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La versión más decisiva de Iván Calero amenaza al Real Zaragoza

El lateral, que salió por la puerta de atrás en verano y con polémica por la actitud del club hacia él, firma los mejores números como profesional en ataque y es el defensa más peligroso de Segunda, con dos tantos y cinco asistencias

Calero celebra su gol ante el Málaga en la pasada jornada.

Calero celebra su gol ante el Málaga en la pasada jornada. / LALIGA

Santiago Valero

Santiago Valero

Por la puerta de atrás y con un conflicto que estuvo a punto de poner en peligro esa salida y que se solventó gracias entre otras cosas al esfuerzo económico del jugador. Así se marchó Iván Calero a finales de agosto a la Cultural Leonesa, firmando un contrato por tres temporadas cuando en el Real Zaragoza le quedaban dos y abriendo una puerta que solo un mes antes no esperaba que le llevara a otro club.

Su decisión era quedarse tras una primera temporada de luces y sombras tras ser uno de los fichajes de relumbrón en el verano de 2024 por el nivel que había dado en el Cartagena. Ahora, en la Cultu, Calero es casi indispensable para Ziganda, al nivel actual indispensable del todo, y está dando más que nunca en ataque en su carrera profesional además de ser el defensa más decisivo de toda la Segunda, con dos goles y cinco asistencias, buenas cifras ya de por sí, teniendo en cuenta que anotó otros dos más en Copa en el partido ante el Athletic en el Reino que supuso la eliminación, injusta, del equipo leonés.

Calero, con un compañero de equipo tras una victoria de la Cultural en el Reino de León.

Calero, con un compañero de equipo tras una victoria de la Cultural en el Reino de León. / LALIGA

Las salidas de Paco Cortés y Jordi Mboula y la baja por sanción en los dos últimos partidos de Lucas Ribeiro han situado a Calero en una posición de interior diestro que realza sus cualidades ofensivas (su carrera la empezó de ariete en la cantera del Atlético de Madrid). Ribeiro regresa este sábado y es posible que el madrileño y exzaragocista recupere su posición en el lateral, donde la competencia con Víctor García es elevada. Calero viene de anotar un gran gol en Málaga de disparo desde fuera del área y también marcó ante el Sporting en el Reino de León tras recoger un rechace y acomodarse el balón a su izquierda, su pierna mala, para el disparo. A eso le añade cinco asistencias, una de ellas a Paco Cortés, el cuarto tanto del 0-5, en la goleada del conjunto leonés en el Ibercaja Estadio, donde Calero hizo por cierto un gran partido ante su exequipo.

Desde el Numancia

A estas alturas y desde que en el Numancia en la 19-20 dio el salto al fútbol profesional en Segunda, nunca llevaba esos números en Liga. En ese año en Soria hizo al final dos goles y seis asistencias en Liga pero a estas alturas, tras 25 jornadas, llevaba una diana y una asistencia menos. En el Málaga una grave lesión de rodilla le impidió dar su mejor versión en los dos años que estuvo y en el Cartagena sí ofreció buen nivel también en dos cursos, con una segunda temporada excelsa, la 23-24, con un tanto y cuatro asistencias en 37 partidos de Liga para que se le abriera la puerta del Zaragoza. Fue un fichaje de los pocos en los que el consenso de Víctor Fernández y Juan Carlos Cordero resultó absoluto.

El Zaragoza pagó 300.000 euros de traspaso al Cartagena por Calero, más 100.000 más en objetivos, y el madrileño arrancó a buen nivel el curso, pero como el equipo fue bajando para tener mucho menos protagonismo con Gabi en el tramo final. Jugó en 34 partidos de Liga, en 28 de titular. La venta de Luna, el regreso de Juan Sebastián der su cesión del Alcorcón con rol importante y la predilección del entrenador por Francho como lateral dibujaban un escenario difícil en verano para Calero, pero su decisión era la de quedarse. De hecho, aceptó ser uno de los capitanes y hasta hizo una mudanza para cambiarse de casa en Zaragoza en verano, señal de que no tenía intención alguna de irse.

Calero protesta una jugada en el Real Zaragoza en un partido ante el Cádiz.

Calero protesta una jugada en el Real Zaragoza en un partido ante el Cádiz. / MIGUEL ANGEL GRACIA

Sin embargo, la aparición de la Cultural, con una buena oferta, por un año más que tenía firmado en el Zaragoza, la poca, o nula, resistencia del club a su salida y los pitos que recibió al salir desde el banquillo ante el Andorra, solo unas horas después de que hubiera trascendido esa propuesta del club leonés, le decidieron a marcharse.

El acuerdo entre los dos equipos fue rápido, con un traspaso a coste cero por objetivos, pero unas cantidades (primas del año pasado y el salario de agosto) que el Zaragoza no quería asumir hicieron peligrar el pacto. Calero se volvió desde León y estuvo entrenando unos días en solitario para renunciar al final a parte de ese dinero y admitir la Cultural que el club blanquillo se quedara con un porcentaje del pase.

En León ha tenido altibajos y una fuerte competencia con Víctor García, pero su nivel está siendo muy superior al que dio en Zaragoza. Suma 22 partidos entre Liga (20) y Copa (2), quince de ellos en el once, con cuatro goles y cinco asistencias en citas oficiales y sobre todo está viviendo su mejor momento del curso y probablemente desde su etapa en el Cartagena para ser toda una amenaza para el equipo de Sellés.

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