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La opinión de Sergio Pérez

El pie salvador de Paul Akouokou y la apremiante necesidad de fichajes en el Real Zaragoza

El Real Zaragoza involucionó contra la Real Sociedad B. Un tanto del marfileño salvó un punto y evidenció, una vez más, la necesidad de reforzar la plantilla

Paul Akouokou pone el pie derecho para mandar a la red el balón y hacer el 1-1 ante la Real B.

Paul Akouokou pone el pie derecho para mandar a la red el balón y hacer el 1-1 ante la Real B. / JAIME GALINDO

Sergio Pérez

Sergio Pérez

Zaragoza

La Segunda División, una pequeña porción del planeta fútbol, también es así. E incluso más así que otras Ligas. El Real Zaragoza venía de firmar el mejor partido de la temporada en el campo del Racing, líder de la categoría y un volcán ofensivo, con un planteamiento táctico extraordinario, un perfecto desarrollo de la idea, juego de altos vuelos y un resultado convincente por la forma y por el fondo. Kodro se coronó con tres goles a un toque. Belleza y efectividad máxima.

Aquel 2-3 de Santander le sirvió al Real Zaragoza para estrechar la distancia con la zona de la permanencia a tres puntos, precisamente hasta el lugar que ocupaba la Real Sociedad B, el visitante del Ibercaja Estadio esta tarde de sábado. Al equipo aragonés le sirvió también para acercarse un poco más a su objetivo y para cargar de moral a la tropa con razones futbolísticas y anímicas.

Pero la Segunda es una categoría tan traicionera como este sábado, lluvioso y extremadamente desagradable. Una Liga capaz de hacerte entrar en calor gracias a un buen resultado o de volverte a dejar totalmente frío en menos de una semana. El subidón de adrenalina de Santander no se trasladó a la primera parte ante el filial de la Real, que asustó a los poco más de 11.000 valientes que se acercaron al campo con numerosas llegadas y alguna ocasión muy clara, como un remate de cabeza de Ibai Aguirre.

El Real Zaragoza no estuvo cómodo en esos 48 minutos, fue impreciso, siempre pareció desubicado, mal defensivamente y despertó de su sueño de hace una semana para volver a la cruda realidad de la temporada 2025-2026: la vida va a estar muy cara. Rubén Sellés lo había advertido en la previa: su equipo ha de rayar lo excepcional para ganar. La Real Sociedad B fue tácticamente superior y se lo recordó en toda su crudeza con un fútbol técnico y con ritmo, con constantes aproximaciones al área de Andrada y metiendo el miedo en el cuerpo durante largos pasajes del encuentro.

Así, a base de asustar, llegó el sobresalto definitivo. Bakis perdió una disputa de un balón en el centro del campo, estuvo blando a la hora de ir a recuperarla y se estorbó con Kodro. La acción quedó en mala zona y la Real B lo aprovechó para construir el tanto de Carrera por el carril central. Con el sopapo, el Zaragoza reaccionó. Bakis tuvo la primera, Kodro estrelló un cabezazo en el palo a centro de Valery y, por fin, Paul Akouokou acercó el empate con un pie salvador.

El 1-1 fue un mal menor y sirvió para resituar la realidad: llegar hasta la permanencia va a costa sudor y muchas lágrimas. Para alcanzar ese punto, el Real Zaragoza va a tener que sufrirla cada minuto, cada jornada, cada semana. La decepción de este sábado vuelve a poner de manifiesto la apremiante necesidad de reforzar la plantilla antes del 2 de febrero. De momento, la SAD ha despejado una ficha con la salida de Kosa rumbo al Kosice de Eslovaquia, una baja que ha liberado un margen salarial muy pequeño. Para poder inscribir a los fichajes, que los va a haber, tendrá que desprenderde de más futbolistas y más costosos. Las negociaciones por Bazdar y Dani Gómez continúan. La opción de Willy Agada sigue latente. Hará falta eso y más: más calidad, más seguridad y más nivel.

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