Se acabaron las contemplaciones en el Real Zaragoza
El duro mensaje a los jugadores por parte de Sellés, desconocido desde su magistral gestión en Santander, y el recado a Indias tras la debacle en Albacete transforman una relación marcada hasta ahora por la paciencia y el compadreo

Sellés dialoga con sus ayudantes durante el entrenamiento de este domingo en la Ciudad Deportiva. / LAURA TRIVES

Se acabaron las contemplaciones en el Real Zaragoza. Hasta el sábado, se imponía la paciencia y el voto de confianza entre jugadores, cuerpo técnico y dirección deportiva, pero las duras palabras de Rubén Sellés al término del bochornoso encuentro en Albacete marcan un evidente cambio de tendencia y anuncian una nueva relación entre todas las partes. Se acabó, parece, la tregua y la paciencia. De unos con los otros y de los otros con los unos. "Si me dan a elegir entre un atacante o un defensor, elegiría tener un equipo competitivo, como si quiere ser un utillero", expuso el técnico con tono firme y tajante cuando se le preguntó por una recta final de mercado en la que, aseguró, no espera gran cosa. "Ya he hablado mucho sobre el tema. Vamos a ver qué pasa en los próximos días, pero el límite salarial es el que tenemos. Es una situación que aceptamos", incidió.
El discurso, está claro, se separa de la elegante línea marcada hasta ahora por el valenciano, que siempre se había referido a la "estrategia" de una dirección deportiva de la que salía en defensa habida cuenta de la compleja situación económica en cuanto al escaso margen salarial disponible y a la falta de fichas. Pero todo eso parece haber saltado por los aires. A apenas unas horas del final del mercado, la involución del Real Zaragoza es terrible, incluida, por cierto, la del propio entrenador, que también parece haber puesto fin, a su modo, a las contemplaciones.
Al menos, Sellés sí asume su parte de responsabildad en la brutal caída del equipo desde aquella magnífica lección en Santander. "Mi equipo no ha sido competitivo y tengo que cambiarlo. Desde mi posición, sé que es mi responsabilidad. Hoy levanto la mano", dijo el valenciano. También lo hizo el capitán, Francho Serrano, en nombre, se supone, de la plantilla. "No podemos salir así a los partidos", resumió el canterano. De la dirección deportiva no hay noticias porque el club ha decidido emplazar cualquier explicación al término del mercado, cuando se presentará a los recién llegados. MIentras tanto, la portavocía sigue a cargo de los de siempre: el entrenador y el capitán.
El desastre es absoluto. El equipo, preso de infinidad de problemas, contratiempos y desajustes de todo tipo, es la viva imagen de un club en el que la culpa siempre es del otro y las miradas siempre se dirigen hacia otro lado. Mientras, el Zaragoza, que acumula prácticamente todo el curso en puesto de descenso, se hunde en la miseria.
Sellés clama ahora al cielo pero también él ha involucionado notablemente desde su colosal gestión en el campo del líder, si bien la escasa calidad técnica y física de la plantilla se lo ha puesto aún más difícil. El técnico se ha desprendido de ese sentido común que había sido agua bendita en un club en el que es el menos común de los sentidos. Es como si se hubiera dejado contagiar por el desconcierto y el caos que lo envuelve todo y del que se había conseguido aislar hasta estos tres últimos partidos, cuando el Zaragoza de Sellés no ha sido el Zaragoza de Sellés.
Las tres últimas primera partes, indignas de un equipo profesional, han dejado en evidencia también al técnico, que optó por repetir cuando no tocaba y que en Albacete lo cambió todo en un evidente síntoma de entrenador desnortado. Los giros y vaivenes incoherentes se mezclan con obstinaciones incomprensibles, como la insistencia en Guti sobre todas las cosas, el ostracismo de Dani Gómez o el abrazo a Bakis, elevado a la estela de Kodro.
Se ha caído Sellés a la misma velocidad que un equipo que resucitó a través de dos delanteros y al que Sellés, como ya hiciera con Guti como mediapunta nada más llegar, se ha empeñado en reducir aun más ese escaso caudal ofensivo. Primero fue Moya ante Real B y Castellón, ambos en casa, y en Albacete Rober el compañero más cercano, a años luz, de Kodro mientras, en el banquillo, tres delanteros (Gómez, Bakis y Agada) esperaban turno. Solo el turco jugó a pesar de ir todo el partido a remolque. El nigeriano, fichado en teoría para jugar, pasó por Albacete en la misma ruta turística que suele acoger a Pinilla, uno de los más prometedores valores de una cantera tan maltratada como la afición. Las entradas de Terrer y Barrachina cuando el partido agonizaba se enmarcan en ese laberinto en el que Sellés lleva atrapado desde que salió de Santander.
Una victoria en nueve partidos y una caída en barrena reducen la red de Sellés, que se había ganado a pulso ser la única esperanza para un zaragocismo que hace tiempo que ha dejado de creer en casi todos. Pero la pérdida de competitividad (la palabra sagrada para el técnico) del equipo enciende todas las alarmas. El plan ofensivo pasa por el balonazo y el saque de banda de Francho, porque la falta de un organizador lo desorganiza todo. Basta un poco de presión alta y algo de intensidad para reducir al mínimo las prestaciones de un Zaragoza esclavo de una planificación negligente en la que ni siquiera se contempló a Vallejo para elegir a tres centrales suplentes en equipos de Segunda. Y, claro, ahora se busca otro para dar continuidad al recital de despropósitos que se sucede desde hace años en la dirección deportiva de un club a la deriva en el que todo va mal porque todo se hace muy mal y el propósito de enmienda brilla por su ausencia mientras se presume de un proyecto que, se asegura desde el club, será el más atractivo del país. Y tampoco en esto se sonroja nadie.
El Zaragoza agoniza. Pero queda tiempo y, por tanto, esperanza. Eso sí, se acabaron las contemplaciones.
- Las últimas horas del mercado de fichajes del Real Zaragoza, en directo
- El Real Zaragoza incorpora al extremo Nikola Cumic
- El Real Zaragoza ficha a un delantero y a un lateral izquierdo para el Deportivo Aragón
- Jesús Vallejo, tras el partido ante el Real Zaragoza: 'Tienen jugadores que merecen la pena y lo dan todo por la camiseta
- La llegada de Juan Larios al Real Zaragoza ya es oficial: el lateral izquierdo firma hasta final de temporada
- El Arsenal apunta a Saidu: Toni Lima, ojeador del club inglés y descubridor para Europa de Neymar, ya ha estado en el Ibercaja Estadio
- Paulino ofrece su ficha al Real Zaragoza para destinarla a un fichaje
- El adiós de una joya de la cantera del Real Zaragoza. La retirada asoma ya para Luis Carbonell