que le falta: calidad pura, diferenciación y finura para decantar balanzas y consumar detalles en momentos determinantes. El partido ante Las Palmas del domingo es un buen botón de muestra de esta coyuntura. Después de empezar 0-1, el equipo tuvo a un candidato al ascenso en disposición de noquearle. Generó varias oportunidades clarísimas. Pero falló.

En esta pasada jornada, al Espanyol le sucedió algo similar contra el Barcelona en el derbi catalán. Jugó a un nivel alto, produjo pero no culminó. Cuando su entrenador fue cuestionado al respecto, Manolo González, ex del Ebro y ahora referencia en Primera, lo resumió así: “No hemos perdido injustamente. Un día pasará que llegaremos una vez, marcaremos y ganaremos. Esto va de aciertos. Por muy bien que hagas todo, el gol es una parte fundamental en el juego. Si tú por mucho que llegues no marcas, no mereces ganar partidos. Estás más cerca de ganarlo, pero no lo mereces”.

Esa es la crudeza de la realidad del fútbol. Lo que Valery, Kodro o Saidu no lograron embocar, sí lo hizo Estanis Pedrola. Fue lo que marcó la diferencia. Eso justamente es lo que el Real Zaragoza ha de fichar de aquí al 2 de febrero, acertando de pleno y cuanto antes, por mucho que Sellés insista en que no hay que buscar héroes fuera de lo que ya hay aquí. Hay que buscar refuerzos diferenciales. A pesar de su inquietante posición en la tabla, el técnico ha puesto los cimientos de un equipo que rinde bien, que juega con seriedad, capacitado para competir y poder ganar. Para llegar hasta la permanencia a finales de mayo, eso será imprescindible. Pero necesitará más: varios futbolistas que aporten calidad y resuelvan partidos. Ese es el trabajo innegociable que ha de hacer Txema Indias para que la temporada no acabe en una tragedia deportiva.

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