Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La segunda línea del Real Zaragoza tampoco chuta

Los centrocampistas, extremos y mediapuntas apenas han aportado 3 de los 17 goles marcados por el conjunto aragonés, solo uno menos que los defensas

Moya y Francho celebran el tanto del extremeño ante el Leganés.

Moya y Francho celebran el tanto del extremeño ante el Leganés. / MIGUEL ANGEL GRACIA

Jorge Oto

Jorge Oto

Zaragoza

El gol se mantiene como uno de los graves problemas para un Real Zaragoza preso desde hace demasiado tiempo de una sequía anotadora que contribuye decisivamente a haberse perpetuado en la zona de descenso a Primera RFEF. A pesar de que el equipo ha recuperado caudal ofensivo con Sellés, la evolución sigue siendo insuficiente ante la dificultad de los aragoneses para dominar las áreas, tanto la suya como la ajena.

Ocho partidos seguidos lleva el Zaragoza de Sellés viendo puerta. Solo en los dos primeros partidos (1-0 en Gijón y 0-2 contra el Deportivo), el cuadro blanquillo se quedó sin marcar, pero su fragilidad defensiva (solo ha logrado mantener su portería a cero en el derbi ante el Huesca) ha reducido esa progresión anotadora en un equipo en el que sus cinco delanteros centros ya han hecho diana (tres de Dani Gómez y Kodro, dos de Soberón y Bakis y una de Bazdar), pero que apenas ha celebrado 17 tantos.

Sin embargo, la necesaria aportación de la segunda línea apenas ha hecho acto de presencia cuando solo resta un partido para alcanzar el ecuador de la competición. Únicamente tres goles han firmado extremos, mediapuntas o centrocampistas, lo que supone solo uno menos de los conseguidos por defensas.

La reducida nómina de goleadores en esa parcela alcanza a Francho, Toni Moya y Sebas Moyano

La reducida nómina de goleadores más allá de la delantera alcanza a Francho, Toni Moya y Sebas Moyano. Este último fue el primero en ver puerta, ya que lo hizo cuando Gabi todavía estaba al mando. De hecho, el andaluz firmó el tanto que otorgó al Zaragoza la única victoria conseguida con el madrileño en el banquillo (1-0 en Mendizorroza contra el Mirandés). Desde entonces, y han pasado más de tres meses, el protagonismo y el rendimiento de Moyano han bajado enteros.

El estreno goleador de Francho y Toni Moya coincidió en el mismo partido. Fue en el Ibercaja Estadio ante el Leganés el pasado 30 de noviembre, cuando el conjunto aragonés remontó el tanto inicial del Leganés para acabar imponiéndose (3-2) merced a los tantos del extremeño, que marcó el 2-1 al transformar de forma magistral una falta directa, y del capitán, que amplió la renta en el tramo final del choque tras culminar una contra.

Pero, desde entonces, nada más. Solo cuatro goles ha logrado el Zaragoza en otras tantas jornadas y ninguno de ellos ha procedido de la segunda línea. Marcó Dani Gómez en Málaga (1-1) y Tachi anotó un gran tanto ante el Cádiz que no sirvió para mucho (1-2), mientras que Bakis dio un empate en el descuento a los aragoneses en Burgos con un gran disparo (1-1) y Kodro firmó el domingo ante Las Palmas el tercero en su cuenta particular (el cuarto si se incluye la Copa), pero tampoco sirvió para puntuar.

Así que entre los numerosos déficits del Zaragoza figura también la aportación goleadora de una segunda línea que no está apareciendo lo suficiente en ataque y cuya contribución es casi la misma que la de los defensas, ya que al tanto de Tachi se añade el que logró Aguirregabiria (otro golazo) en el derbi contra el Huesca en la primera victoria de la era Rubén Sellés.

Tracking Pixel Contents