El quirófano amenaza a Pomares por sus molestias de cadera
La operación está planteada como opción y todavía el diagnóstico no es fijo a la espera de que el tratamiento conservador actual pueda llevar a que remita el dolor. El escenario de ocupar su ficha con un jugador del paro en ese caso es aún demasiado lejano

Pomares, en un entrenamiento en la Ciudad Deportiva. / JAIME GALINDO
Se ha perdido Carlos Pomares los tres últimos partidos del Real Zaragoza por unas molestias en la cadera, que le dejaron fuera ante el Albacete, con el mercado todavía abierto, el Eibar y la Cultural. Tampoco se le espera, de hecho, al lateral valenciano frente al Andorra ya que el dolor no remite y hasta que no lo haga no va a integrarse al grupo. Esa es la versión oficial del club y la que corresponde al momento, pero también está sobre la mesa la posibilidad de una intervención quirúrgica si el tratamiento conservador que está llevando a cabo ya no se plantea como la vía para solucionar ese dolor en esa zona. De momento, el diagnóstico, tras el tratamiento llevado a cabo y la consulta con los especialistas, no es fijo, pero la operación está como posibilidad para el futbolista.
Esa operación, con menos de tres meses y medio por delante ya solo de Liga, puesto que la competición finaliza el 31 de mayo, significaría el final de la temporada para Pomares, que llegó el verano pasado desde el Oviedo, firmando contrato por un año y jugando mucho tanto con Gabi, donde alternó su posición de lateral con la de central por los problemas que había en el eje el pasado verano, como con Sellés, puesto que con el entrenador valenciano empezó siendo el fijo en el costado izquierdo de la zaga, aunque al final le acabó por ganar la partida Tasende.
El fichaje de Larios
Esas molestias en la cadera y la certeza de que no eran una dolencia menor ya llevaron al club a impulsar el fichaje de un lateral zurdo con Larios sobre la bocina del mercado, en el último día. De hecho se buscó también un central con capacidad de jugar de lateral izquierdo, algo que no es sencillo de encontrar en el mercado y por eso acabó llegando un jugador específico para el eje, como El Yamiq, y otro para ser la competencia de Tasende, con Larios. Este ha sido indiscutible desde que llegó, en los dos partidos tras el cierre del mercado, y fue una petición expresa de Sellés, que lo había tenido en el Southampton y que se involucró también en la llegada cedido con opción de compra del jugador sevillano, que solo dos semanas antes había cortado su cesión en la Cultural para poner rumbo a Polonia y al que una carambola trajo al Zaragoza.
Si es operado, el club podría valorar pedir la baja federativa y ocupar su ficha, pero esto se ve como una opción lejanísima en la entidad, que ahora tiene las 25 fichas ocupadas y que no puede traer a un futbolista sin equipo
Con Larios y Tasende para el lateral zurdo que la baja de Pomares se alargue en el tiempo no es un drama para el Zaragoza a la espera de que llegue el dictamen definitivo sobre esa evolución de las molestias y si es operado. Si fuera intervenido, el club podría plantearse el escenario de trabajar su baja federativa por lesión de larga duración y aprovechar su ficha para incorporar a un jugador del paro. Sin embargo, eso, por ahora, se ve como una opción lejanísima en la entidad, que tiene las 25 fichas ocupadas y que no puede traer a un futbolista sin equipo, si bien ese mercado a estas alturas no es demasiado atractivo.
Muchos condicionantes
Y es que primero tiene que llegar el dictamen definitivo de esa operación para Pomares y después que la Liga aceptara la lesión de larga duración, de más de 5 meses, la autorización del futbolista para que se dé esa baja y, por último, que la opción buscada en el paro encajara en los parámetros económicos (LaLiga permite usar el 80% de la ficha del jugador lesionado, pero la del valenciano no es de las más elevadas, ni muchísimo menos) y sobre todo supusiera un refuerzo real en ritmo físico y prestaciones para el equipo.
Pomares ha disputado en lo que va de temporada 15 partidos de Liga (14 de inicio) y uno de Copa, en Mutilva, con 1.168 minutos oficiales, pero en los últimos tiempos había perdido presencia. De hecho, desde el duelo en Cádiz, donde fue titular el pasado 13 de diciembre, solo había tenido minutos en el tramo final en Santander (12 en concreto) para que en los tres últimos choques esas molestias en la cadera le hayan dejado fuera. En la primera vuelta y con Gabi en el banquillo se perdió los dos últimos encuentros con el madrileño, ante Córdoba y Almería, por un fuerte golpe en el glúteo que le generó una hemorragia.
Suscríbete para seguir leyendo
